La lista con los nombres de los aspirantes a la precandidatura del PRI a la presidencia municipal de Tuxpan, fue dada a conocer ayer por la mañana y a todo mundo sorprendió que sean seis los aspirantes: Rogelio Ábrego, Francisco Arango Graña, Crisóforo Hernández Cerecedo, Moisés Acosta, Miguel Ángel Elizalde y Ezequiel Castañeda.

Demasiados obispos para una misa.

También sorprendió que no esté contemplada la ex diputada local Gabriela Arango Gibb, quien viene trabajando por la candidatura desde que fue directora de Turismo en el trienio anterior, y como legisladora gestionó recursos para su distrito, principalmente para Tuxpan.

Gabriela Arango era una de las punteras en las encuestas. ¿Por qué no está en esa lista?

Quizá la razón sea esta:

Apenas en diciembre pasado el alcalde porteño Raúl Ruiz Díaz, dijo en conferencia de prensa que denunciaría penalmente a su antecesor, Alberto Silva Ramos y miembros de esa comuna como Francisco Arango Graña, por un desfalco millonario detectado en la supuesta adquisición de unas luminarias. Y es que la comuna de Beto pidió un préstamo de 100 millones de pesos para ese rubro. Y ni aparece el dinero ni aparecen las luminarias.

Pero un mes después se olvidó de la denuncia y comenzó a correr la voz de que su candidato a sucederlo sería Francisco Arango Graña.

¿Qué fue lo que pasó?

Nos comentan que, temeroso de verse envuelto en líos judiciales cuando termine su mandato, Ruíz Díaz pactó con Manuel Muñoz Gánem (el hombre fuerte de Yunes Linares y vicegobernador sin cartera de Veracruz), empujar con todo a Paco Arango para que éste sea candidato del PRI, y con ello facilitar el triunfo del candidato panista. Paco sería el rival más débil.

La idea de Ruiz Díaz es inmolar a Arango Graña y ofrendárselo al PAN a cambio de que ese partido le cubra las espaldas y le evite dolores de cabeza con la justicia en el futuro.

El alcalde está haciendo su parte y Muñoz Gánem ya hizo la suya. Por lo pronto, con el apoyo del PAN se aprobó la Cuenta Pública 2015 del Ayuntamiento de Tuxpan en el Congreso local, cuenta que no soportaría una revisión más acuciosa.

Pero hay un problema. El PRI no desea, bajo ningún concepto ni circunstancia, perder Tuxpan porque se quedaría sin el bastión más importante de la zona norte. Como puerto de gran calado y el más cercano a la capital de la República, Tuxpan se ha convertido en un apetitoso manjar político.

El tricolor está haciendo todo lo posible por ir en alianza con el Partido Verde, sabedor de que los votos de ese partido podrían alcanzarle a Paco Arango para llevarse el triunfo. Pero es casi seguro que la abanderada del PVEM sea Gabriela Arango, que de ninguna manera se prestará a ser comparsa del PRI y querrá ser candidata de la alianza.

Si no se concreta la alianza y Arango Graña es candidato del tricolor, la lucha por la alcaldía se centrará entre el candidato del PAN (quien sea de Antonio Aguilar Mancha, Juan Cano Valdez, Patricia Cánovas y José Manuel Pozos Castro); el candidato independiente Octavio Greer Becerra y la candidata del Verde, Gabriela Arango Gibb; esto sin olvidar al abanderado de Morena.

Todos ellos le pedirán cuentas a Ruíz Díaz porque debe muchas; hasta el candidato del PAN si resulta vencedor. Y es que ya con el triunfo en la bolsa, es muy probable que Manuel Muñoz Gánem se olvide del apoyo a su incondicional priista y termine por mandarlo al diablo.

bernardogup@nullhotmail.com