Francisco Labastida Ochoa, exgobernador de Sinaloa, afirmó que fue muy amigo del malogrado candidato presidencial priista, Luis Donaldo Colosio Murrieta, de quien dijo que pudo haber sido un presidente extraordinario, pero a quien le advirtió que podrían asesinarlo.
“Sugiero que pudo haber sido un espléndido presidente, un magnífico presidente, un extraordinario presidente. Era un hombre de valores, de principios, de valor”, manifestó Labastida, quien fue candidato presidencial en el 2000.
“Yo le dije a Luis Donaldo, fuimos muy amigos, muy amigos; yo le dije a Luis Donaldo, en dos ocasiones, porque él me dijo que le iba a meter mano al narcotráfico y los políticos que protegían al narcotráfico”, relató el exsecretario de Gobernación.
“Le dije: Luis Donaldo, no puedes decir eso, eres solo un candidato, no tienes ningún poder, te estás arriesgando a que te maten, te van a matar, Luis Donaldo, no puedes decir eso”.
Hay cosas que se hacen y no se dicen, alertó Francisco Labastida a Luis Donaldo Colosio, eso no lo puedes decir, estás arriesgando tu vida.
A 31 años de distancia, Labastida considera que han cambiado mucho las circunstancias, pero destacó que tras el asesinato de Colosio, su esposa, Diana Laura Riojas, el único país al que salió fue Portugal, donde él fue embajador.
“Con nosotros, porque se sentía en confianza, protegida”, subrayó quien fuera secretario de Agricultura y de Gobernación en el sexenio de Ernesto Zedillo.
El 23 de marzo de 1994, en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California, el entonces candidato del PRI a la presidencia de México, Luis Donaldo Colosio, fue asesinado tras recibir un disparo en la cabeza mientras se encontraba en un mitin de campaña.
El caso generó una gran conmoción en México y dio paso a múltiples teorías sobre el crimen, incluyendo la posibilidad de un complot político. Oficialmente, la Procuraduría General de la República (PGR) determinó que el único responsable fue Mario Aburto Martínez, un hombre detenido en el lugar de los hechos y condenado a 45 años de prisión.
“Lo puedo decir con más tranquilidad porque tengo 82 años. Con el tiempo, uno aprende, o reafirma, que hay cosas más importantes que otras. Yo siempre he pensado que no todo es importante, hay pocas cosas importantes. De las cosas importantes: la familia y los amigos”, subrayó.
Hay que gente que se mata por tener dinero. Yo llegue a la conclusión, desde muy temprana edad, que el dinero no era tan importante. Es mucho más importante la familia y los amigos. La amistad es un valor superior».
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