Tras el asesinato de los hermanos Román y Ernesto Pérez González, ocurrido a manos de policías municipales en Orizaba, en redes sociales la población ha exigido la destitución del director de Gobernación de ese Ayuntamiento, Juan Ramón Herebia Hernández, a quienes los padres del joven responsabilizan por el asesinato de sus hijos.

Los hechos ocurrieron durante la madrugada de este jueves, cuando se informó sobre el abatimiento de dos jóvenes que presuntamente habrían disparado contra los elementos policiacos; sin embargo, los padres de los jóvenes pusieron en duda la veracidad de la versión oficial.

Luz María y Román aseguraron que sus hijos son profesionistas dedicados a la odontología y docencia, y que no tenían armas al momento en que recibieron los disparos que acabaron con su vida, tiempo durante el cual Herebia Hernández —presente en los hechos— se negó a brindar apoyo a los muchachos.

Cabe destacar que por este motivo los padres exigieron que se esclarezca el asesinato de sus hijos y exigieron la destitución del funcionario municipal, que horas más tardes ofreció una rueda de prensa en la que pidió a las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) investigar estos hechos.

Incluso, se detuvo a los seis policías municipales involucrados en el operativo, aunque los señalamientos son directos contra el director de Gobernación del Ayuntamiento de Orizaba.

Aun así, criticó la postura de quienes han exigido su destitución pues dijo que el Ayuntamiento hará todo lo necesario para ayudar a esclarecer este asesinato.

Acusó que los policías actuaron fuera del protocolo de la táctica policial de la corporación, pero que será la Fiscalía la que determine lo ocurrido.

Cabe destacar que este no es el primer caso en que policías son acusados de hacer ejecuciones extrajudiciales, pues en marzo pasado tres jóvenes, entre ellas dos hermanas: Grecia y Nefertiti, fueron asesinadas en un operativo en el que los policías estatales fueron acusados de haberlas ejecutado pese a su rendición.

Los hechos ocurrieron en Río Blanco, durante un operativo en el que se informó que las jóvenes pertenecían a una banda que intentó huir de los elementos policiacos y que incluso dispararon contra ellos.

No obstante, circularon fotografías en las que se observa a una de las menores sentada sobre el pavimento y en la siguiente gráfica se observa abatida en el suelo, con heridas de bala.

Este caso conmocionó a la sociedad, pero el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares insistió en la versión oficial y defendió a los policías.

Incluso, el fiscal general Jorge Winckler Ortiz reforzó la hipótesis de las autoridades al señalar que eran parte de un grupo delincuencial vinculado con el cartel Zetas Nueva Sangre.

Cabe destacar que por este caso ningún policía fue sancionado o sujeto a investigación.

Perla Sandoval/Avc