En el contexto de la próxima votación de la Ley del Agua en la Cámara de Diputados, el foro “Transformando el régimen del agua en México: Hacia una Ley General de Aguas y reformas a la Ley de Aguas Nacionales” reunió a expertos, autoridades, académicos, representantes de pueblos originarios y ciudadanos comprometidos para discutir la urgente necesidad de garantizar el agua como un derecho humano fundamental, no como una mercancía.

La urgencia de la reforma hídrica

La reforma a la actual Ley de Aguas Nacionales, vigente desde 2012, busca resolver problemáticas como la sobreexplotación de acuíferos, la contaminación del agua y el aumento de la demanda en todos los sectores. Entre los puntos más críticos, se destacó la necesidad de modernizar la infraestructura hídrica del país, revisar de manera urgente los 643 acuíferos y 806 presas existentes, y garantizar un manejo sostenible de los recursos hídricos, especialmente en zonas de alto estrés hídrico como el Valle de México, Sinaloa y Baja California.

El agua: un derecho humano, no un bien comercial

Durante el foro, Pablo Robles, Director General de la CONAGUA en Veracruz, enfatizó los riesgos que representa la privatización del agua y su manejo como una mercancía. Señaló que esta visión mercantilista prolonga la inequidad en el acceso al agua, obstaculizando su garantía como derecho humano.

Por su parte, José Antonio Zamora Gayosso, Subdirector General de Administración de la CONAGUA, destacó que el gobierno federal ha dado pasos firmes para priorizar el derecho humano al agua a través del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad. Este acuerdo busca romper con la concepción del agua como un bien comercial y avanzar hacia su reconocimiento como un derecho universal.

Construcción de un marco jurídico inclusivo

El foro propuso consolidar una Ley General de Aguas que promueva un manejo equitativo, transparente y eficiente del recurso hídrico. Entre las propuestas, se destacó la necesidad de:
• Fortalecer la infraestructura de agua potable, alcantarillado y saneamiento en regiones vulnerables.
• Imponer sanciones severas a quienes cometan delitos relacionados con el agua, como la extracción ilegal y la contaminación de cuerpos hídricos.
• Establecer un sistema más justo de concesiones y uso de recursos hídricos, basado en criterios de sostenibilidad.

Cambio colectivo para un recurso vital

Además de las reformas legales, los participantes señalaron que el cambio en la gestión del agua requiere una transformación en la mentalidad colectiva. La creación de una nueva Ley General de Aguas debe basarse en un enfoque participativo, con el consenso social como eje principal. Esto implica trabajar en políticas públicas que aseguren la conservación del ciclo del agua y promuevan la soberanía alimentaria del país.

Un compromiso con las generaciones futuras

La discusión también abordó el impacto del cambio climático y los intereses económicos que amenazan los recursos hídricos. En ese contexto, los expertos recalcaron la importancia de proteger este recurso esencial para garantizar la vida y el bienestar de las futuras generaciones.

AVC

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