Por los “malos” hábitos alimenticios y la falta de actividad física, la diabetes tipo 2 se presenta ahora en niños, niñas y adolescentes, cuando anteriormente en México, sólo la padecían los adultos con edad superior a los 40 años, informó el médico internista y vicepresidente del Colegio de Medicina Interna del estado de Veracruz, Alejandro Barrat Hernández.

Explicó que los médicos detectaban en niños la diabetes tipo 1, que es tratada con insulina, está catalogada como una enfermedad “rara” en México y “es autoinmune”.

Sin embargo, abundó el galeno “tristemente cada vez vemos diabetes tipo 2 en niños y adolescentes por la epidemia que tenemos de obesidad infantil”, afirmó el también catedrático de la Universidad del Valle de México campus Boca del Río.

La diabetes tipo 2 es la que presenta en los adultos, se relaciona con la obesidad, malos hábitos dietéticos, hipertensión, triglicéridos altos y normalmente se debería de detectar por arriba de los 40 o 45 años, pero ahora se presenta en menores de edad, indicó.

El médico internista hizo un llamado a los padres y madres de familia para que vigilen el peso y talla de sus hijos e hijas, a fin de que eviten la obesidad, porque la costumbre en México es que el menor de edad “cachetón, gordito, está sanote, pero la verdad es que no. Ese es un niño en enfermo”.

Lamentó que en las fiestas infantiles, se distribuyen “azucares a morir” porque ofrecen pastel, gelatina, dulces, refresco, jugos, y eso es lo que favorece la diabetes tipo dos en las personas.

“Si vemos que el niño obeso empieza a tener mucho sueño, se duerme fácilmente, tiene cansancio, irritabilidad, está de mal humor, va muchas veces a orinar, ese niño está desarrollando diabetes y hay que atenderlo de manera urgente” alertó.

El signo de Acantosis Nigricans, que es el oscurecimiento de la piel en el cuello, explicó el galeno, es frecuente en pacientes jóvenes y adultos que tienen resistencia a la insulina y es considerada como la “Semilla de la diabetes”.

“Si vemos que el paciente tiene el cuello oscuro, que es gordito, y anda con glucosas aparentemente normales, pero ya cerca del techo de lo normal, ese es un paciente ideal para hacer prevención primaria y evitar que se vuelva diabético. Hay que ir al médico y que el médico decida lo que hay que hacer”, finalizó.

Verónica Huerta/Avc