Hace un par de semanas, ahí, en la zona de Bucareli, Rosa Icela Rodríguez y Omar García Harfuch sostuvieron una importante reunión por petición expresa de la presidenta Sheinbaum. El objetivo fue apuntalar a los tres personajes “prioritarios” (o consentidos de los “de arriba”, dicen algunos).
Y es que sin el afán de demeritar al resto de los gobernantes morenistas y aliados en el país, existe en este momento la firme idea de sumarles “un poco más” a los mandatarios de CDMX, Veracruz y Puebla: Clara Brugada, Rocío Nahle y Alejandro Armenta.
El motivo por el cual habrá prioridad para estos estados descansa en que, para los casos de Puebla y Veracruz, los gobiernos salientes de Sergio Salomón y Cuitláhuac García, respectivamente, no dejaron caminos “allanados” (o buenas condiciones) para sus compañeros entrantes; de ahí que se les haya considerado para una “manita extra”.
Respecto a la CDMX, la presidenta indicó no bajar la guardia en el afán de evitar alguna variante que afecte los índices que tanto ella como Batres manejaron. Además, los padrones electorales de Puebla, Veracruz y “la gran ciudad” son tan abultados, que sacan de problemas a cualquiera.
Fue por esto que derivado de aquella reunión privada (y fuera de agenda) entre Rodríguez y Harfuch, se empezaron a notar algunos impulsos en las acciones de Brugada, Nahle y Armenta, particularmente en temas de seguridad, turismo, transporte y protección civil.
El reporte con los resultados de lo ocurrido en estos tres estados (y el respectivo dossier emanado de Bucareli sobre la reunión “fuera de agenda”), se encuentra en el escritorio de la presidenta Sheinbaum, listo para ser incluido en alguna “mañanera”, si es que así lo deciden.
El tiempo de “prioridad” para CDMX, Puebla y Veracruz (en realidad) no finalizará en el corto plazo. La amistad y afinidad de Brugada, Nahle y Armenta con la presidenta es tal, que la “luna de miel” irá para largo, tanto en lo oficial como en lo electoral, por supuesto.
Veremos qué ocurre.
X: @aaguirre_g
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