“A Monreal se le fue el 24” Germán Martínez Cázares

Gibrán Ramírez Reyes es un joven morenista estudioso, un académico de gran peso y, hasta antes de la pasada elección para la dirigencia nacional de Morena, por la que peleó, un fanático del lopezobradorismo que defendía en cualquier tribuna y contra cualquier actor político los principios y la doctrina ramplona que predica el presidente de México.

Hoy Gibrán se ha convertido en un crítico contumaz del gobierno de la 4T, pero insistimos, no es cualquier persona. Estudió la licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública en la UNAM, obtuvo la Medalla Gabino Barreda en 2012 al mérito universitario por mejor aprovechamiento. Realizó la maestría en Ciencia Política en El Colegio de México y tiene un doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la misma UNAM.​

Fue asesor parlamentario en el Senado de la República y en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, además de consultor para distintas organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas en temas relacionados con gobernanza, políticas públicas, desigualdad social y participación política. También fue profesor de investigación política en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.​

Entre diciembre de 2018 y agosto de 2020 se desempeñó como secretario general de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, cargo al que solicitaría licencia tras ser señalado por presuntos malos manejos económicos.

En 2020 fue el aspirante más joven para presidir al partido Movimiento Regeneración Nacional cuando se renovó la dirigencia que ganó por dedazo Mario Delgado.

Ayer, con motivo del cuarto informe de gobierno Gibrán definió así a AMLO: El presidente Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en “el gran locutor de un público fiel”, afirmación que desató controversia en redes sociales.

“Hemos tenido en este país grandes locutores, pero esos no transforman realidades”, dijo el también analista político durante su participación del martes en La Hora de Opinar, donde Gibrán Ramírez participó en la mesa de debate conducida por Leo Zuckermann en la que se analizó la popularidad del presidente López Obrador de acuerdo con las más recientes encuestas.

Ahí, aseguró que Morena no existe orgánicamente, el pueblo de México no está movilizado, y Andrés Manuel López Obrador no ha salido una sola vez al balcón a dar un mensaje, por ejemplo, en contra de las trasnacionales.

“Todo esto lo ha sustituido por un público fiel, leal a las mañaneras, que cree lo que él dice”, afirmó. “Los dirigentes populistas resultan democratizadores porque movilizan a grandes segmentos del pueblo en pos de causas. Parece que López Obrador más que ser ese gran dirigente popular tenía ganas de ser un gran locutor”, afirmó Gibrán Ramírez, y remató: “Y se ha convertido en el gran locutor de un público fiel. Y hemos tenido en este país grandes locutores, pero esos no transforman realidades”.

Gibrán Ramírez, es el único ser pensante y con dignidad que les queda en Morena.

¿Estos son periodistas?

Desde el gobierno de Miguel Alemán Velasco la Coordinación General de Comunicación Social se convirtió en un nido de ratas, donde infinidad de vivales hicieron negocio con el administrador de esa dependencia a quien le proponían el pago de facturas de medios que no existían, o que eran editados solo para adjuntarlo a la factura a cambio de entregar el cincuenta por ciento de la cantidad, dinero que iba a parar al bolsillo del mencionado “administrador”.

La Coordinación General de Comunicación se convirtió en una de las oficinas del palacio de gobierno más concurridas, todo el tiempo estaba con las puertas abiertas llena de personas a las que los periodistas no conocíamos, se trataba de “nuevos clientes”, o enviados de otros mercenarios que ya se habían enchufado en esa maquinaria de hacer dinero y se daban el lujo de enviar a sus ayudantes. Concluyó esa administración y los mercenarios se quedaron acostumbrados a succionar la ubre presupuestal estatal con cantidades importantes de dinero, a cambio de nada, y se presentaron a ratificar su situación “laboral”.

Afortunadamente la persona que se hizo cargo de la administración invitado por Alfredo Gándara Andrade, ya tenía experiencia en esos manejos, hablamos del contador Arnulfo Pancardo quien había ocupado el mismo cargo en el gobierno de Patricio Chirinos al lado del maestro Miguel López Azuara. Con Pancardo todos los mercachifles del periodismo rebotaron, ni uno solo logró convencerlo de hacer negocio aprovechando el cargo, sin embargo se pusieron a editar pasquincitos y a interceptar al gobernador Fidel Herrera Beltrán, a quien le mostraban la publicación en la que iban elogios al por mayor al gobernante con lo que conseguían que éste le ordenara a su Coordinador de Comunicación Social que les pagaran, o sea, se brincaron a Gándara y a Pancardo.

Con Javier Duarte el “negocio” siguió algunas publicaciones fueron cumpliendo con la periodicidad que anunciaban y hasta formalidad consiguieron, sin dejar de ser pasquines sin contenido. Esas plagas se pasaron los dos años de Miguel Angel Yunes Linares sin recibir un quinto, el gobierno yunista tomó la decisión de no contratar publicidad con nadie.

Hoy que la 4T lleva cuatro años practicando un estilo indefinido para gobernar, los medios propiedad de charlatanes han resurgido, y se sabe que extendieron sus áreas de extorsión a los tres poderes del estado, fenómeno que se entiende porque quienes están al frente de las oficinas de prensa no tienen idea de lo que es un medio, menos de la importancia de difundir adecuadamente lo que sus jefes hacen, que forman parte de un proyecto político llamado 4T. El caso es que después de estar a punto de solucionar un grave problema de corrupción, los morenistas volvieron a abrir la puerta y a saquear en complicidad con los mercachifles del periodismo.

El gran informe del mitómano

Un acomedido lector nos mandó ayer lo que él denominó Informe Presidencial, dizque para colaborar con nosotros. Con fecha1 de septiembre nos comenta: aquí un resumen real del informe presidencial: No vendió el avión. El ejército no regresó a sus cuarteles. No aparecieron los 43 de Ayotzinapa. No bajó la gasolina. No tenemos el sistema de salud de Dinamarca. No hay ex presidentes enjuiciados. No crecemos al 4%. No enfrentó a Trump. No hay menos pobreza. No hay ningún resultado positivo en la nueva terminal avionera de Santa Lucía, ni siquiera el nombre de AIFA es correcto por su penosa municipalidad.

No funciona la refinería de Dos Bocas (ni funcionará). El Tren Maya es un desastre, principalmente ecológico. El Banco del Bienestar es un fraude. No existe ninguna de las Universidades prometidas. El INSABI es un fracaso monumental. No hay tratamientos para los niños con cáncer. Crecieron las muertes violentas respecto a otros sexenios (casi 150 mil) El mal manejo de la pandemia lleva ya casi 700 mil fallecidos. Siguen creciendo las muertes de periodistas asesinados. No hay control pero sí colusión con el Crimen Organizado. No disminuyó la corrupción en el gobierno federal, pero sí aumentaron los escándalos de manejos turbios y nula transparencia en altos mandos y en la familia presidencial. No se incrementó el empleo, de hecho disminuyó. #CuartoInformedeGobierno #TenganParaQueAprendan #PaísEnLlamas.

A chirrión creo que tiene razón este es el verdadero informe no la sarta de mentiras que dijo AMLO ante su servidumbre.

Reflexión

Con mis mejores deseos para tu hijo y para ti amigo Arturo Reyes te mando un solidario abrazo. Dios los acompañe en todo momento y pronto todo regrese a la normalidad.

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