Si bien los cuatro candidatos a la gubernatura arrancaron sus campañas el domingo anterior, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares arrancó la suya desde la víspera al anunciar que había recuperado para el pueblo el rancho La Cartuja.

Esta propiedad que estaba en manos de familiares del ex titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita y que presuntamente fue comprado con dinero público, pasó a ser nuestro. Caray, qué bonito.

“Aquí está la escritura, el rancho ya es de los veracruzanos”, dijo el gobernador en un video donde está acompañado del titular de la SSP, Jaime Téllez Marie y del secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán, teniendo como marco la casa principal de La Cartuja.

El rancho de 30 hectáreas que tiene de todo (tan es así que hace ver al Partenón de Durazo como casa de vecindad), será convertido en un campamento. “El lugar de descanso de un grupo de corruptos, será lugar de recreo para los jóvenes veracruzanos que tendrán la oportunidad de venir a disfrutar de lo que se había robado esta banda” dijo el gobernador.

Pero eso no es todo; este Día del Trabajo se dio a conocer un decreto publicado en la Gaceta Oficial del lunes 30 de abril, mediante el cual el señor gobernador concede una prórroga hasta el 31 de julio, en la condonación del 100% del Impuesto Estatal sobre Tenencia o Uso de Vehículos y bla, bla, bla…

Qué te parece lector, primero te condonan el pago del 100% y aunado a eso te ofrecen una prórroga. Casi el cielo y su paraíso.

Yunes Linares no pierde oportunidad de decirle a los veracruzanos lo bien que les está yendo en su administración. Durante la conmemoración de la Batalla de Camarón, se aventó su spot sobre el gobierno del cambio. Lo mismo hizo al término del desfile del 1 de mayo donde después de anunciar que habían desfilado casi 60 mil trabajadores en Xalapa dijo: “Ese es el Veracruz que queremos, un Veracruz con libertades democráticas donde todos y todas nos podamos expresar”.

¿Qué sigue?

Siguen buenas noticias. Quizá haya más recuperaciones de bienes robados por Duarte y su pandilla, más condonaciones o cualquier otra caja china soltada oportunamente. Todo con tal de que su hijo el candidato logre su anhelo de llegar al poder estatal. Todo con tal de que no se venga abajo en las encuestas.

Y es que Yunes Linares será muy gobernador, pero no deja de ser papá de un vástago que busca sucederlo en el cargo. Y hasta ahora no he sabido de un buen padre que quiera ver derrotado a un hijo.

El problema es que nada de lo anterior alegra a la raza jarocha. De nada sirven las obras (costeadas con recursos federales) y las condonaciones, si no hay seguridad en la entidad.

Un ejemplo fue el sábado anterior cuando tras la reunión con el Grupo Coordinación Veracruz Yunes dijo: “Me da mucho gusto informar a ustedes que la semana del 21 al 27 de abril ha sido extraordinariamente positiva en materia de seguridad ya que la actividad delictiva bajó notablemente en prácticamente todas las zonas de estado…”

Y puede que sea cierto, pero la percepción de inseguridad no ha bajado ni un ápice.

Ese mismo día, el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública dio a conocer que Veracruz es tercer lugar nacional en secuestros.

Insisto, mientras Yunes Linares no garantice al 100 por ciento la seguridad de los veracruzanos, ya podrá prometer cervezas gratis para todos, que no las convertirá en votos para su hijo Miguel Ángel.

Como quiera que sea, el señor gobernador anda en campaña.

bernardogup@nullhotmail.com