Parece que la máscara de justiciero se la cayó al ex gobernador Miguel Ángel Yunes.

El actual ejecutivo veracruzano, Cuitláhuac García, aclaró que el asunto de la recuperación de bienes presuntamente saqueados durante la administración de Javier Duarte fue sólo show. En pocas palabras, que no pasó de ser un tema mediático para capitalizar el descontento social.

A decir del gobernador veracruzano, de todo lo que Yunes dijo que se logró recuperar durante su gestión, sólo habría una aeronave y el rancho El Faunito, ubicado en Fortín, que fue entregado al Inecol.

De ser cierta esa versión, Yunes Linares sólo habría aprovechado para fines político electorales la pésima imagen que dejó en Veracruz su antecesor, Javier Duarte.

Recordemos que Duarte de Ochoa salió de forma anticipada del Poder Ejecutivo del Estado debido a las denuncias que se ventilaban en su contra.

En ese mar de señalamientos contra Duarte, a Yunes Linares se le facilitó el escenario para llegar al gobierno estatal; las irregularidades y el presunto saqueo de recursos pavimentaron el camino del entonces candidato de PAN-PRD a Palacio de Gobierno.

Miguel Ángel Yunes decía en campaña que su mejor aliado era Javier Duarte; el tiempo le dio la razón; sin embargo, el efecto que provocó la mala imagen del hoy preso en el reclusorio norte no le alcanzó al ex director del ISSSTE para ganar dos elecciones; en el proceso de 2018 fue derrotado de manera clara, contundente, a pesar de su importante cosecha de votos.

Este miércoles, el gobernador Cuitláhuac García retomó una vez más el tema de los bienes que dijo Yunes que había recuperado; el actual ejecutivo calificó el asunto como un show; y aclaró que las residencias confiscadas no aparecen entre los activos del Gobierno.

En ese contexto, el ex gobernador se apresuró a dar a conocer una lista de propiedades, joyas, obras de arte y dinero en efectivo que, a su decir, se logró recuperar. Para ello utilizó a su vocero, Elías Assad, quien emitió un boletín en el que habla de casi 800 mil pesos en efectivo; de 15 bienes inmuebles en territorio nacional; de un local comercial y una residencia en Texas, Estados Unidos; de dos aeronaves, un avión y un helicóptero; así como de obras de artistas como Siqueiros, Tamayo y Botero, entre otros.

El problema para Yunes es que su credibilidad recibió de forma reciente un golpe en la línea de flotación tras la denuncia por el presunto fraude en que se habría convertido la compra de las videocámaras que no funcionan; recordemos que ese asunto es el Talón de Aquiles del ex mandatario, dado que el Gobierno de Veracruz pagó una suma de escándalo, mil 100 millones de pesos, por un sistema de videovigilancia que no sirve para casi nada.

De esa forma, lo peor que puede pasarle a la causa del ex ejecutivo veracruzano es que comience a extenderse la percepción de que los bienes recuperados fueron en realidad un montaje para posicionar a su administración y obtener una rentabilidad política para ser capitalizada en el proceso electoral de 2018, cuando contendió por la gubernatura su hijo, el ex alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez.

@luisromero85