Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha decidido posponer por 30 días la imposición de aranceles a las importaciones de México y Canadá para los fabricantes de automóviles estadounidenses. La medida responde a las preocupaciones de la industria sobre los efectos negativos que los nuevos gravámenes podrían tener en sus negocios.
La exención fue anunciada por Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, quien leyó ante los medios un comunicado firmado por Trump. “Vamos a otorgar una exención de un mes a cualquier automóvil que ingrese [a territorio estadounidense] bajo las condiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)”, declaró la funcionaria.
Leavitt indicó que esta decisión se tomó luego de que el mandatario se reuniera con “los tres grandes concesionarios automotrices”. Diversas agencias de noticias informaron sobre un encuentro del presidente con altos ejecutivos de Ford, General Motors y Stellantis. Jim Farley, director ejecutivo de Ford, ha sido uno de los más críticos de la medida arancelaria. En febrero, advirtió que los aranceles serían “devastadores” para los fabricantes de automóviles estadounidenses y provocarían un impacto significativo en la industria.
Un informe de Bloomberg sugiere que el aplazamiento busca que los fabricantes de automóviles estadounidenses presenten planes para trasladar más inversiones y producción a Estados Unidos, en línea con las promesas de campaña de Trump. Informantes anónimos citados por Reuters señalan que, a cambio, las armadoras estadounidenses han exigido certeza sobre las políticas arancelarias y ambientales.
Trump tiene previsto anunciar el próximo 2 de abril lo que denomina “aranceles recíprocos”, con los cuales se igualarán las tasas impositivas aplicadas por otros países a productos estadounidenses. Esta medida podría elevar significativamente los aranceles a nivel global y aumentar el riesgo de una guerra comercial más amplia.
La cadena de suministro automotriz de América del Norte está altamente integrada. Las piezas necesarias para el ensamblaje de los vehículos cruzan la frontera en varias etapas de fabricación, lo que podría exponer a las compañías automotrices a múltiples aranceles.
John Bozzella, director de la Alianza para la Innovación Automotriz, que representa a gigantes del sector como General Motors, Ford, Toyota, Volkswagen, Hyundai y Stellantis, ha advertido que “todos los fabricantes de automóviles se verán afectados por estos aranceles a Canadá y México”, lo que podría elevar el precio de algunos modelos hasta un 25%, afectando su disponibilidad y accesibilidad para los consumidores.
La postergación de los aranceles otorgada por el Gobierno de Estados Unidos está limitada a las empresas que cumplen con las estrictas condiciones del T-MEC. Aquellos fabricantes de autos extranjeros que optan por pagar el arancel del 2.5% para exportar autos ligeros desde México a Estados Unidos, en lugar de cumplir con las reglas del tratado, podrían resultar afectados.
Una prórroga similar para fabricantes chinos ha sido descartada por el secretario de Comercio estadounidense. Lutnick señaló que no se espera un acuerdo inmediato para revertir los nuevos aranceles a China, argumentando que ese país sigue subsidiando la producción de fentanilo. “Trump solo actuará con los canadienses y los mexicanos”, afirmó.
La industria automotriz mexicana ha demostrado una fuerte integración regional bajo el T-MEC. Este acuerdo permite que las empresas extranjeras que producen en México o Canadá y utilizan materiales de origen local exporten sus productos a Estados Unidos con menores tasas impositivas. La administración de Trump ha argumentado que esta condición ha sido aprovechada por China para fortalecer su industria automotriz.
México se ha consolidado como el tercer mayor exportador de vehículos a nivel mundial. Entre 2022 y 2023, sus ventas crecieron un 14.33%, alcanzando un valor de 188,903 millones de dólares, según la Organización Mundial de Comercio. La mayoría de estas unidades se envían a Estados Unidos, aunque muchas tienen componentes de origen chino. China se ha convertido en el principal proveedor de autos en México, con exportaciones que alcanzaron los 4,600 millones de dólares en 2023, de acuerdo con la Secretaría de Economía mexicana (SE).
Marcelo Ebrard, titular de la SE, ha estimado que la nueva carga impositiva afectaría a 12 millones de hogares en Estados Unidos, con un incremento en el gasto de hasta 10,427 millones de dólares en la compra de vehículos y autopartes. Como ejemplo, destacó que el 88% de las pickups vendidas en Estados Unidos provienen de México y son ensambladas por empresas como General Motors, Ford y Stellantis.
M.
Conéctate con Formato7:
Trump asegura que gracias a los aranceles México entregó 29 narcotraficantes, Sheinbaum lo niega
Comentarios