Naolinco, Ver.- El viernes pasado, un operativo de más de 20 patrullas rompió la calma de El Espinal, congregación de Naolinco a unos 30 minutos de Xalapa, llegaron por la tarde, rodearon el portón rojo de entrada, y tomaron control del rancho, que cuentan desde hace más de un año estaba abandonado.

Los lugareños, solo escuchaban rumores de quien era el verdadero dueño del rancho “El Cartujo”, algunos trabajadores rumoreaban que el lugar pertenecía a un funcionario de gobierno, pero no más.

El rancho ya no era lo que fue en sus años de esplendor, con decenas de trabajadores haciendo faenas, en los últimos meses, incluso dejaron de pagar a trabajadores, fueron abandonando el rancho hasta que solo un pequeño grupo vigilaba las ciento de hectáreas que conformar el lugar.

Las fechas coinciden con la aprehensión del funcionario en enero del 2017, cuando fue detenido y llevado al Penal de Pacho Viejo por los delitos de tráfico de influencias y abuso de autoridad, al otorgar contratos a familiares allegado.

El rancho “La Cartuja” perteneció por muchos años a Luis Miguel Laris Rodríguez, empresario socio de la Cadena La Rasa, con estaciones de radio en varias partes del país, quien presuntamente lo vendió a Miguel Bermúdez Zurita, hermano del ex Secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, el valor catastral es de 40 millones de pesos.

Un viejo puente de piedra sobre el río El Espinal anuncia la llegada al rancho que según exhibió el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, cuenta con cinco casas, tres edificios, lago artificial, zoológico, plaza de toros, y diversas canchas.

Los habitantes cuentan que era un secreto a voces que el rancho era del ex jefe policiaco, que los dueños no tenían contacto con el pueblo, y el único indicio de que Bermúdez estuvo ahí, fue cuando una joven se accidentó en una cuatrimoto, entonces un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública fue a su rescate.

El rancho fue asegurado por la Fiscalía General del Estado, y los dueños tendrán que demostrar la compra legal del predio y el uso licito de los recursos.

Actualmente un grupo de diez policías custodia las entradas del rancho, que se compone de inmensas áreas verdes para caballos, llamas, un mini plaza de evento, lagos, rodeado de cientos de sembradío de naranjales.

Los habitantes del pueblo, poco quieren decir sobre el lugar, solo que ahora es resguardado por policías, y que nunca vieron a Arturo Bermúdez pasear por las calles de El Espinal.

Flavia Morales/Avc