La capital del estado se ha convertido en un dolor de cabeza para el PRI. Desde que Rafael Hernández Villalpando buscó la presidencia municipal con las siglas del PRD y se la ganó a la maestra Rosario Piña Sánchez, quien contó con todo el apoyo del gobierno, la silla municipal se la han venido turnando candidatos de partidos distintos al PRI; Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano), en una alianza con otros partidos, logró el triunfo para Reynaldo Escobar Pérez, luego, el PRI ha logrado consecutivamente llevar a Ricardo Ahued Bardahuil, David Velasco Chedraui, Elizabeth Morales García y, en la reciente contienda, a Américo Zúñiga Martínez, pero todos ellos han tenido que superar escollos muy fuertes ante un electorado imprevisible.

Y qué decir de las diputaciones federales, que ocupa actualmente un perredista, Uriel Flores Aguayo (un buen representante popular), a quien le sucederá Cuitláhuac García Jiménez, candidato del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), quien resultó ganador en el Distrito de Xalapa Urbano.

Se trata de un ciudadano xalapeño poco conocido por quien votó la mayoría solo por el hecho de ser el abanderado del partido de Andrés Manuel López Obrador, un icono de la política para los habitantes de la capital del estado.

Pero, cuáles son las razones que inciden en este comportamiento electoral.

Para nosotros, hay dos: la falta de sensibilidad del gobierno priista para tratar al mayor número de votantes que hay en Xalapa y que son los trabajadores al servicio del municipio y el estado, la burocracia, que significan miles de votos.

Y el otro factor, el desdén hacia la élite intelectual que vive y vota en Xalapa, a los académicos y artistas universitarios, así como los miles de alumnos de nuestra Alma Mater en edad de votar.

Los burócratas han sido testigos de piedra del saqueo indiscriminado que se ha hecho a las arcas públicas desde hace varios sexenios. Con un sueldito que apenas les alcanza para mantener a sus familias, siempre y cuando no sean de más de tres miembros, han visto cómo llegan a los cargos públicos políticos pobres, acompañados de treinta o cuarenta “colaboradores” que, al poco tiempo, son ricos. Y toda la documentación que usan para cometer los actos de corrupción pasa por las manos de los burócratas, así como los ríos de dinero que van a parar a las fortunas de los políticos y sus compinches que tienen la suerte de ser nombrados titulares de las dependencias.

Pero, además de ser testigos de la terrible corrupción que impera al interior de la estructura gubernamental, son mal tratados por los arrogantes jefes y colaboradores, los humillan y, en tiempos preelectorales, los amenazan con que si el PRI no gana la elección vendrán los recortes de personal y hasta ellos tendrán que dejar de prestar sus servicios porque otros, los panistas por ejemplo, vendrán con el sable desenvainado e irremediablemente los correrán.

Los trabajadores al servicio del estado están hasta la madre de esta situación, ellos mismos tienen que participar en las transas de sus jefes a cambio de nada y, si no lo hacen, los corren, porque en su infinito cinismo los corruptos jefes los obligan a elaborar documentos al margen de la legalidad.

¿Por qué partido va a votar en una elección este ejército de agraviados?

Los otros, no menos importantes, al contrario, son los integrantes de la comunidad intelectual que trabaja en Xalapa, ya sea para la Universidad Veracruzana, para el gobierno mismo, para el municipio o para la SEV.

Desde la administración anterior, no existen para el gobierno y, si de recursos para el desarrollo de su actividad se trata, se los han recortado o quitado porque la cultura, en la percepción oficial, no es importante, no sirve para nada, no es rentable económicamente, no es negocio, vaya, por eso es que se ha castigado tanto a este importante sector y por eso es que por vez primera en la historia de la Universidad Veracruzana el gobierno le adeuda mil 800 millones de pesos.

Por eso es que difícilmente el PRI volverá a ganar una elección para lo que sea en Xalapa; aunque compren la conciencia de los habitantes de los cinturones de miseria, no les alcanza para superar el descontento de los sectores a que hacemos referencia en este espacio.

¿Que no son importantes los burócratas y por eso hay que mantenerlos sometidos y humillados, que no son importantes los académicos y la comunidad intelectual de la Atenas Veracruzana? Vean los resultados que el tricolor obtuvo en las urnas el pasado 7 de junio.

Se podría anular Coatepec

El consejero local Juan González Garrido reconoció que existe el riesgo de que se anule la elección de diputado federal en el distrito de Coatepec, luego de que se detectaron tres boletas clonadas en el cómputo distrital.

En entrevista expuso que ya hay un antecedente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que determinó que al detectar una sola boleta falsa se pierde la certeza de la elección.

Hay que recordar que en el año 2013 se anuló la elección de Tepetzintla, luego de que se detectó una boleta apócrifa, y aunque los órganos locales minimizaron el hecho, la Sala Superior ordenó reponer el proceso de elección del actual alcalde

Por otra parte, la Junta Local Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE), presentará ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y la Fiscalía General del Estado, una denuncia por falsificación de documentos y violación del principio de certeza y legalidad, luego de encontrar tres boletas apócrifas en la casilla 3041 básica de Perote en el distrito IX de Coatepec.

El presidente del Consejo, Antonio Manjarrez Valle, afirmó que luego de terminar el recuento de 242 paquetes electorales en la Junta Distrital, se procederá a realizar esta denuncia.

Durante la sesión del consejo, se negó la petición de los representantes de partidos del PAN, PRD, Morena y Nueva Alianza de abrir todos los paquetes electorales de las 481 casillas, alegando que el INE es una autoridad administrativa y no jurisdiccional, por lo que no le corresponde determinar la apertura total de los paquetes.

El PRI responde: “No tenemos miedo”.

Ni Carolina Herrera ni Mamilú serán diputadas plurinominales

La derrota más cruel para el Partido Revolucionario Institucional, aunque hayan jugado con candidatos disfrazados de verdes como las urracas, es sin duda la de los distritos de Veracruz urbano y Veracruz rural (Boca del Río). En el primero, la candidata Mamilú Ingram, exreina del carnaval jarocho, aviadora en el gobierno estatal y exdiputada local (maestra de ceremonias del Congreso), a pesar de la millonaria inversión que hicieron sus apoyadores, no logró vencer al PAN, se aferró a un supuesto fraude en el conteo de sus votos y ni así, no logrará lo que hizo su compañera Barby Caro cuando ganó, a punta de billetazos, la alcaldía de Veracruz. Por otra parte, Carolina Herrera, la candidata de El Tío, le han pegado una arrastrada los panistas de su distrito tal que mejor ya no quiso ni pelear en la mesa, agachó la cabeza y se abocó a hacer lo que mejor le sale. Ni modo y no será para la otra porque ya no habrá, su carrera política entra en receso por mucho tiempo, toda vez que El Tío, muy molesto porque no pudo destroncar a Miguel Ángel Yunes, se retira de ese escenario para entrar a la competencia por la gubernatura con otro de sus muchachos.

Ni modo, la historia de la derrota de las Barbies está escrita con tinta indeleble y, lo peor, el tiempo comenzará a hacer su trabajo, los estragos que irremediablemente un día nos colocan entre los vetarros, otras jovencitas de piel fresca ocuparán sus lugares.

Reflexión

El Partido Acción Nacional desapareció en Veracruz, pero los Yunes Linares lograron mantener sus dos distritos, Boca del Río y Veracruz, suficientes para relanzar, por tercera ocasión, la candidatura del jefe del clan a la gubernatura del estado confiando en el refrán aquel de que la tercera es la vencida. Escríbanos a mrossete@nullyahoo.com.mx | formatosiete@nullgmail.com| www.formato7.com/columnistas