En Veracruz, la pandemia del Covid-19, dejó en evidencia la falta de acceso a la salud, la seguridad alimentaria y la pérdida de empleo de los veracruzanos, que no se pudo contenerse pese a las políticas públicas que intentaron responder a la emergencia.

El estudio “De la emergencia a la recuperación de la pandemia por la COVID-19: la política social frente a desastres”, elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), advierte que en Veracruz el 23.8 por ciento de la población (un millón 904 mil personas) tiene carencia por acceso a los servicios de salud.

Veracruz se ubica en octavo lugar a nivel nacional en rezago en salud.

Este rezago se evidencia, porque los veracruzanos tardarían más de dos horas en llegar a un hospital para recibir atención médica, lo cual pone en riesgo su salud ante una enfermedad que se agrava en cuestión de horas.

El coordinador del Observatorio de Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana (UV), Hilario Barcelata Chávez, consideró que tanto en el país como en Veracruz no se logró tener una respuesta adecuada para prevenir y atender casos de covid-19, y el resultado fue veracruzanos sin acceso a servicios de salud eficientes y casos que se agravaron y derivaron en su muerte.

“No se crearon mecanismos nuevos para atender un fenómeno pandémico que hubiera requerido el fortalecimiento de toda la infraestructura médica, la disponibilidad de recursos humanos así como de medicamentos, así como una estrategia que hubiera sido preventiva y no sólo para recibir a enfermos (…) Se atendió a la gente como si se hubieran enfermado de cualquier otra cosa, no se crearon los mecanismos para atender esas enormes desigualdades que existen en todo el estado porque mientras en Xalapa tenemos al menos un médico del Simi, al CAE u otro hospital, pero hay localidades en municipios apartados en donde la clínica más cercana está a cuatro o cinco horas de distancia y no cuentan con el transporte necesario para llevar a un enfermo”.

El especialista dijo que cualquier error en una estrategia de atención a una pandemia que significa contagios que se mueven a una gran velocidad y con riesgos de muerte altos, afecta de manera fundamental los resultados, porque las muertes se pueden evitar en la medida en que se eviten los contagios.

Medidas para el Covid fueron contradictorias con rezagos en Veracruz

Mientras las medidas para atender el Covid-19 durante la parte más álgida de la pandemia fueron mantenerse en casa, el lavado constante de manos y cuidar la alimentación, las cifras del Coneval revelan una contradicción en Veracruz: El 60 por ciento de las viviendas no cuentan con acceso al suministro de agua potable de manera diaria y casi el 31 por ciento de los veracruzanos no tienen acceso a una adecuada recolección de basura.

Mientras que el 88 por ciento de la población no tiene acceso al consumo diario de frutas y verduras, lo cual se traduce en que casi el 60 por ciento de los veracruzanos no tengan seguridad alimentaria y diversa.

Barcelata dice que también en este rubro las desigualdades sociales se profundizaron en Veracruz, entre aquellas personas que contaban con una vivienda media y aquellas con rezagos graves sobre todo en comunidades marginadas.

El académico dijo estas cifras son preocupantes si contextualizan con que en Veracruz el 60 % de la población está en pobreza y tiene un ingreso diario de 80 pesos. “ Lo cual significa que un jefe de familia con tres o cuatro miembros tendría un ingreso de 2 mil 400 pesos al mes, incluso si el esposo y esposa trabajara el ingreso sería arriba de los 5 mil pesos”.

AVC/Perla Sandoval

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