Bastante extraño, por decir lo menos, resultó el incidente de este miércoles en Palacio Nacional, donde supuestos normalistas de Ayotzinapa derribaron una de las puertas con un vehículo oficial de las dimensiones exactas propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa productiva del Estado que dirige Manuel Bartlett Díaz, un político ex priista muy colmilludo, famoso por su presunta implicación como secretario de Gobernación en el crimen del agente encubierto de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena, en 1985; por la autoría del llamado “fraude patriótico” en contra del PAN por la gubernatura de Chihuahua en 1986, y por la “caída del sistema” electoral en la sucesión presidencial de 1988 que habría ganado el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, candidato del entonces Frente Democrático Nacional.

Y es que los manifestantes exigían que el presidente Andrés Manuel López Obrador recibiera a los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, los cuales demandan que no se le dé carpetazo a este caso en el que aseguran están involucrados mandos del Ejército; sin embargo, ayer desaprovecharon la oportunidad, ya que el mandatario se encontraba en esos momentos dando su conferencia de prensa mañanera, la que aprovechó para acusar que se trataba de un acto de provocación de sus adversarios políticos, de los grupos conservadores, arremetiendo concretamente en contra del senador independiente Emilio Álvarez Icaza, al que ligó con la Corte Interamericana de Derechos Humanos y quien forma parte del equipo de campaña de la candidata presidencial de la oposición, Xóchitl Gálvez.

Aparentemente el mandatario se victimizó, pues además sorprende que los servicios de inteligencia del gobierno federal no advirtieran a tiempo de este atentado y movilizaran a la policía capitalina o a elementos militares, marinos o de la Guardia Nacional para contener a los manifestantes.

El “sospechosismo” de que se tratara de un montaje ha cobrado fuerza porque el presidente López Obrador, su candidata Claudia Sheinbaum y los dirigentes de Morena no logran ocultar su enojo y tampoco han sabido contrarrestar la campaña negra que se ha desatado en contra de ellos en las redes sociales etiquetándolos de “narcos”, luego de los polémicos reportajes publicados por la prensa extranjera y que tuvieron resonancia nacional acerca de las investigaciones de la DEA por las supuestas aportaciones que capos de grupos criminales habrían hecho a las campañas presidenciales del tabasqueño en 2006 y 2018.

Dos días antes del portazo en Palacio Nacional circuló un video en las redes sociales en el que encapuchados que se dijeron integrantes del Cártel del Noreste (CDN) deslindaron al presidente del presunto financiamiento que habrían hecho los criminales de Los Beltrán Leyva y Los Zetas a sus campañas presidenciales del 2006 y 2018. En dicha videograbación, nueve personas uniformadas, armadas y con el rostro descubierto, se presentaron como miembros del CDN y, entre otros tópicos que abordaron, mencionaron que son “fake news” las noticias que ligan al actual mandatario de Morena con el crimen organizado.

Uno de los hombres armados que frente al grupo lee un texto de un teléfono celular, dice que desea hacer aclaraciones sobre el reportaje del diario The New York Times del 22 de febrero, y la entrevista de Latinus a un encapuchado el 15 del mismo mes.

“Aclarando que no son ciertos los hechos en que se vinculó a la organización Zetas con las campañas del actual presidente de la República y aclaramos que el comandante 42 no conoce a ese encapuchado que se identifica como Celso Ortega Jiménez. Nunca habló con él y menos de ese tema”, dice el presunto integrante del cártel.

De igual forma, menciona que no ayudaron a López Obrador porque no se involucran en política: “Por tanto es falso lo de la ayuda en el año del 2006 y la campaña del 2018, tampoco es cierto. Nosotros no nos metimos, no nos metemos y no nos meteremos en la política. Como dice Donald Trump, todo eso son fake news”.

Pero ayer, en una cuenta de X, antes Twitter, a nombre de Juan Pablo Álvarez G., se publica una fotografía de uno de los encapuchados que porta un fusil de uso exclusivo del Ejército, el FX-05 Xiuhcóatl, que se fabrica en México. “Esto, aunado al mensaje, dicción y apariencia de los presentes, nos lleva a pensar que fue un montaje”, concluye el internauta.

Anteayer, el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, anunció que ante la campaña de guerra sucia mediática en las redes sociales, sobre supuestos vínculos de la candidata presidencial Claudia Sheinbaum Pardo con el crimen organizado, buscarán reunirse en los próximos días con la directiva de la plataforma digital “X”, para denunciar la difusión de contenido que atenta contra el derecho político-electoral.

Delgado Carrillo declaró que las llamadas granjas de “bots”, orquestadas a partir de intereses ultraconservadores, tienen como objetivo demeritar la popularidad de la candidata de la coalición Sigamos Haciendo Historia, quien tiene mejor posicionamiento en las encuestas.

“Creo que ya hay mucha evidencia de lo que están haciendo y vamos a hablar con los directores de la plataforma ‘Twitter’ (ahora ‘X’) para mostrarle las distintas pruebas que tenemos, que hemos exhibido cada semana, sobre el uso de bots y de inteligencia artificial para ensuciar la campaña”.

Dijo que una de las evidencias que presentará Morena será el vínculo existente entre la ultracapitalista Atlas Network con asociaciones que han impulsado las tendencias de “#narcopresidente” y “#narcocandidata”. Igualmente, anticipó que se expondrán los hallazgos de los especialistas Julián Macías y Alberto Escorcia, cuyos resultados demuestran el uso de bots por parte de la candidata Xóchitl Gálvez, vinculada al empresario ultraconservador Claudio X González.

“Buscaremos a los responsables de las políticas de la red ‘X’ para explicarles que nos parece un riesgo el uso de bots indiscriminado; un riesgo para la red social, para los derechos digitales de los mexicanos y mexicanas, y para la participación en estos espacios”.

Además, Mario Delgado anunció que el partido enviará un comunicado a los administradores de otras redes sociales del país, por ejemplo, Tik Tok y Meta –Facebook, Instagram, Threads–. “Enviaremos un comunicado a las redes necesarias para prevenirlas de la existencia de estas tecnologías de guerra sucia”.

Inclusive, este lunes 4 de marzo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió un informe donde advierte la vulneración del libre ejercicio de los derechos político-electorales, a raíz de la violencia política que ha sufrido la doctora Sheinbaum Pardo con la guerra sucia, lo que le acarreó a la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, fuertes críticas de analistas políticos, influencers de redes sociales y líderes y militantes de la oposición por su intromisión en el proceso electoral a favor de la candidata oficialista.

Hace un mes, luego de la publicación del periodista Tim Golden sobre las supuestas narco aportaciones a su primera campaña presidencial de 2006, López Obrador lamentó que hayan metido a Claudia Sheinbaum también, al ver el hashtag #NarcoCandidataClaudia, que llevaba varios días como trending topic.

El mandatario federal refería el efecto que tuvo la publicación del reportaje de ProPublica sobre la presunta entrega de dinero del narco a su campaña presidencial de 2006 y que surge en medio del proceso electoral en el que Sheinbaum Pardo es la candidata presidencial de su partido.

“Luego de que aparece esto viene el mensaje, ¿cómo es que le dicen? Hashtag #NarcoPresidente, tuvo 170 millones de vistas y más de la mitad supuestamente se dieron en Argentina, Colombia, hasta en Holanda”, señaló.

“¿Quién tiene un aparato de robots, porque 170 millones, para un mensaje así? 170 millones de vistas y el doble de los que difundieron en México (…) Estamos hablando de las grandes ligas, del hampa de la política y del periodismo”, cuestionó.

El presidente mostró un tuit del influencer Max Kaiser que fue retuiteado por Claudio X. González, en el que se escribe: “Llevo varios años en Twitter, y nunca había visto algo así”.

En la lista de tendencias en México aparecían en los primeros cuatro lugares:

1- Política • Tendencia
#NarcoPresidenteAMLO
2. Política • Tendencia
#NarcoCandidataClaudia
3. Política Tendencia
#NarcoCandidataSheinbaum
4. Política • Tendencia
#NarcoGobiernoAMLO

López Obrador consideró que se tiene que terminar con este tipo de estrategias que se aplican en el mundo, y al señalar de nuevo al empresario Claudio X. González, dijo irónico: “Nos ayuda mucho a aclarar todo. Los vamos a premiar, así como a Tim Golden. Ayuda mucho a que haya democracia”.

La semana antepasada, el presidente se burló de los reportes respecto a que la tendencia #NarcoPresidenteAMLO son impulsadas por bots contratados en Argentina. Irónico, dijo que esto ayudará a la economía de aquel país, pero a la vez anunció que sería investigado por organismos autónomos en México.

“Los que están asesorando al bloque conservador, los que crearon este hastag, contrataron también empresas y es buenísimo porque donde están más baratos los bots es en Argentina, de acuerdo al estudio. O sea, están al tres por uno”, comentó sonriendo.

Y terminó señalando que este tipo de campañas en plataformas como X, antes Twitter, cuestan millones de dólares en recursos, pero expresó que “la verdad me da gusto porque la economía argentina necesita apoyo y es una forma de ayudar. No le hace que sea a través de la guerra sucia”.