Desde el martes 18 de febrero a las 15:00 horas, dos enfermeras de la Unidad de Especialidades Médicas (Uneme) en Platón Sánchez, Veracruz, iniciaron una huelga de hambre en protesta por presunto abuso, acoso laboral, hostigamiento y privación de la libertad.
Laura Teresa Soto Rojas, una de las manifestantes, denunció que la directora de la institución la ha obligado a firmar un cambio de turno, lo que afecta su segundo empleo, dejándola en riesgo de perderlo.
Además, relató que hace varias semanas fue citada a una reunión supuestamente para discutir incidencias laborales. Sin embargo, al llegar fue retenida contra su voluntad en una oficina con la presencia de directivos.
«Fui encerrada bajo llave. Estaban presentes personal de recursos humanos, enfermería, la jefa de enfermeras, el administrador del hospital, el jurídico de la Jurisdicción Sanitaria de Pánuco y el jefe de la Jurisdicción. Me exigían que entregara mi celular y me hicieron diversas acusaciones», denunció.
Entre las acusaciones en su contra, la responsabilizaron de que el equipo quirúrgico de fin de semana dejara de prestar servicio, de la renuncia de personal del mismo turno y de obligar a otras enfermeras a realizar labores que no les correspondían.
Ante esta situación, presentó quejas formales ante la Secretaría de Salud de Veracruz, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, y una denuncia ante el Ministerio Público.
Aunque aproximadamente 50 trabajadores han sido afectados por estas condiciones laborales, solo ella y su compañera Maribel Ramírez Cruz han decidido iniciar la huelga de hambre como medida extrema de protesta.
El miércoles, representantes de la Jurisdicción Sanitaria de Pánuco acudieron al lugar, pero hasta el momento no han ofrecido una solución. Las enfermeras exigen respeto por parte de las autoridades y el cese de los directivos señalados por violencia laboral.
«Emocionalmente estoy devastada. Tuve que acudir al psiquiatra y tengo un tratamiento prescrito, además de un dictamen médico que confirma mi estado. Hasta ahora no he sido escuchada (…). La presión se me está subiendo, nunca fui hipertensa y ya no puedo más», expresó entre lágrimas.
AVC
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