Tlacotalpan, Ver.- Con apenas siete meses de formado, el grupo “Flor de Limonaria” se ganó un lugar especial en la región de Santiago Tuxtla, por su estilo de Son Jarocho tradicional y sus máscaras de animales que le dan un toque especial.

Flor de Limonaria lo integran: Pablo Campechano Gorgonio, Rodrigo Oliveros Valentín y Firani Guevara González, los tres con carrera en el mundo de la música tradicional.

“Nos encantaría salir a otros estados, salir del país, tenemos miras de transmitir y representar nuestra música hasta donde se pueda, seguir creando, nuestro objetivo principal, como el más realista, es no dejar de crear y recrear nuestra música”, señala Firani.

Sotavento

Fue a principios de este año que empezaron a “fraguar” esta idea y fue en las fiestas de La Candelaria de este año, en Tlacotalpan, cuando ofrecieron su primer concierto.

Relata que don Pablo fue su primer maestro de jarana, él es tío de Rodrigo, quien a su vez es su tío, a pesar de que es 17 años menor que ella, “su padre era primo hermano de mi abuela, en el pueblo muchos estamos relacionados en nuestras familias, estamos emparentados”.

Su estilo es el son jarocho tradicional de Santiago Tuxtla, porque la música de Sotavento es muy amplia y varía de municipio a municipio, “los tres somos de Santiago y lo tocamos lo más semejante a esta región”.

Música al servicio de la comunidad

Firani comenta que la pandemia de Covid-19 no ha sido tan agresiva con los músicos de la región, que están al servicio de la comunidad, es decir, que en muchas ocasiones no cobran por tocar.

“Nos invitan a bodas o bautizos, velorios, a una primera comunión o bendecir un terreno, convivimos, nos dan tamales, nos tratan muy bien, nos dan de comer, de beber, en esas regiones siempre ha sido una cuestión comunitaria”.

Y es que reconoce que en lo general el músico no vive de las tocadas, la gente no tiene dinero para pagar una banda y menos un concierto, y en este momento no hay lugares para cantar en vivo.

Un orgullo portar máscaras de animales

El uso de máscaras fue una idea que surgió a partir de la convocatoria para la beca Raíz México en Veracruz, en la que les pedían una idea original: “Tenía tiempo que lo había ideado pero no tenía la oportunidad de formar un proyecto con máscaras y que los integrantes accedieran”.

Es por ello que es un orgullo para los tres el representar a las especies que conviven en la selva de Los Tuxtlas, que en la actualidad solo tiene el cinco por ciento de su vegetación original.

Es así como vemos el pájaro carpintero, el jaguar o el toro, que representa a la actividad ganadera, que siempre ha tenido presencia desde la conquista, “en el son jarocho se canta mucho acerca de los oficios de la gente y uno de los más representativos es el toro”.

Próximamente habrá máscaras de otros animales representativos como el mono araña, el tucán, la guacamaya, la serpiente de cascabel, la nauyaca, el jaguar o el tapir, especies que están desapareciendo.

Firani Guevara González relata que debido a la pandemia regresó a vivir a Santiago Tuxtla, y aquí comenzó este este proyecto para hacer música en lo que la vida diaria regresa a la normalidad.

“A mi edad casi nadie está en el pueblo, están los jóvenes que todavía no entran a la universidad, o a la edad de don Pablo con hijos, que ya salieron de universidad, pero no se puede vivir de la música en la ciudad como en un pueblo”.

AVC

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