El partido Morena decidió postergar la aplicación de la reforma contra el nepotismo hasta el año 2030, tras ceder ante la solicitud de su aliado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

La determinación de Morena responde a su interés por preservar la unidad de su coalición con el PVEM, que cuenta con 14 senadores, y el Partido del Trabajo (PT), que tiene seis escaños. Esta alianza ha sido clave para mantener la mayoría calificada en el Senado, permitiendo la aprobación de más de 15 reformas constitucionales desde septiembre pasado.

Desde que la presidenta Claudia Sheinbaum envió la reforma el pasado 5 de febrero, el PVEM manifestó su intención de que su aplicación fuera diferida hasta 2030. La iniciativa establece que, a partir de ese año, se prohibirá que aspirantes a una diputación federal, senaduría, gubernatura, diputación local, presidencia municipal, regiduría o sindicatura, puedan contender si en los tres años previos a la elección mantuvieron un vínculo de concubinato, relación de pareja o matrimonio con el titular del cargo.

Asimismo, la prohibición también aplicará si el vínculo es de parentesco por consanguinidad o civil en línea recta, sin limitación de grado, y en línea colateral hasta el cuarto grado, o de afinidad hasta el segundo grado.

La reforma ha sido enviada a la Cámara de Diputados para su votación. De ser aprobada, entraría en vigor a partir del proceso electoral de 2030, permitiendo que en 2027 aún se puedan presentar casos de sucesión familiar en cargos públicos, como el que busca la senadora Ruth González Silva en San Luis Potosí.

Con esta decisión, se allana el camino para que la senadora del PVEM, Ruth González Silva, pueda contender en 2027 por la gubernatura de San Luis Potosí y, eventualmente, suceder en el cargo a su esposo, Ricardo Gallardo Cardona.

AVC

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