Nadie quiso llevarle la contraria a Samuel García, ni el propio Dante Delgado, aunque después buscara aparentar que la decisión había pasado por sus manos. Fue el regiomontano (y su esposa), quienes decidieron fuera Jorge Álvarez Máynez el candidato naranja a la presidencia.

Lo hicieron al puro estilo de la familia que gobierna Nuevo León, con tenis naranjas “fosfo fosfo”, cervezas, botanas y a través de las redes sociales. En el cuadro aparecen puros jóvenes, síntoma inequívoco de los que hoy llevan las riendas en MC.

Queda claro (y me lo confirman desde el centro del país), que el liderazgo de Dante Delgado en MC diariamente se resquebraja, y tendría que haber dado un paso al costado meses atrás. El veracruzano no fue contemplado para el destape oficial de Álvarez Máynez, simplemente porque fue rebasado por aquello que él mismo impulsó.

Las ideas y edad del exgobernador de Veracruz ya no encajan con MC, y cada vez son más los que en la cúpula naranja demandan su salida, asunto que deberá darse después de la elección. Muy pocos al interior apoyaron que Dante dijera con Ciro Gómez Leyva que “si era necesario”, hasta él podría ser el candidato presidencial.

Para el estado de Veracruz el más aventajado es José Manuel Del Río Virgen, y sólo si el amigo personal de Ricardo Monreal no acepta, habrán de buscar otro perfil rumbo a la gubernatura. Las encuestas practicadas en el partido naranja lo ponen de puntero.

Para MC resulta fundamental reunir votos en Veracruz, más aún después del divorcio de Enrique Alfaro en Jalisco con Dante Delgado y Samuel García. No echemos en “saco roto” que hablamos del tercer y cuarto estados con mayor padrón electoral en el país, respectivamente.

X: @aaguirre_g