Lo Calientito

Por fin, el Gobierno del Estado decidió optar por la carta más fuerte que tienen para combatir a Miguel Ángel Yunes Linares, activar una de las tres denuncias que existen en la Fiscalía General de la República y encarcelar al delincuente para que deje en paz al nuevo gobierno morenista de Veracruz. Una reunión en la que estuvo presente el presidente Andrés Manuel López Obrador, el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, y el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, en la que se analizaron las denuncias penales que hay en contra del choleño y punto, ahí se definió el futuro inmediato del perverso exgobernador, a quien no le acaba de caer el veinte de que los veracruzanos repudiaron la imposición que pretendía hacer tratando de heredarle a su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez (Chiquiperro) el cargo y así instaurar una monarquía en la entidad. Como no lo consiguió, pese a que invirtió todo el presupuesto del estado, decidió iniciar una campaña de desprestigio en contra del gobierno de Cuitláhuac en la que es pieza fundamental su fiscal Jorge Winckler, para hacer que el estado caiga en la ingobernabilidad. En cualquier momento se da a conocer la noticia de las investigaciones en contra de Yunes Linares y con eso se acaba el problema.

En las horas previas a que fuera reanudada la sesión de este viernes en el Congreso local —que finalmente fue suspendida hasta nuevo aviso— ocurrió de todo un poco; hasta ‘halconeo’ amigo. En cada rincón del Palacio Legislativo se le vio ‘pasando corriente’, como se dice coloquialmente, a la diputada de Morena, Jessica Ramírez, y no a cualquiera, sino al propio fiscal general del Estado, Jorge Winckler Ortiz. Desde entrado el medio día, husmeó cada detalle y movimiento de los diputados de su partido para tener al tanto al que ahora parece su patrón, el abogado con membrete de fiscal, quien se llevó una nueva pifia al llegar al recinto y enterarse que no será hoy cuando se defina su futuro. Al final, Jessica Ramírez enseñó de qué está hecha, y no de mucho, pues igual que el fiscal, se quedó esperando la reanudación de la sesión con regaño de Winckler. Ni para ‘halconearle’ le sirvió.

La maquinaria digital que armó en Boca del Río el malogrado candidato del PAN-PRD al gobierno del estado, Miguel Ángel Yunes Márquez, dirigida por el poblano Elías Assad Danini, a quien el llamado “Chiquiperro” impuso a su padre como Director de Comunicación Social en sus dos años de gobierno, está, desde hace varios días, al servicio de la Fiscalía del Estado, o del su titular Jorge Winckler Ortíz, dizque apoyándolo mediáticamente en estos momentos para contrarrestar los golpes que le están propinando sus adversarios y los enemigos que ha sumado durante su pésima estancia al frente de la autónoma institución procuradora de dar justicia a los veracruzanos. Por lo que hace a este medio, nos han bloqueado nuestra cuenta de Twitter, como lo han hecho con las de otros, y del lunes en adelante distribuyen en las redes un video en el que responsabilizan al reo Javier Duarte de Ochoa del juicio político que se promueve en el Congreso Local para destituir a Winckler, con el cuento de que entre el gobernador Cuitláhuac García y Javier Duarte hay un acuerdo. Por otro lado, en medios nacionales, con inserciones pagadas, han tratado de descalificar la legalidad del juicio político argumentando que las acusaciones contra Winckler no están sustentadas jurídicamente. La noche de este jueves sabremos el desenlace de esta terrible historia porque el Congreso Local, en sesión extraordinaria, someterá la procedencia del juicio a votación, si 34 diputados votan por el sí, Winckler sale y se pone a disposición del Tribunal Superior de Justicia y si no, Miguel Ángel Yunes Linares estará propinando un duro golpe a la actual administración.

Luego de la gira de tres días que realizó el presidente Andrés Manuel López Obrador por la zona sur y centro de Veracruz, regresó a la Ciudad de México con un panorama real de lo que está pasando en la entidad con sus representantes, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez y el equipo de colaboradores que formó, unos recomendados por gente cercana al propio López Obrador y el resto amigos de la infancia de Cuitláhuac, conocidos, cuates del joven gobernante veracruzano que, como hemos podido comprobar, no tienen ni idea de lo que es la tarea de gobernar. Nada mejor que confirmar personalmente lo que nos dicen, debió ser la motivación que tuvo López Obrador para estar en la zonas más “calientes” del estado donde los ciudadanos huyen de las bandas criminales a las que nadie puede contener; el descontento de los transportistas por tantos abusos que se han cometido en contra de sus bolsillos, primero por el panista Miguel Ángel Yunes Linares y, luego, tolerado por Cuitláhuac García, con los mismos corruptos del área del transporte público a los que no ha retirado para poner en sus lugares a gente honrada y, lo más grave, el censo incompleto del programa estrella del presidente, el del Bienestar, así como la falta del pago de programa de Becas, que merecieron regañinas públicas al delegado Manuel Huerta Ladrón de Guevara. Los veracruzanos esperamos que esto tenga consecuencias inmediatas en términos de corregir los graves errores que se están cometiendo. López Obrador ya confirmó lo que le han comentado sobre Veracruz.

Los politólogos costumbristas opinan que la personalidad y la formación política de Andrés Manuel López Obrador, es de un político en permanente campaña, otros que está inaugurando en México una forma distinta de gobernar que tiene que ver con sus promesas de campaña de permanecer cerca de la gente, lo cierto es que está en Veracruz y para el estado marca un hito en su historia política reciente porque es la primera vez que un presidente permanece tres días consecutivos en la entidad cumpliendo con una agenda de trabajo. Esto último es lo importante, que venga el primer mandatario del país y que conviva con los veracruzanos, pero sobre todo con las autoridades que él mismo sugirió para que lo gobernaran. El gobernador Cuitláhuac García Jiménez, tiene la oportunidad histórica de plantear las necesidades del estado, política, económica, de inseguridad, que requieren del apoyo de la federación para salir adelante y el mandatario mexicano, que debe ser el mejor informado, recomendar al gobernador lo que debe hacer para que el nuevo proyecto de nación tenga éxito en uno de los bastiones electorales más importantes del país. Las expectativas sobre la presencia de AMLO en Veracruz son muy altas en términos de que las cosas comiencen a mejorar.

En Veracruz no contamos con un Fiscal que atienda los reclamos sociales de procurar justicia para los agraviados por la delincuencia desde que Miguel Ángel Yunes Linares asumió la gubernatura. Como es de todos sabido, el exgobernador primero intimidó o amenazó al entonces Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras con encarcelarlo si no renunciaba al cargo para poder poner en su lugar al abogado de sus confianzas, Jorge Winckler Ortiz, a quien luego usó para perseguir a los duartistas. El trabajo del joven abogado de la familia Yunes al frente de la Fiscalía, en los dos años que duró el gobierno, se concretó a abrir expedientes (endebles, por cierto) en contra de los personajes que el jefe Yunes le instruía, a seguirlo en sus presentaciones ante los medios de comunicación para tomarle fotos y a estar pendiente de las instrucciones del gobernador, además de cocinar pizzas y paellas, pero su responsabilidad como Fiscal del Estado, encargado de coordinar investigaciones sobre los delitos que se cometieron en contra de los ciudadanos, no la cumplió. Hubo casos como el del exalcalde de Coatepec, Roberto Pérez “Juanelo”, señalado como autor intelectual del crimen de quien fuera su tesorero, a quien todavía el anterior fiscal Luis Ángel Bravo le giró orden de aprehensión tras haberlo desaforado en el Congreso Local; eso lo ignoró Winckler pese a que el criminal se paseaba por las calles de la ciudad de México e incluso en su natal Coatepec, con la orden de aprehensión sobre sus hombros. Ahora que se dio el cambio de gobierno, que Morena a través del ingeniero Cuitláhuac García Jiménez ganó la gubernatura, y que le han pedido al Fiscal su renuncia al cargo ante su evidente ineficiencia y su entrega a quien ya no está al frente de los destinos de Veracruz, Winckler se resiste a dejar el cargo e incurre en delitos graves que lo ponen con un pie dentro de la cárcel, sin embargo, insiste en continuar los siete años que le faltan, haciendo todo lo que está a su alcance para perjudicar al gobierno de Morena, por instrucciones de Miguel Ángel Yunes, mientras los veracruzanos seguimos sin un Fiscal que nos atienda, lo que nos deja a merced de la delincuencia.

Si el nuevo gobierno no quiere actuar por incapacidad o por un afán equivocado de hacer las cosas de una manera distinta a las reglas no escritas que impone la acción de gobernar, nos está arrastrando hacia la anarquía y la ingobernabilidad. La falta de oficio político de los colaboradores más cercanos al gobernador Cuitláhuac García Jiménez, todos ellos recomendados o amigos de campaña del gobernante, que desconocen la geografía política del estado y las formas más elementales para conducir los destinos de un pueblo, abonan con su actuación a que los adversarios políticos del morenismo se ensañen y alienten la impunidad como es el caso del Fiscal del Estado, a quien no han podido quitar del cargo dejando a los veracruzanos a merced de la delincuencia porque la respuesta del encargado de impartir justicia es dejar pasar, con lo que abona al incremento de los hechos delictivos en el estado; por eso es que hay más secuestros, levantones, ejecuciones, extorsiones… Pero nadie, de los cercanos al titular del Ejecutivo, ha mostrado la fuerza suficiente para hacer que Jorge Winckler por sí solo decida dejar la Fiscalía, como debiera ser; en cambio, se desgarran las vestiduras en debates mediáticos que solo los exhiben como incapaces. Por otra parte, los paros en el transporte público, las constantes frivolidades de los miembros del gabinete, el desconocimiento en el manejo de los medios de comunicación y las acciones violentas de grupos facciosos conocidos en la entidad desde hace muchos años, a los que se les ignora, cooperan a que se forme un caldo de cultivo idóneo para que Veracruz esté al borde de la ingobernabilidad. Cuidado.

Hace algunos meses, Ana Miriam Ferráez estaba en los cuernos de la luna. Acababa de ganar la elección a diputada local por Xalapa y era la protagonista de un intrincado plan para convertirla en pareja sentimental del Gobernador electo Cuitláhuac García, y en consecuencia, en una primera dama de facto. Por ello su nombre se manejó para dirigir al DIF, nunca por su experiencia en asistencia social, de lo que no tiene la más peregrina idea. Sería la mujer más poderosa de Veracruz... hasta que se atravesó su ambiciosa familia. Aún antes de ser Gobernador, Cuitláhuac ya tenía la presión de su futura familia política que le proponía toda clase de negocios: compra de despensas, aplicaciones de celular para prevención del delito, medios de comunicación, entre muchos otros. Pero la ambición familiar y la impericia de Ana Miriam echaron por tierra el culebrón sentimental; ella se quedó sola en el Congreso, donde ha sido el hazmerreír nacional con sus intervenciones en tribuna. Hoy que ha propuesto toque de queda para las mujeres como medida para evitar los feminicidios, no es más que una perla más a su vergonzosa carrera política, en la que llegó a expresar públicamente "su asquito" por López Obrador. El Gobernador debe estar aliviado de no hacer caso a los escritores de novelas baratas.

Normalmente, cuando se ha tratado de buenos gobiernos, quienes encabezan el equipo, es decir, el candidato al gobierno del estado, se rodea de políticos con especialidad en áreas de la administración pública que han manejado o en las que han participado con éxito, con conocimientos de lo que implica ocupar un cargo de cualquier nivel dentro de la estructura gubernamental. En el caso del gobierno que encabeza Cuitláhuac García Jiménez, no fue así. El joven catedrático de la Universidad Veracruzana las dos veces que compitió por ganar el cargo lo hizo rodeado de amigos o simpatizantes del Movimiento Regeneración Nacional, pero ninguno con antecedentes dentro de la administración pública, por eso es que el sonado triunfo logrado en las urnas los tomó por sorpresa, luego se pasaron cinco meses festejando lo que no creían que había pasado y, finalmente, armaron grupos de improvisados para las tareas de entrega-recepción para comenzar a formar un gabinete en el que los primeros en agarrar hueso fueron los que anduvieron en campaña, como si se tratara de  repartir el pastel, y otros los recomendados del líder máximo Andrés Manuel López Obrador, de la poderosa Rocío Nahle, hoy secretaría de Energía del gobierno federal; del senador Ricardo Ahued Bardahuil, quien se metió hasta la cocina del morenismo, e incluso de los hijos del presidente, en fin, un gabinete de chile, de dulce y de manteca, pensando en satisfacer a los amigos y cumplir con los compromisos, nada que tuviera que ver con los veracruzanos. Hoy los resultados saltan a la vista. La improvisación, como ocurrió con Fidel, Javier Duarte y Yunes Linares, lleva al fracaso a los gobiernos, y este que apenas comienza debe ajustar sus piezas, incluir a profesionales de la administración pública y de la operación política, aunque no hayan estado en la campaña ni tengan amigos cercanos a AMLO. Primero, Veracruz.

La acción premeditada y perversa del gobierno provocó la muerte de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa. Hoy, la omisión premeditada del gobierno -la tolerancia al delito y la flagrancia ya son una política pública, ha reconocido el Presidente- provocó la muerte de al menos 79 personas en Tlahuelilpan, Hidalgo. En el primer caso, la izquierda se olvidó de la tragedia, culpó al gobierno y llevó el asunto -y a las víctimas- por todo el mundo; en el segundo, la izquierda pide que nos olvidemos de la responsabilidad del gobierno y nos enfoquemos en la tragedia. Ambos casos, delincuencia e impunidad de por medio, pudieron evitarse si el gobierno hubiera actuado responsablemente. ¿Unas vidas valen más que otras? Por el nivel de indignación de cada caso, parece que sí. ¿Hasta cuándo seguiremos actuando, unos y otros, como unos verdaderos idiotas? Fácil: hasta que la siguiente tragedia toque a la puerta de este país, resultado de la pobreza, la ignorancia y la indolencia oficial. Sigamos entretenidos en esta puesta en escena de ángeles y demonios.

Encuesta

¿CON QUIÉN HA SIDO MÁS INSEGURO VERACRUZ?

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Manuel Rosete Chávez
APUNTES

por
Raymundo Jiménez
Al PIE DE LA LETRA

por
Gerónimo Rosete Pozos
TEXTO Y CONTEXTO

por
Arturo Márquez Murrieta
ENTRE EL DERECHO Y EL PODER

por
Quirino Moreno Quiza
COLUMNA REPECHAJE

por
Filiberto Vargas Rodríguez
PUNTO DE VISTA

por
Bernardo Gutiérrez Parra
DESDE EL CAFÉ

por
Pablo Jair Ortega
COLUMNA SIN NOMBRE

por
Rubén Ricaño Escobar
PALABRAS MAYORES

por
Rafael Pérez Cárdenas
DE RAZONES Y PASIONES

por
Jorge Vázquez Sangabriel
PALIMPSESTO

por
Luis Alberto Romero
HORA CERO

por
Saira Enríquez Gómez
En Contexto

por
Emilio Cárdenas Escobosa
DE INTERÉS PÚBLICO

por
Claudia Cruz García
#SocialMediaListos

por
Rafael Arias Hernández
MUTATIS MUTANDIS

por
Jorge Williams
H^2

por
Articulista invitado
OTRAS VOCES

por
Ricardo Perry Guillén
SON DEL SUR

por