Al PRD veracruzano le queda muy poco, casi nada.

Este partido representa cada vez menos en el escenario político estatal y nacional; y hoy es más probable la pérdida de su registro que el resurgimiento de sus viejas glorias.

En la zona norte de la entidad ya había renunciado a su militancia en el Sol Azteca el ex diputado local César Ulises García Vázquez, quien en 2021 contendió por la alcaldía de Coatzintla arropado por las siglas de Morena-PVEM-PT; y ahora lo hizo el presidente municipal de Tihuatlán, Leobardo Gómez González.

El empresario mueblero fue alcalde de dicho municipio por el PRI de 2001 a 2004; 20 años después –con las siglas del PRD– llegó a la presidencia municipal por la alianza PAN-PRI-PRD; y finalmente en días recientes renunció al partido para anunciar su paso a la 4T.

El PRD está desfondado en Veracruz desde hace al menos una década; sin embargo, no se debe menospreciar la presencia de este partido, que tuvo su etapa más importante a finales del siglo pasado.

En el proceso local electoral de 2021, por ejemplo, obtuvo poco más de 192 mil votos, 5.9 por ciento del total, en la contienda por las diputaciones; y 232 mil, 6.8 por ciento, en la elección por los ayuntamientos.

En la elección federal de dicho año, el más reciente antecedente, el PRD aportó a la alianza opositora más de 210 mil sufragios, lo que significó el 5.8 por ciento del total.

El punto es que aún con su crisis, el PRD veracruzano significa alrededor de 200 mil votos, que en una elección cerrada puede ser la diferencia entre ganar y perder.

En ese proceso, el Sol Azteca se ubicó como la quinta fuerza política de la entidad, atrás de Morena, PAN, PRI y MC; prácticamente en un empate con el Partido Verde y muy arriba del PT.

Es cierto que el nivel que presenta actualmente el Sol Azteca está muy lejos del mostrado, por ejemplo, en las elecciones presidenciales de 1994 y 2000, cuando con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato superó los 16 puntos.

En Veracruz, el mejor resultado para el PRD en una contienda estatal se registró en 2004, cuando en alianza con Convergencia por la Democracia (hoy MC) y PT, postulando como candidato a Dante Delgado, obtuvo el 28.2 por ciento de los votos totales.

Sin embargo, de esa elección a la fecha ya pasaron dos décadas; en coalición con el PAN, el PRD ya fue gobierno en la entidad de 2016 a 2018; en ese lapso Morena irrumpió en el entorno político y muchos perredistas abandonaron su militancia para engrosar las filas de la 4T; probablemente por ello el Sol Azteca terminó por desdibujarse hasta alcanzar su nivel más bajo en la actualidad.

Este partido aporta muy poco a la alianza que abandera a Pepe Yunes a la gubernatura de Veracruz; sin embargo, con todos sus puntos en contra, con su nivel más bajo desde su fundación en 1989, con una enorme crisis por falta de liderazgos, el PRD no deja de representar al menos 6 puntos porcentuales, que para la alianza opositora es mejor tener que dejar ir.

@luisromero85