Como parte de las acciones para cumplir la meta del Gobierno de Claudia Sheinbaum de construir un millón de viviendas hacia 2030, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) informó que ya se cuenta con una reserva territorial de 322 predios, lo que significa una extensión de 2 mil 260 hectáreas.

Lo anterior se dio a conocer en la conferencia matutina del 10 de febrero en voz de Edna Vega Rangel, titular de la Sedatu, quien detalló que desde que comenzó la estrategia se han realizado 31 mesas técnicas de coordinación estatales, 19 convenios suscritos con mandatarios estatales, y 200 proyectos ejecutivos en proceso.

En noviembre de 2024 se inició la primera obra en el municipio de Los Cabos, en Baja California, y se tiene previsto que entre febrero, marzo y abril, arranquen obras en 25 de los 35 estados de la República, entre ellos, Baja California Sur, Campeche, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Quintana Roo y Tabasco.

La funcionaria destacó que el objetivo para 2025 es realizar más de 52 mil acciones en materia de vivienda, lo que significará una generación superior a 235 mil empleos directos y 353 indirectos.

En su participación, Rodrigo Chávez Contreras, director general de la Comisión Nacional de Vivienda, informó sobre el avance de la labores de mejora y construcción de vivienda para la población no derechohabiente; en este sentido, dijo que en 2025, de las 500 mil viviendas nuevas y los 300 mil mejoramientos contemplados en el sexenio, se emprenderán 50 mil acciones de vivienda y 100 mil mejoramientos.

De este modo, en el mes de febrero se trabajará en 44 predios, que representa 148 hectáreas y 20 mil 560 viviendas; en marzo, 18 predios, que equivalen a 135 hectáreas y 13 mil 798 viviendas; y para abril, 31 predios, que son 115 hectáreas y 17 mil 987 viviendas.

Regularización de propiedades ejidales

José Alfonso Iracheta Caroll, director general del Instituto Nacional del Suelo Sustentable, explicó los pasos del proceso de regularización de propiedad para los habitantes de terrenos ejidales, el cual inicia con un diálogo con propietarios para sensibilizar a los ejidos o comunidades; continúa con la integración del expediente; se realizan levantamientos topográficos para detallar cada lote; y se hace la inscripción de la cartografía en los catastros municipales.

Posteriormente, se inicia la etapa de escrituración, que consiste en elaborar escrituras individuales, confirmando la posesión de cada lote con los propietarios; después se generan los documentos como cuenta catastro y traslado del dominio; se crean las escrituras finales con la información recopilada; y finalmente se inscriben las escrituras en el registro público de la propiedad y se entregan a las familias.

Iracheta Caroll subrayó la importancia de este proceso para asegurar la certeza jurídica de los lotes al destacar que en áreas con múltiples ejidos y expropiaciones la complejidad es mayor.

Reporte indigo

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