Pobre Totonacapan, tan marginada, olvidada, en la extrema pobreza y con cacicazgos que se imponen literalmente a sangre y fuego.
Los municipios de la sierra de Papantla son habitados mayoritariamente por personas muy pobres, sin embargo eso no es impedimento para que unos cuantos los expriman y obtengan riqueza.
Para que ocurra lo anterior tienen que darle formalidad a los cacicazgos y eso lo consiguen apoderándose de las presidencias municipales.
Las alcaldías tienen el control sobre los permisos, dan acceso a la explotación del agua y de otros recursos naturales, tienen a su disposición a los policías y generan las relaciones con funcionarios estatales y federales, incluidos los gobernadores.
Así las cosas, con esos elementos a su favor, los caciques explotan y sojuzgan y, para no tener problemas, se reportan con dinero y, en cada elección, con votos.
Ay de quien se atreva a protestar o a denunciar los abusos cometidos contra la población o las anomalías en algunos ayuntamientos.
En mayo de 2005 fue asesinado el exsíndico de Coyutla, Miguel Alfonso Vázquez, quien había presentado denuncia formal en el Congreso del Estado por supuestas irregularidades cometidas por el que fue su alcalde, Basilio Picazo Pérez.
Cuando fue asesinado el exsíndico el presidente municipal de Coyutla era Benito Picazo, hermano de Basilio, quien además de edil fue diputado local.
Antes de ese crimen ya había sido asesinado el alcalde Manuel Jiménez Rosas (quisieron aparentar que fue un accidente) y tiempo después logró ser alcaldesa la hermana de Manuel, Maricarmen Jiménez, quien también fue asesinada.
Basilio fue involucrado -acusado de ser el autor intelectual- en el asesinato de la periodista María Elena Ferral, perpetrado en marzo de 2020.
Benito Picazo es actualmente otra vez presidente municipal de Coyutla. Hace años fue priista y esta vez llegó a la alcaldía por Movimiento Ciudadano, pero el año pasado dio la voltereta para -junto con otros ediles de MC- conformar un bloque que respaldó a la entonces candidata de Morena a la gubernatura, Rocío Nahle.
Quién sabe de quien fue la idea de cobijar a Benito Picazo, pero no estuvo bien.
En fin, ahora fue detenido ayer, en Xalapa, a petición de autoridades de Puebla (por un crimen cometido en Teziutlán), Reveriano Pérez, quien ha sido dos veces alcalde de Coxquihui, otro pobre municipio de la sierra papanteca.
La segunda vez que Reveriano fue presidente no pudo terminar su gobierno, tras el escándalo porque un comando llegó a Coxquihui y mató a ocho personas.
Pobreza, marginación, antidemocracia y violencia es lo que han vivido en el Totonacapan y, así como están, sin un verdadero respaldo de las autoridades estatales y federales, pobreza, marginación, abusos y violencia es lo que seguirán viviendo.
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