El activista político bielorruso Ales Bialiatski, la organización rusa de derechos humanos Memorial y la organización ucraniana de derechos humanos Centro para las Libertades Civiles son los ganadores del premio Nobel de la Paz 2022.

Fueron galardonados por su labor en proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos y demostrar la importancia de la sociedad civil en la construcción de la paz y la democracia, dijo el Comité del Nobel.

Los laureados representan, dijeron desde el Comité, a la sociedad civil de sus países de origen y «han promovido durante muchos años el derecho a criticar el poder y proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos».

El Comité destacó el esfuerzo «extraordinario» de estas dos organizaciones y del activista por «documentar los crímenes de guerra, los abusos de los derechos humanos y el abuso de poder».

El Comité Noruego del Nobel realzó que, con este galardón, se pone en relieve a «tres destacados campeones de los derechos humanos, la democracia y la coexistencia pacífica en los países vecinos Bielorrusia, Rusia y Ucrania».

Recalcaron sus constantes esfuerzos a favor de «los valores humanistas, el antimilitarismo y los principios del derecho» algo que, a juicio de la Academia, honra la visión de paz y fraternidad entre las naciones, «una visión muy necesaria en el mundo de hoy».

«Eso es un reconocimiento para alguien o para algo, no contra nadie», remarcó la vocera de la Fundación.

Un premio para «aumentar su moral»

Ales Bialiatski (1962) fue uno de los iniciadores del movimiento democrático que surgió en Bielorrusia a mediados de la década de 1980. Ha dedicado su vida a promover la democracia y el desarrollo pacífico en su país de origen.

En 1996 fundó la organización Viasna (Primavera) «en respuesta a las polémicas reformas constitucionales que otorgaron poderes dictatoriales al presidente y que desencadenaron manifestaciones generalizadas», explicó el Comité. Esta organización brindó apoyo a los manifestantes encarcelados y a sus familias.

Luego, Viasna evolucionó hasta convertirse en una organización de derechos humanos de base amplia que «documentó y protestó contra el uso de la tortura por parte de las autoridades contra los presos políticos».

«A pesar de las tremendas dificultades personales, Bialiatski no ha cedido ni un centímetro en su lucha por los derechos humanos y la democracia en Bielorrusia», remarcó el Comité.

Bialiatski estuvo encarcelado de 2011 a 2014. Actualmente se encuentra bajo arresto.

«Urgimos a las autoridades a liberarlo (a Bialiatski). Aunque hay miles de presos políticos en Bielorusia y no es muy realista pensar en que lo liberarán», dijo la vocera encargada de anunciar el Premio Nobel de la Paz tras la pregunta de un periodista sobre si esperaba que Bialiatski pudiera recoger el premio.

«Bialiatski está detenido en unas muy duras condiciones. Esperamos que este premio sea una ayuda y aumente su moral», dijeron desde el Comité.

De la URSS a hoy

La organización de derechos humanos Memorial se creó en 1987 en la antigua Unión Soviética. Entre sus fundadores estaban el premio Nobel de la Paz Andrei Sakharov y la defensora de los derechos humanos Svetlana Gannushkina.

El letit motiv de Memorial se basa en la noción de que confrontar los crímenes pasados ​​es esencial para prevenir nuevos.

Tras el colapso de la URSS, creció hasta convertirse en la organización de derechos humanos más grande de Rusia.

«Además de establecer un centro de documentación sobre las víctimas de la era estalinista, recopiló y sistematizó información sobre la opresión política y las violaciones de los derechos humanos en Rusia», apuntan en el Comité.

Así, destacan, se convirtió en la fuente de información más autorizada «sobre los presos políticos en los centros de detención rusos».

La organización también ha estado al frente de los esfuerzos para combatir el militarismo y promover los derechos humanos y un gobierno basado en el estado de derecho.

Durante las guerras de Chechenia, Memorial recopiló y verificó información sobre abusos y crímenes de guerra perpetrados contra la población civil por parte de las fuerzas rusas y prorrusas. En 2009, la jefa de la sucursal de Memorial en Chechenia, Natalia Estemirova, fue asesinada a causa de este trabajo.

Memorial fue catalogada como «agente extranjero» por el gobierno de Rusia y en diciembre de 2021 decidieron liquidar y cerrar su centro de documentación. En un comentario sobre la disolución forzada, el presidente Yan Rachinsky declaró: «Nadie planea darse por vencido».

Premio en Ucrania

El Centro para las Libertades Civiles se fundó en Kyiv (Ucrania) en 2007 con el propósito de promover los derechos humanos y la democracia en ese país.

«El centro ha tomado una posición para fortalecer la sociedad civil ucraniana y presionar a las autoridades para hacer de Ucrania una democracia de pleno derecho», destacan desde la Fundación Nobel.

Para convertir a Ucrania en un estado gobernado por el estado de derecho, el Centro para las Libertades Civiles ha defendido activamente que Ucrania se afilie a la Corte Penal Internacional.

Después de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, el Centro para las Libertades Civiles se ha comprometido a identificar y documentar los crímenes de guerra rusos contra la población civil ucraniana. En colaboración con socios internacionales, el centro está desempeñando un papel pionero con miras a hacer que los culpables rindan cuentas por sus crímenes.

BBC

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