En esta entrega, continúa la conversación con Leonardo Ortiz, fundador y director del Combo Ninguno; Salvador Hernández, actual bongosero de esa agrupación; y Ángel Pensado, bailarín, coreógrafo y promotor cultural, sobre la formación y los objetivos del Colectivo Nueva Salsa Xalapeña.

Leonardo Ortiz

Queremos acercarnos a otros grupos de la sociedad, por ejemplo, ir a los asilos con un formato pequeño de músicos, y hacer un pequeño acopio —digo pequeño porque será lo que logremos reunir nosotros— de apoyo para ellos, pero sobre todo llevarles un poco de música. La idea es acercarnos a ese tipo de lugares, diversificar los canales de difusión de esta música pero hacerlo de manera directa, creo que a los músicos —y hablo casi en general— nos hace mucha falta esa retroalimentación de la gente, ahora, con las redes sociales creo que muchos se conforman con subir un tema y aspiran a que le den miles de likes, pero eso no cambia nada la vida, sales a la calle y sigues siendo el mismo, y tienes que pagar el agua, la luz, la renta. Eso no te ayuda en nada y ya no tienes el calor humano de ver si lo que tocas le gusta a la gente, si lo bailan o no lo bailan, en fin, no sabes qué pasa con tu música. Por otro lado, los que hemos tenido la suerte de subir a los grandes escenarios sabemos que ellos lo único que ves es una cosa oscura de mil cabezas porque tienes los reflectores sobre tu rostro, y tampoco tienes chance de comunicarte gran cosa y de retroalimentarte. Creo que debemos de someter nuestra música a ese tipo de prueba, ponerla a disposición de la gente y ver si lo que estamos haciendo les llega o no les llega, o de qué manera les llega.

Ángel Pensado

Nosotros hemos trabajado con la gente desde hace ya 10 años y hemos tenido una respuesta positiva, pero si te soy honesto, si les pregunto qué quieren bailar, la mayoría me dice reguetón o trap. Yo no tengo nada en contra de bailar eso, de hecho hasta lo mezclo, porque la salsa es eso, mezclar todo, entonces, si es salsa con reguetón, con todo gusto lo mezclo y se ve bien padre, luce; sin embargo, según mi consideración, esto ha sucedido por falta de difusión y yo creo que los que tenemos la información tenemos la obligación de compartirla en la medida de nuestras posibilidades, por eso es importante llevarla a las colonias aunque no tengan la menor idea de qué se trata, pero tenemos que empezar por ir, acercarnos a ellos, informarles y rescatar ese gusto que ya está ahí, porque sí hemos tenido buena respuesta, la gente va, los más aventados se suben al escenario e intentan hacer lo que estamos haciendo nosotros, otros simplemente se mueven desde donde están, pero sí tienen interés.

Leonardo Ortiz

Han sido muy bien aceptadas las dinámicas colectivas que han generado los instructores en el momento de la presentación de las orquestas, o en el ínter, porque en el grupo también hay un DJ de salsa. Ellos llegan y hacen una especie de taller con la gente, le dicen ahora nos movemos para acá, nos movemos para allá, un pie por acá, un pie por allá, y comienza la gente a acercarse como en juego, como si fuera una clase de gimnasia, y al rato todos están bailando. Es muy agradable ver un grupo numeroso de personas intentando hacer las coreografías o haciéndolas bien, yo creo que eso ha sido muy acertado y es uno de los canales que nos permiten acercarnos más rápido a la gente.

Ángel Pensado

Por sacar el «hueso», las orquestas populares han olvidado, primero, componer; segundo, interactuar con la gente, y tercero, platicar con la gente va a bailar. Esa interacción es la que, precisamente, queremos fomentar; la orquesta y los bailadores son una misma cosa, una sola comunidad, nosotros hacemos tanto con el cuerpo como los músicos hacen con sus instrumentos, ellos se deben tanto a la música, como los bailadores tenemos que escuchar la propuesta de ellos, lo que tienen que decir, eso es lo que estamos tratando de fomentar, al menos en los sociales que integran ConsalXa, ya que si escuchas la letra, escuchas la propuesta, escuchas los matices; si conoces la forma y la estructura, después ya nada te detiene para bailar.
Lo más importante es que esto genera un fenómeno de réplica, ya empezamos a ver a un alumno que le dice a otra persona hazlo por aquí, hazlo por acá, así te funciona mejor. Así se va generando, poco a poco, ese estilo propio y la idea es empezar a consolidarlo, por eso es tan importante generar los espacios de réplica, los espacios donde la gente convive, donde se reúne para crear cosas nuevas.

Salvador Hernández

Una de las preocupaciones actuales, tanto de los empresarios como de los músicos, es la parte económica. En diciembre vino Osmany Paredes y se presentó en un lugar muy pequeño, la aportación económica para asistir al concierto fue de 150 pesos y el lugar se llenó porque la gente del jazz ha entendido que hay que pagar, que todo tiene un costo.
Las orquestas de salsa han ido reduciendo el número de sus elementos debido a esa economía tan floja que existe, los centros en donde se toca esta música han ido desapareciendo por la poca afluencia del público y por el consumo tan bajo, entonces es insostenible una orquesta de 10 elementos, que sería lo decoroso para sonar, porque hay que invertir toda la noche por 250 o 300 pesos si bien te va.

Leonardo Ortiz

Planteamos el proyecto Salsa pa’ la calle, pero no es el único, también están los talleres y luchar por tener una escuela de música popular para formar nuevos músicos en este género o perfeccionar a los músicos que ya están en ejercicio.
Hay un dato que es necesario decir: los festivales internacionales de salsa que se hicieron en Boca del Río hace seis, siete años — en los años 90 también hubo festivales internacionales de salsa en Boca del Río, pero me refiero a los recientes—, se rompió el récord de asistentes a un festival de salsa a nivel mundial, quiere decir que visto en términos de mercado, la salsa tiene un alto potencial en la zona de Veracruz, porque un gran porcentaje de la gente que asistía era de la zona conurbada y de los alrededores: Xalapa, Córdoba, los más lejanos quizá eran Puebla y el DF.
Para mí sigue siendo una incógnita en dónde desarrolla la gente su gusto por esta música, porque en esos festivales veías a todo mundo cantando las canciones de los artistas que se estaban presentando, quiere decir que esta música sí está entre nuestra gente de Veracruz, pero no se han hecho los esfuerzos ni realizado las acciones necesarias para impulsar un movimiento de la salsa veracruzana, o mexicana, para generar un movimiento importante a nivel mundial. Veracruz tiene la oportunidad de catapultar ese movimiento, de darle a la gente algo que le gusta y, sobre todo, apuntalar para impulsar a los músicos mexicanos, particularmente a los veracruzanos.

Salvador Hernández

Necesitamos fondear los proyectos, tenemos que darle continuidad al de ir a las colonias, a los barrios, pero se requiere de un buen soporte técnico, me refiero al audio, por las condiciones de clima que nos presenta Xalapa, es necesario protegernos con lonas, y demás, para esto necesitamos que la gente vaya entendiendo el sentido de lo que propone el colectivo y se sume al proyecto. Vamos a lanzar una campaña que hemos denominado Apadrinar al colectivo, consiste en que haya madrinas y padrinos para que se sientan también parte del proyecto.
Ahora somos pocos pero yo creo que poco a poco la gente se va a ir sumando porque esto está llamando la atención, está haciendo bastante ruido —en el buen sentido de la expresión— y eso nos motiva para hacer cosas más adelante, principalmente los talleres con los jóvenes. Como dato curioso señalo que el día de la presentación del colectivo estuvieron dos orquestas de jóvenes haciendo música, no propiamente salsa pero haciendo música latina, esto habla de que hay una formación en cuanto a la base de los ritmos latinos.
Una de estas orquestas es de aquí de Xalapa, la otra es de Acatlán y es sorprendente ver cómo unos niños que se dedican al campo o hacen zapatos o cualquier otra cosa y además estudian, se dan su tiempo para hacer música. Al principio hacían pasodobles, danzones, un poco de standards de jazz, pero se interesaron por la parte latina y algunas cosas de la salsa y lo están haciendo bien, lo único que hay que hacer es apoyarlos. Esta es la prueba de que los jóvenes lo reciben bien.

Ángel Pensado

Como somos una sociedad sin fines de lucro, lo que tenemos que buscar es el apoyo de la población para llevarle, a la misma población (risas), nuestro mensaje de que la gente que se interese por tocar instrumentos, puede hacerlo; la gente que se interese por bailar, puede hacerlo, y que haya espacios para esto aquí en Xalapa.

Leonardo Ortiz

Queremos acercanos a algunos establecimientos comerciales para ver si quieren colaborar con nosotros para hacer esto posible, porque somos una asociación que no recibe ayuda ni subsidio de nadie, todo lo hacemos con nuestros propios medios y sí requerimos la colaboración de todos aquellos que simpaticen y que logremos convencer y conmover para llevar el baile y la fiesta a las calles xalapeñas. Yo creo que este año lo fundamental es ver cómo organizar la cuestión del fondeo, cómo vamos a hacer el acopio de los recursos necesarios para desarrollar todo esto, tenemos que encontrar una manera, ser muy precisos en cómo captar recursos para realizar los proyectos.

PRIMERA PARTE: Esplendor y decadencia de la salsa

 

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