“Alito” Moreno estuvo en Washington sosteniendo reuniones privadas del más alto nivel con figuras clave en el Congreso de Estados Unidos.

La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué fue a decir Moreno que los puso tan nerviosos?Porque apenas supieron de sus reuniones, activaron de inmediato la desgastada ofensiva del desafuero. ¿Casualidad? Difícil de creer.

Y ojo, que conseguir reuniones en Washington no es como pedir una audiencia en Palacio Nacional. No es cuestión de tocar la puerta y esperar a que te atiendan. Se requiere trabajo político fino, estrategia, cabildeo y contactos bien colocados. Esto no se arma de un día para otro.

Mientras tanto, Morena está nervioso, muy nervioso. No solo porque la oposición empieza a mover piezas en el tablero internacional, sino porque sus propios escándalos los están alcanzando. Cada vez hay más reportes, investigaciones y acusaciones sobre posibles nexos del oficialismo con el crimen organizado. En Estados Unidos ya lo están viendo con lupa, y parece que la conversación en Washington no les favorece en lo absoluto.

Así que, más allá de los ataques y las acusaciones, hay una realidad innegable: en la política internacional, *las señales importan. Y el hecho de que en Morena se hayan puesto tan inquietos por los movimientos de “Alito” en Washington, *habla más fuerte de lo que quisieran admitir.