Estados Unidos en su gobierno y sociedad está casi igual, igual o peor que México, pero lo que marca la diferencia es su gran poder.

Si la droga corre a ríos en EU es porque hay una sociedad en decadencia que consume todo tipo de drogas, grandes grupos mafiosos que la compran y la trafican y una policía corrupta que permite su distribución y venta.

No descubrió algo la presidenta Claudia Sheinbaum cuando ayer señaló que en Estados Unidos también hay delincuencia organizada, luego de que el periódico The New York Times publicó que el gobierno de Trump designará como terroristas a 5 cárteles mexicanos, entre ellos a los sanguinarios Familia Michoacana, Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Cártel de Sinaloa.

Pues sí, allá también hay delincuencia organizada y por lo tanto una gran corrupción, sin embargo, su presidente truena los dedos y acá hay que hacerle caso o atenerse a las consecuencias.

¿Por qué es así?, porque EU tiene poder y ahora lo está ejerciendo.

Ante la acusación de Claudia Sheinbaum simplemente Trump puede decir algo como «yo tengo otros datos» y el culpable de que estemos inundados de droga es México, así es que pónganse a trabajar para impedir que nos llegue la droga.

Cuando se tiene el poder y se ejerce a rajatabla, las ideas, los argumentos, la justicia y la ley pasan a segundo término y todo se decide con base a la ley del más fuerte.

-Oiga míster Trump, en el combate a las drogas EU debe poner su parte, pues también tiene fuerte responsabilidad.

-Cállese, actúe hasta que me satisfagan los resultados o ahí le van unos aranceles o entramos a su país y aprehendemos o aniquilamos a sus mafiosos.

Así ejercen el poder los autoritarios.

No le suena, por decir algo:

•En la construcción del Tren Maya están destruyendo enormes extensiones de selva. Yo tengo otros datos, está respetándose la naturaleza y esa obra será detonadora de la economía del sureste y va.•Oiga presidente, usted dijo que a la primera manifestación en su contra en la que se juntaran 100 mil personas renunciaba y ya hubo una en la que no solo llenaron el Zócalo sino las calles adyacentes. ¿Ya se va? Yo tengo otros datos, no fueron ni 80 mil.

•Oiga presidente, en el país hay masacres tras masacres y la delincuencia está desatada. Yo tengo otros datos, los mexicanos vivimos felices.

-Oiga presidente, el Poder Judicial dictó esto y lo otro para hacer respetar la ley. Yo tengo otros datos, ahí hay ministros y jueces corruptos, hay que desaparecerlos.

Así está Trump, tiene el poder, lo está ejerciendo a su favor y nada de lo que se diga en su contra y ningún argumento que se le presente lo hará cambiar.

Por cierto, quién sabe con qué acciones del gobierno mexicano, para frenar a migrantes y combatir a los cárteles, se sienta satisfecho Trump.

Por lo pronto ya deben estar muy pensativos los jefes de los cárteles que vivieron en fiesta desde el 2000 para acá y con desenfreno desde hace 6 años.

¿Quiénes serán los detenidos, quiénes serán los extraditados?

Y los prestanombres que dan la cara en numerosas empresas regadas por todo México también deben estar preocupados, pensando si la lumbre les llegará.

Aquí en Veracruz, como por todo el país, debe haber empresas de los más diversos giros, ligadas al dinero de los cárteles.

Tan solo el año pasado se hizo público un informe del Departamento del Tesoro de EU, ligando a 11 gasolineras, ubicadas en territorio veracruzano, con la venta de combustible supuestamente robado.

A ver hasta dónde llega el chasquido de los dedos de Trump.