Cuatro personas fueron halladas muertas con signos de electrocución dentro de una camioneta frente a un hospital al sur de Buenos Aires, tras haber participado en el robo de cables de alta tensión, un delito frecuente en Argentina, informó la policía este martes.

Una quinta persona fue encontrada con vida en el interior del vehículo y hospitalizada con graves quemaduras en el hospital municipal de Bahía Blanca, a unos 640 km al sur de la capital argentina, a la espera de su recuperación para poder ser indagada.

En la camioneta que la policía detectó huyendo a medianoche a gran velocidad «iban cuatro personas en la caja (parte trasera) en mal estado, luego se determinó que llegaron fallecidas; y una persona estaba herida», dijo a la prensa el jefe policial Gonzalo Bezos.

Las víctimas, de entre 18 y 32 años, «presentaban quemaduras y signos de electrocución».

«Se determinó que habían intentado sustraer cables en una línea de alta tensión y que sufrieron una descarga», agregó.

El conductor, que huyó y luego fue arrestado, resultó ser el padre de uno de los fallecidos.

Aunque no hay estadísticas oficiales, los reportes de robos de cables para reducir y comercializar el cobre, sobre todo en las zonas rurales, son cada vez más frecuentes en Argentina, inmersa en una crisis económica con más de la mitad de su población de 47 millones de personas en la pobreza.

En marzo, un allanamiento a una vivienda de Bahía Blanca resultó con el secuestro de más de 3.000 metros de cables robados.

Ese mismo marzo, la imagen de un joven colgado de los cables de electricidad mientras intentaba cortarlos con un cuchillo fue captada por un automovilista y se viralizó en redes sociales, en un hecho ocurrido en Resistencia, capital de la provincia de Chaco (norte).

También en marzo, un joven de 20 años fue hospitalizado con graves quemaduras luego de recibir una descarga eléctrica mientras intentaba robar cables subterráneos en Rosario, 300 km al norte de Buenos Aires.

En La Plata, 60 km al sur de Buenos Aires, la policía debió rescatar el fin de semana pasado el cadáver de un hombre tras quedar pendiendo de los cables eléctricos luego de intentar cortarlos.

El cobre se paga a razón de unos 7.000 pesos el kilogramo (unos 7,50 dólares al cambio oficial) en los comercios de compra de metales para fundición, frecuentes en los suburbios de la capital.

En Buenos Aires también son frecuentes los robos de los caños de cobre que sirven para la provisión domiciliaria de gas natural, con el consiguiente riesgo de fugas.

 

M°1

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