Por segunda vez, el ex secretario de Salud del gobierno del Estado, Juan Antonio Nemi Dib, fue exonerado de los delitos que se le imputaban.

Los señalamientos se relacionaron con las presuntas irregularidades en la construcción de la Torre Pediátrica.

Toño Nemi estuvo preso en el penal de Pacho Viejo desde diciembre de 2017 hasta septiembre de 2018, cuando le fue dictada prisión domiciliaria por los problemas de salud que le aquejaban como consecuencia del encarcelamiento y de las condiciones a todas luces desproporcionadas que enfrentó.

En marzo se determinó que el ex secretario de Salud de la administración de Javier Duarte no tuvo responsabilidad en los delitos señalados por la Fiscalía General del Estado.

A mediados del tercer mes del presente año, Francisco Javier Hernández, en su calidad de juez adscrito a Pacho Viejo, dio cumplimiento al amparo federal 47/2018, que ordenaba la liberación de Nemi, a quien se acusó por una supuesta responsabilidad en el manejo de los recursos de la llamada Torre Pediátrica; algo así como 110 millones de pesos.

El ex funcionario estatal, de lo rescatable de ese gobierno, demostró que como secretario de Salud no firmaba contratos ni autorizaba pagos; ello fue reconocido por los representantes del Poder Judicial en reiteradas ocasiones.

Al parecer, Juan Antonio Nemi se convirtió en una obsesión de la fiscalía veracruzana; dicha instancia ha lanzado señalamientos reiterados, a pesar de que el acusado demostró en su oportunidad su inocencia.

El caso llama la atención por la saña con que habrían actuado desde el poder estatal para mantener recluido al ex secretario de Salud, quien denunció ser víctima de amenazas, intento de extorsión (le exigieron el pago de 5 millones de pesos para reconsiderar su caso), maltrato, golpes y tortura.

Son fama pública y casi proverbiales los métodos de algunos representantes del sistema mexicano de procuración de justicia para arrancar a los detenidos las confesiones de culpabilidad. Nemi lo vivió en carne propia y su lucha en los juzgados continúa porque la Fiscalía parece que ha emprendido una persecución, cacería se le llamaba antes. En marzo de este año, por ejemplo, el fiscal Jorge Winckler Ortiz habló de la existencia de una nueva carpeta de investigación contra el ex secretario de Salud.

El fiscal sostuvo en marzo que el amparo concedido por el juez a Toño Nemi se enfoca en los delitos de incumplimiento de un deber legal y abuso de confianza; y agregó que ello no representaba la absolución del acusado, en virtud de que la Fiscalía contaba con más elementos de prueba.

Sin embargo, en la audiencia de este lunes, el juez del caso valoró una vez más que no existen elementos para vincular a proceso al ex funcionario, de tal manera que poco a poco, Toño Nemi libra las acusaciones que le privaron de su libertad durante 15 meses del gobierno de Miguel Ángel Yunes.

Ahora, quienes estarán preocupados son los involucrados en el presunto caso de tortura denunciado Nemi Dib; al final, la máxima popular de que los matanceros de hoy serán las reses de mañana nunca falla; Juan Antonio lo sabe y la gente de la Fiscalía General del Estado también.

@luisromero85