Mutatis Mutandis

Por Rafael Arias Hernández.

Faltan 452 días, menos de 15 meses, “finanzas sanas”, y más endeudamiento injusto.

Lástima. Simple consecuencia de la forma de gobernar, basada en conocidas e insuficientes, costosas y padecidas políticas públicas, así como en deplorable administración financiera.

Así, se ha pasado del “adiós a la pobreza”, a su aumento y proliferación, hasta provocar aparición y crecimiento de los “sin hambre”.

Veracruz ¿Adelante? Más bien atrás, en retroceso. Casi una década. Viaje singular del alegre y rico, de la “bamba y el tilingo lingo”, al Veracruz próspero en pobres y hambrientos, inseguros y sedientos.

El colmo. Pobreza y hambre. Ambos dizque atendidos, pero en realidad en buena parte preservados, incrementados y administrados con otros fines.

Igual o peor el caso del analfabetismo que, en el presupuesto oficial es barril sin fondo, por más “banderas blancas que se levanten” y más mentiras y distorsiones oficiales que se difundan.

Veracruz es el primer lugar en el país, por número de analfabetas; a pesar de los cuantiosos recursos destinados anualmente a educación, por el gobierno estatal y federal, no se sabe en buena medida, de su aplicación y destino. No se rinden cuentas claras, ni se evalúan resultados.

En datos gruesos. Aproximadamente 640 mil analfabetas. Un rezago educativo de más de casi 3 millones de personas y un nivel de escolaridad de alrededor de 7.7 años, por abajo del promedio nacional.

¿Cuál evaluación de analfabetismo, rezago educativo y baja escolaridad? Simplemente, por años, más de lo mismo.

Leer y entender

Hay, diversos tipos de analfabetismo. De ellos, sobresale el NATURAL, que simplemente es el reconocimiento de la incapacidad de personas de 15 años o más, para realizar operaciones básicas, de leer y escribir, en el idioma oficial, referente o dominante.

Le sigue el FUNCIONAL, que se caracteriza por la no aplicación de lo aprendido. Sabiendo, no lee ni escribe con regularidad. No practica y olvida.

Y el reciente, todavía enorme, cuya superación exige información y capacitación permanentes: el DIGITAL. Mismo que se refiere a quien no conoce, ni usa las nuevas tecnologías de la información, comunicación y cibernética.

Pero además y como tema de comentario o debate, permítaseme poner a su consideración, el ANALFABETISMO GUBERNAMENTAL. Conocido y padecido por quienes desde el gobierno, aún sabiendo leer y escribir, no lo hacen; o, lo que es peor, dicen que lo hacen, pero entienden, interpretan o practican lo que les conviene o beneficia. En particular, respecto a sus deberes y obligaciones que, usualmente, no cumplen o lo hacen mal.

Necesario abordar el tema. Simplemente, a partir de la importancia que la educación (en principio saber, conocer y entender), tiene en el desarrollo y el derecho humano. Educación, que constituye una de las principales responsabilidades oficiales, junto con seguridad, salud, movilidad y otros derechos y libertades del ser humano, que los gobiernos deben garantizar; así como la del fortalecimiento del Estado de Derecho.

Para decirlo breve y claramente. Saber leer y escribir, es requisito y capacidad fundamental, de todo servidor público, funcionario y gobernante, sin excepción, para cumplir y hacer cumplir la ley.

¿Educación y servicios de salud?

Falta de crecimiento, desempleo, subempleo, informalidad, bajos salarios y contadas prestaciones.

Insuficiente seguridad social, creciente pobreza, hambre en aumento y cuestionadas seguridad, procuración y administración de justicia.

“Finanzas sanas”, quebradas, endeudadas y con frecuencia reestructuradas, para terminar debiendo más.

Inocultable forma de ANALFABETISMO, de ineficiencia y delincuencia que afecta seriamente a gobiernos municipales y al estatal.

A esto y más. Hay que agregar deterioro y crisis de servicios educativos y de salud. Áreas gubernamentales que en Veracruz, en los últimos diez años han recibido cuantiosos recursos, cuya aplicación y destino no sólo es cuestionada, sino que, paradójicamente ha llevado a parte de sus dependencias a situaciones de ineficiente y hasta delictiva administración, manipulación o desvío de recursos públicos, uso y abuso de las atribuciones institucionales, para beneficio personal, familiar o de grupo. ¿Leen las leyes, para cumplirlas y hacerlas cumplir?

Del conocimiento público, señalamientos y acusaciones de inocultables actividades de indebida disposición de personal, recursos y equipo, para enriquecimiento personal o fortalecimiento político electoral, impunidad y fuero a como dé lugar.

¿Analfabetas servidores, que se sirven y no tienen llenadera?

*[email protected]:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez.