Que Carlos Loret de Mola haya colocado a Veracruz como el que más ha contratado empréstitos y, por tanto, esté en la cumbre de los malos datos financieros, supongo que se debe más a una mala lectura que a una intencionalidad política. O al menos eso prefiero creer. Es difícil el tema y puede llevar a conclusiones erróneas.

Y es que contrastan las afirmaciones vertidas en una nota de su portal Latinus con lo que informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público justamente 30 días antes, donde Veracruz aparece justamente en el lado contrario de la parábola.

El 19 de abril, en este mismo espacio, señalamos que Veracruz había logrado contener el crecimiento de la deuda pública y la había bajado en casi 10 por ciento de 2018 a 2019, luego de gobiernos que hallaron en las instituciones financieras una llave abierta a flujos multimillonarios que se dilapidaron en una corrupción desmedida.

Según el último informe ejecutivo sobre la deuda pública subnacional (la que se refiere a estados) de la Secretaría de Hacienda (SHCP), el actual gobierno de Veracruz logró que el saldo de la deuda pública pasara de 44 mil 355 millones de pesos en 2018, a 41 mil 420 millones en 2019, una disminución en términos absolutos de 2 mil 935 millones, que significaron una baja de 9.18 por ciento en términos reales, mucho más alta que la media nacional (-2.3%).

Seguramente deberán pasar varios años para lograr disminuir el monto de deuda y su relación con el Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) y, con ello, bajar el déficit fiscal que asedia tanto a las finanzas locales el último mes de cada año; sin embargo, se ha logrado un avance importante: la relación de deuda con el PIBE ha pasado del 4.4 por ciento en 2018 al 4.1 en 2019. Un dato nada despreciable porque ha permitido que Veracruz esté a nivel de endeudamiento sostenible, según los Resultados del Sistema de Alertas de la SHCP, por lo que podrá contratar financiamientos y obligaciones por el 15 por ciento de sus ingresos de libre disposición.

Veracruz ha sido uno de los estados más castigados en este rubro en la última década en que, lejos de amortizar los montos de la deuda, se ha venido incrementando año con año.

Fue en la administración de Javier Duarte cuando los montos de la deuda pública se dispararon por el mal manejo de las finanzas, el saqueo y la opacidad con la que fueron manejados los recursos.

En su bienio, Miguel Ángel Yunes Linares anunció una reestructura que poco favoreció la disminución del capital (además de tener un costo al erario cercano a los mil millones de pesos), por lo que Veracruz se mantuvo entre las entidades con peor manejo de las finanzas, las calificadoras lo tenían en el peor lugar de sus reportes y las alertas de Hacienda dejaban en claro que el Gobierno no podía dar garantías; ello condujo a que los bancos no participaran ofreciendo las mejores tasas de interés.

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La danza de las cifras de la deuda pública en Veracruz

Por eso es extraño que la nota firmada por Tania Rosas en Latinus señale que Cuitláhuac García Jiménez contrató en enero nueve créditos simples por un monto de 17 mil 522 millones 800 mil 955 pesos, que terminará de pagar en 2040.

Este miércoles ha salido a dar la cara el titular de la Sefiplan, José Luis Lima Franco, para desmentir la publicación; argumentó que “estos créditos a los que hace referencia son los créditos de la restructuración y los están interpretando como si fuera nueva deuda”.

Expuso que la Ley de Disciplina Financiera impide contratar deuda de largo plazo previa autorización del Congreso local, y añadió que el estado no puede contratar más compromisos ya que los límites del Semáforo de Alerta de la SHCP “para los niveles de endeudamiento de corto plazo, da un monto de 6 mil millones de pesos, es decir, sería prácticamente imposible que el estado tuviera un nivel de endeudamiento de esos niveles».

Cabe recordar que, apenas en abril, Veracruz fue el estado que más redujo su deuda, con cerca de 3 mil millones de pesos, y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público reconoció la estrategia de las autoridades estatales. Por eso, Lima Franco aseguró que no solo se están pagando los compromisos financieros contraídos por los gobiernos pasados sino que sus montos se están reduciendo.

De otra manera, difícilmente las empresas calificadoras como HR Ratings le hubieran mejorado su estatus gracias al buen manejo de sus finanzas públicas. El lunes 11 de mayo, HR Ratings mantuvo la calificación BBB- a Veracruz, pero con perspectiva distinta al pasarla de estable a positiva.

Según HR Ratings el cambio en la perspectiva de la calificación BBB- de estable a positiva, significa que se confía en un adecuado manejo presupuestal, ya que en 2019 se logró un superávit primario de 8.5% comparado con el 2.6% de los ingresos totales, y señala que Veracruz logró mejorar significativamente su liquidez al cierre de 2019 lo que le permite hacer un buen manejo de la deuda.

También mejoró con sus acciones de refinanciamiento y hay la perspectiva de que el servicio de la deuda baje a un promedio de 12.3% de los ingresos de libre disposición, menor a lo proyectado, lo que se traduce en más recursos para atender demandas sociales.

HR Ratings reconoce la reestructura lograda por las sobre tasas obtenidas del proceso, en el cual participaron varios bancos y esto permitió tener diversas ofertas en un marco de libre competencia.

En conclusión, Latinus hizo un manejo equivocado de las cifras, según mi punto de vista.

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Ramírez Cuéllar y su propuesta ponen en riesgo a Morena en 2021

Mi columna contra la dislocada propuesta del dirigente nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, de utilizar al INEGI en una nueva policía fiscalizadora, con facultades para invadir los domicilios y auditar los bienes muebles e inmuebles de los particulares, recibió varios comentarios críticos en que me calificaron como todos ustedes saben, incluso de haber comentado a bote pronto.

Lo interesante es que dentro del mismo partido, varias voces se elevaron para criticarla el mismo día en que la formuló en un documento con el logo de Morena; uno de ellos fue el líder de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, y al día siguiente, el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ahora, el senador suplente de Monreal y aspirante a la dirigencia nacional del partido, Alejandro Rojas Díaz Durán, se ha ido duro contra Ramírez Cuéllar, de quien pidió su cabeza “por desviar la 4T”.

En una carta fechada en Coyoacán, Ciudad de México, este miércoles 20 de mayo, señala que “las propuestas de la Nomenclatura ponen en riesgo el triunfo de Morena en el 2021, porque su radicalismo autoritario es contrario al espíritu democrático de la 4T, por el que votaron más de 30 millones de mexicanos”.

La Nomenclatura (un término originalmente escrito como nomenklatura que definía una elite de la sociedad de la Unión Soviética formada casi exclusivamente por miembros del Partido Comunista), “tiene todo el derecho de seguir impulsando sus autoritarias y antidemocráticas ideas, pero como minoría que son dentro del movimiento y en México, no tienen derecho a embarrar a Morena, a la 4T y dañar al Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Rojas Díaz Durán señala que si la Nomenclatura “hubiera promovido sus propuestas en la campaña del Presidente Andrés Manuel López Obrador, no hubiéramos ganado la Presidencia de la República. Así de fácil”.

Frases sin disfraces

«La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose». Julio Cortazar

Comentarios: belin.alvaro@nullgmail.com

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