El Departamento de Cinematografía de la Universidad Veracruzana (UV) presenta en enero el ciclo La realidad en el cine. Documentales icónicos, conformado por seis filmes realizados entre 1929 y 2011.

La entrada es gratuita y las funciones se realizarán a las 18:00 horas, en el Aula Clavijero ubicada en el número 55 de la calle Juárez, en el centro de esta ciudad.

En este marco, el miércoles 15 se proyectará un documental del periodo mudo y otro del sonoro, ambos emblemáticos de la historia del cine.

A los tiempos de la vanguardia soviética pertenece El hombre de la cámara (Chelovek s kino-apparatom, URSS, 1929, de Dziga Vertov), película circunscrita al denominado Cine Ojo, experimentación dirigida a “la creación de un auténtico lenguaje internacional absoluto del cine sobre la base de su completa separación del lenguaje del teatro y la literatura”.

En un gobierno confiscador de la propiedad privada y nacionalizador de la economía, películas como El hombre de la cámara replantearon el papel del cine que presentaba la vida real sin planificación y desprendida de artificios. El resultado fue un notable trabajo fotográfico y de edición, a través del cual se presentaba una ciudad durante un día, anticipando el modernismo en el cine.

Al igual que Berlín, sinfonía de una gran ciudad (1927), Vertov creó un universo que solicitaba la imaginación del espectador. Una encuesta de la revista Sight and sound con críticos y directores de cine, calificó El hombre de la cámara como la octava mejor película de la historia del cine.

Después de su impronta en el movimiento surrealista con Un perro andaluz (1929) y La edad de oro (1930), Luis Buñuel realizó Las Hurdes (1933), ubicada en las antípodas narrativas de esta corriente cinematográfica. El registro realista sobre la pobreza extrema en un pueblo de la montaña española tuvo un enfoque duro que, paradójicamente, en algunas imágenes adquirió un tono surrealista, como las de un burro muerto por un ataque de abejas.

Aunque Las Hurdes denunciaba una realidad terrible, el cineasta aragonés manipuló la realidad en algunas escenas, lo cual apuntaba a intereses creativos donde la objetividad en la narración era relativa. Esta vena realista fue el antecedente de Los olvidados (1950), ficción mexicana que descubrió un México citadino alejado del estereotipo de los géneros acostumbrados por la industria del cine mexicano de los cincuenta.

En 1964, el Festival de Cine de Mannheim consideró Las Hurdes entre los 12 mejores documentales de la historia del cine.

Estas películas icónicas se exhibirán el miércoles 15 de enero de 2020 a las 18:00 horas en el Aula Clavijero de Xalapa, Veracruz. La entrada es gratuita.

UV

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