De acuerdo con la Unidad Técnica de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral, 25 candidatos a alcaldes de la alianza PAN-PRD sobrepasaron los topes de campaña, es decir, hicieron trampa. Les dieron un peso y se gastaron dos o hasta tres.

Entre quienes hicieron trampa se encuentra Fernando Yunes Márquez que ganó la presidencia municipal de Veracruz, pero de acuerdo con la UTF rebasó el tope de gastos en un 25 por ciento. El límite para el joven Yunes era de 4.8 millones de pesos y gastó 6.6 millones.

Otro caso se dio en Tuxpan donde el gordito simpático Juan Antonio Aguilar Mancha tenía permitido gastar hasta 1.2 millones de pesos, pero se gastó 1.58 millones por lo que rebasó su tope en un 31 por ciento.

Y así por el estilo están otros 23 alcaldes ya electos de esa coalición. Eso sin contar otros 11 municipios entre ellos Xalapa, donde no ganó la alianza PAN-PRD, pero sus candidatos también rebasaron los topes.

Estas cifras no son rumores, chismes o acusaciones sin fundamento; son porcentajes reales elaborados por la Unidad Técnica de Fiscalización del INE.

De acuerdo con la ley electoral, una de las causales de anulación de una elección es que el candidato ganador haya rebasado en más del 5 por ciento el tope de gastos de campaña. Y 25 sujetos se pasaron de lanzas con el porcentaje.

Luego entonces ¿se van a anular 25 elecciones en Veracruz?

Úchale no, jamás.

De acuerdo con el criterio legal, si un candidato ganó por un amplio margen la elección, es decir, si la elección no fue cerrada, se decretará su triunfo sin importar que el tope de campaña se lo haya pasado por debajo del ombligo.

Esto es una cochina burla descarada, pero es un criterio legal y ni hablar.

Basados en esa premisa Fernando Yunes no tiene problemas porque obtuvo 100 mil 359 sufragios por 39 mil 160 de su más cercano perseguidor. La diferencia fue de 61 mil 199 votos.

Pero en Tuxpan la elección fue cerrada. De acuerdo con el OPLE el gordito simpático obtuvo 11 mil 017 votos por 10 mil 270 del independiente Octavio Greer. La diferencia fue de 747 sufragios. Pero hubo un recuento en las casillas y la ventaja quedó en 473 votos.

El caso Tuxpan es muy significativo porque aparte de que Aguilar Mancha gastó más de lo debido, hay pruebas documentadas de otras trácalas.

¿Se anulará la elección? Sería lo más lógico.

Veremos qué sucede con Tuxpan, aunque sería una injusticia y una gravísima falta de respeto a los votantes si no se convoca a una nueva elección.

En tiempos pretéritos las transas eran parte de nuestra idiosincrasia porque el gobierno era el árbitro de las elecciones, pero ahora que se supone las organizan los ciudadanos, las transas siguen.

Nadie entiende por qué, si está especificado en la ley electoral que se tiene que anular una elección cuando uno o más candidatos sobrepasen los topes de campaña, haya un “criterio legal” que diga que no se anulará la elección si uno de los infractores gana por amplio margen.

Entonces, para qué está el INE.

Desde su fundación hace 27 años, casi la mitad de las elecciones federales, estatales y municipales han terminado en los tribunales.

¿Qué caso tiene la existencia de un árbitro con una autoridad tan anodina?

¿Cómo es posible que, si está comprobado que 25 fulanos rebasaron los topes de campaña, no se anulen las elecciones en esos municipios?

Aquí hay de dos sopas: o el INE y la bola de huevones que hay en el Congreso Federal se ponen de acuerdo en este renglón, o los candidatos van a extrañar a los votantes en el 2018.

No se vale que se gasten miles de millones de pesos en un Instituto que hasta el momento ha demostrado su ineficacia para organizar procesos electorales libres, equitativos y confiables, como lo pregonan en su propaganda.

bernardogup@nullhotmail.com