La Paz, 13 feb (Xinhua) — Los bolivianos agradecieron hoy a la Pachamama (Madre Tierra) la alimentación, el trabajo, la salud, la vivienda y los bienes que poseen con la tradicional ch’alla y con ofrendas y ritos ancestrales acompañados de alegres tonadas musicales, comida, baile y bebidas alcohólicas, en el cierre de las jornadas de carnaval en Bolivia.

En varias regiones de Bolivia, los ciudadanos retribuyen a la Pachamama por sus bienes materiales mediante ofrendas de flores, alcohol, vino, adornos con globos, banderines, serpentinas, frutas y dulces.

La ch’alla es una tradición arraigada desde antes de la Colonia en la parte andina de Bolivia, la cual se extendió en las dos últimas décadas por las regiones de los valles y Amazonia, explicó en entrevista telefónica con Xinhua, el sociólogo y profesor de la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), David Mendoza.

Sin embargo, el experto manifestó que los festejos en algunas regiones como en La Paz (oeste) y Cochabamba (centro) se cierran hasta el próximo domingo.

Mendoza recordó que durante este martes de ch’alla, en las calles se venden “mesas” (ofrenda andina) para invocar diferentes favores y agradecimientos en un día lleno de rituales paganos.

La celebración del carnaval comenzó el viernes pasado con el tradicional ritual de agradecimiento a la Pachamama, el cual se celebró en oficinas e instituciones públicas y privadas.

El propio presidente de Bolivia, Evo Morales, realizó el ritual de agradecimiento a Pachamama en instalaciones del hangar presidencial, y posteriormente en el Palacio de Gobierno, y luego en la Casa Grande del Pueblo que se constituirá en el nuevo centro administrativo del gobierno.

En el marco de la celebración, la atención de los bolivianos se concentró en el carnaval folclórico de Oruro (oeste), que no sólo es uno de los más destacados de Bolivia, sino que ha sido calificado como uno de los 10 más importantes del mundo.

Esta fiesta es protagonizada por más de 60.000 personas, entre bailarines y músicos, además de 300.000 personas, entre nacionales y extranjeros, que se instalan en Oruro (la capital boliviana del folclor), a lo largo de 6 kilómetros de recorrido para disfrutar el baile y el ritmo de cada una de las 50 comparsas que se dan cita en este evento.

Este martes se desarrolló la ch’alla, tradición precolombina con ofrendas a la Madre Tierra.

Desde la madrugada de este martes, los bolivianos, de diferentes regiones, adornaron sus casas y muchos de sus bienes con serpentinas, globos, flores, mixtura, confites, frutas y juegos artificiales.

Otro elemento infalible de este ritual es el vino y el alcohol que se derrama en las esquinas de las casas, los autos, negocios, oficinas con la creencia de que estos estarán protegidos y darán mayores beneficios.

Al respecto, Mendoza explicó que la Pachamama es un personaje importante dentro de la cultura aymara y quechua (pueblos originarios de Bolivia y Perú), que la consideran la Madre Tierra que protege y proporciona alimentación, trabajo, salud y vivienda.

“La tradición milenaria de los indígenas se arraigó en toda Bolivia y clases sociales, más aún cuando el presidente aymara Evo Morales reivindicó la cultura ancestral y la devoción a la Pachamama”, manifestó el sociólogo.

Los comerciantes son los practicantes más devotos de la ch’alla, ya que, según Mendoza, son muy creyentes del ritual andino de agradecimiento a la Tierra.

Por ello, abundó el experto, los mercados y las avenidas comerciales de las principales ciudades bolivianas como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, se convierten en espacios de festejo con música de bandas de música, orquestas o amplificaciones.

Con la tradicional ch’alla, los bolivianos cierran los festejos del carnaval, que incluye dos días de feriados (lunes y martes), y que sirve de apertura de la cuaresma hasta llegar al “Viernes Santo”.