En abril del año anterior fueron filtrados un par de videos donde se ve a la entonces diputada local por Morena, Eva Cadena, recibir fajos de billetes presuntamente para apoyar la campaña de Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo a los cánones que rigen en nuestro país, la mujer fue exhibida, señalada, vituperada y defenestrada incluso por el mismo Andrés Manuel.

Como decían las abuelas, Eva perdió hacha, calabaza y miel porque le quitaron el fuero y su curul. Y estaba condenada a pasar una temporada en la cárcel acusada de delitos electorales, de no ser porque una juez la encontró inocente del agravio y ordenó que regrese a su escaño en el Congreso y le devuelvan el fuero.

Ignoro en qué elementos se basó la juez para decidir que la imputada es inocente cuando los videos la muestran recibiendo el dinero y pidiendo “una bolsita” para guardarlo.

Pero poco debe sorprendernos eso en este México nuestro donde la impunidad ya se adueñó del país. Sorpresa sería que Eva hubiera pisado la cárcel.

Y más sorpresa, que en un arranque de dignidad y decoro se negara a aceptar la curul en tanto no demuestre fehacientemente que fue víctima de una trampa, como lo ha señalado en reiteradas ocasiones.

Pero nada, en misiva dirigida al Congreso anunció su regreso como diputada independiente, y el PAN ya se apresta a darle la bienvenida y ofrecerle la oportunidad de volver a ser panista.

¡Qué falta de vergüenza y decoro el de Eva Cadena!

Este fin de semana fueron decapitadas cinco personas cuyas cabezas se exhibieron en el cofre de un taxi en las afueras de Tlacotalpan y llenaron de pánico a los habitantes de aquella región.

También este fin de semana fue asesinada en el interior de su hogar, una mujer que buscaba a su hija desaparecida. Los hechos sucedieron en la comunidad de Plumas Libres, municipio de Veracruz.

Elizabeth Zepeda de 32 años, era el nombre de esta madre que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía estatal por la desaparición de su hija Aline de 17 años, a la que vieron por última vez el 18 de diciembre. La mujer había recibido amenazas del sujeto que presuntamente se la robó, además de la exigencia de que ya no siguiera buscándola.

La madre continuó sus pesquisas y terminó sus días ultimada a balazos.

Pero este fin de semana el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares dijo que habían bajado los índices delictivos en Veracruz por quinta semana consecutiva.

Quizá los números que le dan sus colaboradores lo hagan hablar de esa manera, pero la percepción ciudadana y lo que muestra la realidad veracruzana son cosas muy distintas.

¿Cómo puede hablar así cuando decapitaron a cinco personas y mataron a una madre que buscaba a su hija desaparecida?

Para no ir muy lejos y mientras escribía esta columna, unos tipos armados entraron en una vivienda de Xalapa y balacearon a un joven y a su anciana abuela.

Decir que los precandidatos que vinieron a Veracruz este domingo estuvieron en un estado donde hay paz estabilidad social es una desproporción.

¿Paz y estabilidad cuando unos sujetos intentaron quemar la casa y la familia del asesinado periodista Gregorio Jiménez? ¿Paz y estabilidad cuando maniataron y ejecutaron a un individuo en San Rafael?

¿Cómo puede hablar así el Gobernador?

Por elemental decoro debería dejar de lado sus conferencias dominicales donde da a conocer los índices de seguridad, hasta que se acaben en Veracruz los secuestros y ejecuciones.

Pero el decoro no es algo que les venga bien a políticos como la señora Eva Cadena y el señor Yunes Linares.

bernardogup@nullhotmail.com