Andrea Michelle es el nombre de una niña que, desde octubre de 1999 se encontraba como desaparecida en los Estados Unidos y que 25 años después su caso ha concluido al lograr encontrarla con vida en México.

Tenía apenas dos años y se encontraba viviendo en New Haven, Connecticut, cuando su mamá, de nombre Rosa, decidió secuestrarla y sacarla del país estadounidense. A pesar de ser la madre de la niña, ella no tenía la custodia y contaba con una prohibición para acercarse a la menor.

Pese a que el padre de familia estuvo múltiples veces en México, él no pudo encontrar a su hija y es que nunca pudo confirmar que se encontraba en el estado de Puebla, a donde se tenía informes que la trasladó su madre.

El Departamento de Policía de New Haven dio a conocer el caso en sus redes sociales el pasado 5 de marzo cuando pudieron confirmar la identidad de la ahora mujer.

Desde su desaparición, la policía en conjunto con el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados compartió fotos de Andrea y, en 2023, renovó la búsqueda al compartir imágenes de cómo luciría la niña en ese momento.

La madre de familia de nombre Rosa contaba con una orden de arresto por interferencia de la custodia, una que hasta ahora se encuentra activa, pero que solo es válida en Estados Unidos.

Durante todos estos años, el padre, cuya identidad se mantiene en secreto, durante todos estos años no perdió la esperanza e incluso gastó miles de dólares en viajes, detectives privados y en recompensas para recibir noticias de su hija.

Tuvo momentos como en abril del año 2000 cuando se presentó ante el Comité de Jurisprudencia Penal de la Cámara de Representantes de Texas en donde explicó que era posible que su exesposa vivía en Puebla, pero que no hacían más las autoridades para recuperarla.

Kealyn Nivakoff, detective de Connecticut, se encargó de reactivar la investigación y ella logró encontrar a una mujer que decía ser la niña desaparecida, después de que ella se pusiera en contacto con el que sería su padre.

La detective pasó a realizar una serie de entrevistas, órdenes de allanamiento y de verificaciones por redes sociales, hasta que la prueba de ADN en colaboración con la empresa Ortham pudo confirmar la identidad de la menor.

Fue entonces como las autoridades de New Haven realizaron la primera reunión de padre e hija después de 20 años sin verse.

Ningún caso sin resolver se cierra jamás, seguimos comprometidos a resolver cada caso sin resolver y este es un ejemplo perfecto de ese esfuerzo

Si bien la unión del padre y la hija simbolizan el cierre favorable del caso, se mantiene la orden de aprehensión en contra de la madre, de la que se cree sigue viviendo en Puebla, pero no se puede hacer más para detenerla.

m.

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