Utilizan polímeros obtenidos de la cáscara de crustáceos

En los últimos diez años, un grupo de científicos de la Unidad Querétaro del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional trabaja en la realización de películas basadas en matriz de un polímero llamado quitosano, obtenido de la cáscara de crustáceos, a la que añaden nanopartículas de oro metálico y oro iónico; esto con la finalidad de desarrollar materiales de curación con mejores resultados a las opciones comerciales, pero a un costo menor.

Los trabajos surgen de la necesidad de mejorar la rehabilitación de las cicatrices para elevar la calidad de vida de los pacientes que sufren quemaduras; ya que pese a que los tratamientos regenerativos para el tratamiento de quemaduras en México ha permitido que 90 por ciento de los casos clasificados como graves puedan sobrevivir, la rehabilitación aún presenta áreas de oportunidad.

A través de un comunicado, el centro de investigación dio a conocer los resultados de la investigación que hasta el momento se han traducido en artículos publicados en revistas científicas como Pharmaceutics, Materials Science and Engineering: C, Materials Chemistry and Physics o International Journal of Biological Macromolecules.

Es en estos artículos, donde los líderes de la investigación, Luna Bárcenas y Yevgen Prokhorov, dan cuenta de los avances en el desarrollo de estas películas, tras más de una década analizando diferentes materiales candidatos en su aplicación, además de experimentar con la resistencia mecánica del material, ya que al plantearse para su uso médico no solo debe ser inocuo al organismo y proteger de infecciones bacterianas, sino ser manejable y durable.

Al respecto, adelantaron que las más recientes pruebas realizadas en modelos animales han resultado exitosas, al observar la sanación de la estructura de la dermis y recuperación de la apariencia en la zona afectada en un máximo de 40 días, por lo que se espera poder hacer los primeros ensayos clínicos con este desarrollo.

“Son películas plásticas semitransparentes a las que se incorpora una mezcla homogénea de oro metálico e iónico, imperceptible a la vista, pero con la capacidad de sanar lesiones en la piel por quemadura de primer y segundo grado. Su mayor ventaja es permitir mejorar hasta en un 80 por ciento la cicatrización desde el punto de vista cosmético; es decir, reduce la marca queloide (la huella de la herida)”, explicó Luna Bárcenas.

Ambos expertos, miembros del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III, explicaron que la selección de la matriz base de estas películas fue porque se trata de un polímero biológico ya comprobado en productos similares y se logró un balance con las nanopartículas de oro iónico y metálico, pues da resultados de recuperación en las lesiones.

Cabe destacar que los análisis de las películas en modelos animales fueron realizados por la especialista del Instituto Nacional de Rehabilitación, Cristina Velasquillo, bajo controles de protocolos éticos, a partir de los cuales se comprobó la recuperación de las heridas de la misma forma, y en algunos casos con mejores resultados, en comparación con el material de curación empleado de manera común.

Una vez realizados los estudios clínicos, y de ser concluyentes del beneficio de este material, los investigadores tienen planeado iniciar el proceso de protección intelectual del material de manera internacional, a fin de poder comercializar la invención.

noticiasdequeretaro.com.mx

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