Hay quienes han vuelto un hábito masticar chicle sin conocer lo que podría suceder si se consume este alimento a largo plazo.

Expertos afirman que masticar chicle es beneficioso siempre y cuando no sea en exceso tanto en el número diario como la cantidad de chicles masticados a la vez ya que no olvidemos que contienen gran cantidad de azúcar.

Veamos el lado bueno de este alimento, un estudio reveló que el consumo de esta golosina alivia la ansiedad, mejora el estado de alerta, aumenta la concentración y reduce el estrés. Después de mascar chicle, los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en la saliva se reducen hasta un 16%.

Otras de las ventajas de consumir chicle es que el xilitol, edulcorante que se añade a algunos chicles sin azúcar, podría reducir la caries porque inhibe el crecimiento de streptococcus mutans, la principal bacteria causante de caries.

El consumo de chicle reduce la acidez estomacal ya que al producir mayor flujo de saliva facilita el paso de los alimentos sólidos y líquidos a lo largo del esófago, y ayuda a neutralizar el ácido en este órgano.

Un estudio realizado en Australia demostró que masticar chicle reduce la ansiedad en más del 17% en situaciones estresantes, algo que podría deberse al mayor flujo de sangre al cerebro. Los chicles con nicotina han ayudado a muchas personas a dejar de fumar y los investigadores estudian otros usos medicinales del chicle.

¿Provoca gastritis el chicle?

Consumir chicle y no alimentos puede generar gases, acidez, irritación intestinal e incluso diarreas. Además, masticar chicle fuerza las articulaciones témporo-mandibulares y, si estas se desgastan, el cierre de la boca se altera, advirtió Michael Benninger, presidente del Instituto de Cabeza y Cuello de la Clínica Cleveland, en Ohio.

Quienes sufren gastritis no deberían abusar de los chicles, la misma recomendación para quienes tienen problemas de exceso de gases intestinales.

Clarín

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