Víctor Mendoza, destacado vibrafonista e importante docente, durante más de tres décadas, de Berklee College of Music regresó a Xalapa para participar en el 8° Festival Internacional JazzUV que se realizó el pasado mes de octubre. Hace mucho que conoce esta ciudad, estuvo en varios de los festivales Jazz Fest que organizó Javier Flores Mávil entre 1997 y 2009, en su reciente visita me dijo: «No vengo tan seguido pero siempre que regreso a México me encuentro con cada diamante, wow, están surgiendo excelentes músicos de aquí». Amable y gran conversador, hizo un espacio en su abigarrada agenda para dedicarlo a los lectores de esta columna. Esto fue lo que me platicó:

Santo Niño

Yo nací en Chihuahua, en la Calle 27 1/2 de la colonia Santo Niño, en la casa de mi abuela, como mi papá no contaba con mucho dinero, no podía llevar a mi madre al hospital y fue mi abuela quien me trajo al mundo en su casa, yo creo que por eso siempre estuve tan pegado a ella.
Mis padres se divorciaron cuando yo tenía ocho años pero mi papá estaba en contacto conmigo a través de cartas, a veces por teléfono. En casa siempre había música, en la radio escuchaba rancheras norteñas por la mañana y boleros por la noche. Veía los programas de variedades en la televisión, Siempre en Domingo y todas esas cosas.
Crecí con todo eso y ahora me estoy acordando de una cosa muy peculiar, mi abuela le rentaba un cuarto a un señor, una vez le pidió que le prestara una escoba, ella pensó que iba a limpiar su cuarto y se la prestó pero él le cortó el mango para hacerse unas baquetas porque tocaba redova y mi abuela estaba enfurecida (risas). Yo era un niño y me llamó la atención porque después lo vi en la esquina tocando y taconeando con el grupo de norteños, tal vez esa fue una de las primeras veces que fui expuesto a la percusión de esa manera.

El niño del tambor

Mi padre era guitarrista, después del divorcio se volvió a casar y se fue a vivir a Estados Unidos. Me encantaba mi vida familiar, convivía con mis tíos y con mis primos, nunca me sentí solo, sentía mucha seguridad pero no estaba cien por cien contento en Chihuahua. Cuando tenía como 10 años hablé con mi mamá y me dijo pues si quieres, vete con tu papá. Hablé con él y me fui a Taos, Nuevo México, que es donde vivía, tenía un contrato en un hotel y tocaba por todos lados
Ahí empecé ahí a ir a la escuela, mis primos tocaban la guitarra y yo había aprendido algo en Chihuahua pero nunca había estudiado música formalmente, le dije a mi papá que quería estudiar guitarra, me dijo que sí y lo intenté pero la verdad es que tener un padre guitarrista es un poco difícil.
En la escuela empecé a tocar flauta y una tarde pasó una cosa muy curiosa, estaba payaseando con un amigo, estábamos con la flauta pero luego agarré una baqueta y me puse a tocar algo, me vio un maestro y me dijo espérate, ven aquí. Tocó algo en el tambor y me dijo a ver, repítelo. Lo repetí y me fue poniendo cosas más complejas y yo las repetía. Al final me dijo tú no deberías estar tocando flauta, deberías tocar percusión.
Cuando yo tenía como 14 años, mi papá tocó con un baterista que era jazzista, tuvo que dejar la batería en el estudio de mi papá porque no se la podía llevar. Yo la monté, comencé a tocarla y me volví loco, llegaba de la escuela corriendo y me ponía a tocar. Como a las tres semanas, el señor fue por la batería y dije voy a ver qué hago para comprarme. Yo le ayudaba a mi papá y hacía trabajitos aquí y allá, fui ahorrando hasta que pude comprarle la batería a un amigo de mi papá que iba a comprarse una nueva, tenía como 15 años.
Poco a poco comencé a estudiar y a tocar lo que fuera, como a los 16 años conocí a un señor que se llama John Grandt, me escuchó tocar y me dijo te falta técnica (risas). Me pidió que le prestara las baquetas y se puso a tocar impresionante, cuando lo escuché dije wow, entonces me dijo ¿quieres que te enseñe?, y le dije que sí. Me estuvo dando clases y nunca me cobró nada, solamente lo hizo por cariño.
Me puse a estudiar muy duro y cuando ya estaba en high school, tocaba en la banda de marchar de la escuela pero no leía bien, todo me lo memorizaba porque tenía buen oído y entonces me hacía el tonto. Una vez hicieron un concurso para elegir a los mejores para formar una banda regional y me eligieron a mí (qué vergüenza), entonces me puse a estudiar la música y me la memoricé toda pero todavía no tenía ni idea.

Ghost of a Chance

Cuando estaba por graduarme de high school todavía no sabía a dónde iba a ir, qué iba a hacer, qué carrera iba a estudiar. Decía no sé si puedo vivir de la música porque todavía no tengo la preparación para entrar a la universidad pero una amiga de mi papá me dijo ¿sabes qué?, te he conseguido una cita con el director de los programas de música del estado de Nuevo México. Me fui a hacer la entrevista y me dijeron tenemos una audición para ti en la Universidad de Nuevo México en Portales.
Me acuerdo que tocamos la noche anterior a la audición y a las cinco de la mañana, cuando salimos, íbamos en el carro mi papá y yo, y ahí iba yo estudiando los rudimentos. Al otro día fui a la audición, yo no llevaba nada preparado pero mi papá fue a tocar conmigo, el director de la universidad de esa época era contrabajista y tocamos a trío. A la gente le encantó y uno de los señores me dijo ahora vente conmigo, me puso unas pruebas y me dijo tienes muy buen oído pero lees fatal, pero no pasa nada, eso se arregla.
El día que me gradué de high school me llegó una carta en la que me decían que me estaban dando una beca completa, y era la beca más grande que habían otorgado a alguien en la escuela. Yo me quedé sorprendido, se la enseñé a mi papá y me dijo bueno, pues a estudiar.
Ahí duré dos años porque no estaba contento con el sistema y porque mis intereses eran otros, además había ido a Arizona porque mi papá estaba tocando en un restaurante y le iba muy bien, y ahí conocí a la directora de Northern Arizona University, ella estaba escuchando a mi papá y me dijo si tú tienes un diez por cien del talento de tu padre, yo te doy una beca, ve a hacer una audición.

Girasol

Fui y me dieron una beca completa. Estar con esa maestra me dio otra disciplina muy importante que fue el repertorio clásico, la percusión para orquesta. Un día escuché el disco Sunflower, de Milt Jackson, es un disco precioso en el que está con Freddie Hubbard y toda esa gente, hasta la fecha es uno de mis favoritos. Cuando escuché eso fue cuando decidí que el vibráfono iba a ser mi instrumento, también había escuchado a un vibrafonista que se llama David Friedman, fue a dar una clínica a la universidad y me dio una clase privada, entonces más o menos se me quedó ahí la espinita por estudiar el instrumento.
Mi maestra se fue por un año y durante ese tiempo estuvo otro maestro, con él estudiaba principalmente batería pero también algo de vibráfono. Cuando volvió la maestra me dijo no te puedes graduar, todavía no estás listo. Ella quería que siguiera el curso clásico pero yo me había enfocado más hacia la batería, el jazz y todo esto, pero con el jazz no tenía mucha idea de lo que estaba haciendo. Hubo una cosa muy curiosa, yo pensé que ella tenía preferencia hacia los otros chicos, que había de racismo porque los otros estudiantes eran anglosajones, y por mi orgullo latino dije que se vaya al carajo. Me enfadé y le dije:
-¿Cómo que no me va a dejar graduarme? -y me puse a pelear con ella, y me dijo:
-¿Por qué dices que tengo preferencia hacia ellos?, ellos no tienen ni la mitad de tu talento ni la habilidad que tú tienes, a ti te empujo porque eres el único que tiene la posibilidad de ganarte la vida como músico profesional, ellos hacen lo que sea pero no tienen lo que tú haces
-Pero siempre les da preferencia
-No, ellos me están besando los pies a cada rato pero tú nunca lo has hecho. Mira -y me dio como seis o siete libros-, este es todo el repertorio que existe, apréndetelo
Era repertorio clásico, todo en referencia al vibráfono. Lo estudié, era un montón y me aprendí todo, fue una locura. Me gradué y todavía no sabía qué iba a hacer, empecé a tocar en Phoenix con unos grupos. Una cosa importante que ocurrió ahí es que tocaba con un grupo y el pianista llevaba temas de [Joe] Henderson o standards, yo empezaba a copiar la armonía y la cambiaba, o buscaba las cosas que le daban el carácter al tema y componía un tema basado en eso. No tenía experiencia, nadie me había enseñado, lo hacía así nada más y poco a poco empecé a absorber más la armonía pero también la forma de las canciones. Después me fui a separando del grupo porque ya más de la mitad de los temas eran míos, y no por querer faltarle al respeto a mi amigo sino porque yo ya quería seguir mi propio camino y enfocarme más en lo mío, entonces me salí del grupo.

 

(CONTINÚA)

SEGUNDA PARTE: Berklee Days
TERCERA PARTE: This is Why

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