La Santa Madre Iglesia está furiosa con lo que pasa en Veracruz y no le falta razón. El apoyo de los morenos al aborto y los matrimonios igualitarios la tienen más que enfadada y está haciendo sentir su enojo aunque no por esos temas. Las últimas dos homilías del padre José Manuel Suazo Reyes han sido bravas y directas.

Dueño de un lenguaje pulcro y bien cuidado, Suazo Reyes ha señalado una y otra vez los males que aquejan a México, pero principalmente a Veracruz. Ha denunciado agravios y casos de corrupción, ha puesto especial énfasis en las desapariciones, secuestros, feminicidios, violencia a las mujeres y a los menores y en los asesinatos de cada día.

Cuidadoso de las formas, evita señalar responsables, pero ni falta que hace, todo mundo sabe a quién van dirigidas sus palabras. A propósito del proceso electoral, sus últimos dos mensajes han subido de tono y quien los escucha sabe también a hacia dónde van dirigidos.

“Sería una tragedia social que a quien se le da la confianza de gobernar o de legislar sea rehén de compromisos de grupos o de partidos, se preste a la corrupción o sea simplemente un títere manejado por intereses extraños; también sería una ofensa para el electorado que quien aspira hoy a un cargo público, lo vea simplemente como un trampolín para buscar promoverse para otro cargo político” dijo el domingo antepasado.

Hay quienes aseguran que el descontón fue para los candidatos en general pero Ricardo Ahued, abanderado de Morena a la alcaldía de Xalapa, cometió el error de darse por aludido y se enganchó: “Yo he dicho siempre que a mi edad, canoso y calvo, no me queda el papel de títere ni de tapadera”.

Y a ese error agregó otro.

Cuando le preguntaron si encubriría presuntas irregularidades de la actual administración municipal contestó: “Cada quien va a responder como yo lo tendría que hacer, como lo hice en el pasado, ante los órganos fiscalizadores”. Con lo que dio a entender que no será él quien denuncie al alcalde Hipólito Rodríguez como lo desean los xalapeños. Y con esto, muchos de los indecisos quizá ahora ya sepan por quién no van a votar.

En su homilía del domingo anterior Suazo invitó: “Analice bien lo que ha ganado y lo que ha perdido, qué cosas han cambiado y cuales se mantienen igual. Vea si lo que le prometieron se lo cumplieron y si las cosas están mejor o peor que antes. Vea si se siente orgulloso del país que tenemos; analice los servicios que tiene y si sus impuestos se están usando en beneficio de usted. ¡No confunda el bien con lo que le conviene! Si tiene que decidir busque siempre el bien común”.

Más adelante hace una serie de preguntas “para su análisis personal y discernimiento”, pero que dejan muy mal parados a Morena, a la 4T y sobre todo Ricardo Ahued que como candidato no sabría qué contestar. Checa lector:

¿Cómo estamos en la economía? ¿En servicios de salud? ¿En educación? ¿En seguridad? ¿Vivimos en un estado de derecho? ¿Existe transparencia y rendición de cuentas en la administración de los recursos? ¿Sigue habiendo corrupción e impunidad? ¿Hay inversión, buenas oportunidades, mejores condiciones de vida? ¿Se respeta y se promueve la dignidad de la persona? ¿Se valoran y cuidan las instituciones familiares? ¿Se protegen las libertades fundamentales? ¿Se gobierna para todos? ¿Se respeta la pluralidad y libertad de pensamiento? ¿La educación que están recibiendo sus hijos es científica o ideológica?

Si fuera examen la 4T reprobaría sin derecho a extraordinario y se llevaría al baile al propio Ricardo, pero esos cuestionamientos obligan a la pregunta; ¿se está metiendo el párroco en el proceso electoral?

Los morenos dirán que sí al botepronto, pero hasta el OPLE y el INE dirán que no porque no está mencionando nombres de candidatos ni está pidiendo votar por determinado partido, aunque subliminalmente esté diciendo por qué partido no votar.

Lo cierto es que la Santa Madre está jugando su papel en estas elecciones. Y el juego está afectando a Ricardo Ahued porque su partido no ha respondido a las expectativas que creó, lo que está canalizando la propia Iglesia.

Si los asesores del senador con licencia piensan que las homilías de Suazo Reyes son como las llamadas a misa, deberían reconsiderar. Sus mensajes son vistos y escuchados por miles de xalapeños en las iglesias, la radio, en las redes sociales y en los canales de youtube.

Y están haciendo mella en Ricardo Ahued porque la sociedad xalapeña, tradicionalista y conservadora por excelencia que lo estima, aprecia y respeta, no acepta que pertenezca a un partido al que le dio su confianza y la defraudó. Un partido que más que prestarse a la corrupción, es un ignominioso símbolo de ella.

bernardogup@nullhotmail.com