La Secretaría de Educación de Veracruz guarda silencio sobre el caso de un profesor de computación en el preescolar del Centro Escolar Américas, que se ubica en la avenida Américas, de esta ciudad, a un año del incidente encubierto por la propia directora, pues el agresor es su hijo.

En la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos contra la Familia, Mujeres, Niños y Trata de Personas, no avanza la investigación en contra de Pablo de Jesús N, de profesión fotógrafo, quien fue denunciado por la madre de una menor a quien presuntamente le cometió abusos indebidos (tocamientos).

La Investigación Ministerial 86/2019, narra cómo en enero de 2019 la menor, de 5 años entonces, le confió a su mamá que “el maestro de computación les pedía a las niñas” que se bajaran la ropa interior a cambio de dulces y les tomaba fotografías.

Esta inocente explicación prendió los focos de alarma en la madre, quien rápidamente buscó hablar con el papá de la niña y de inmediato se la llevaron a su casa en donde al preguntarle, la pequeña terminó por confiarles que a ella también la había tocado y que le había ofrecido “un huevito kínder”, además bajo amenazas de no decir nada “o se lo diría a su maestra”, la niña vivía en tensión.

De acuerdo con lo señalado por la madre de la niña, Ingrid N, su hija había presentado semanas atrás un problema dérmico en sus genitales, rozaduras, lo cual pensaban que podía tratarse de un aseo incompleto, pero no habían indagado más allá.

La niña presentó problemas emocionales: comenzó de nuevo a orinarse en la cama. “Cuando nos dijo lo que había pasado y al ver que la respaldamos, ese día luego de la plática se durmió, fue como si hubiera descargado una gran tensión”, definió Ingrid N.

Los padres acudieron a la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos Contra la Famlia, Mujeres, Niños y Trata de Personas para denunciar los hechos; el padre de la niña sólo se comunicó con la directora del colegio, vía mensaje y le reclamó lo ocurrido, lo que sólo provocó que la pusiera en alerta y de la noche a la mañana Pablo de Jesús “N”, su hijo, dejó de dar clases.

La madre explicó que ya no quiso confrontar a nadie, todo lo dejó en manos de las autoridades, pero a casi un año no ve que se haga justicia y el caso no avanza.

Durante este tiempo, las autoridades le pidieron no exteriorizar el tema y mucho menos permitieron advertirle a otros padres “por secrecía en la investigación”, sin embargo, Ingrid está consciente que, así como su hija, hubo otras niñas víctimas de este sujeto.

El asunto fue del conocimiento de la Secretaría de Educación, ya que la Fiscalía está obligada a notificarlo, pero hasta la fecha no ha tomado medidas.

Los colegios particulares están obligados a entregar la plantilla de profesores y sus perfiles, la madre se enteró que el profesor en comento, Pablo de Jesús N, no contaba con el perfil necesario para impartir clases, su profesión es la fotografía e incluso, ha realizado exposiciones fotográficas con la temática de los niños del mismo Centro Escolar Las Américas.

La menor le contó a su madre que tanto a sus compañeras como a ella las formaba y las obligaba a despojarse de su ropa, a cambio les ofrecía dulces y a los niños los ponía a jugar videojuegos.

El expediente comenzó a empantanarse y dos meses después de la denuncia que presentaron el 15 de enero de 2019, al ver que no avanzaba, la madre acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, de este modo pudieron enterarse que algunas actuaciones de la Fiscalía Especializada, a cargo de Rosa Isela Gallardo Chirino, fueron deficientes y por eso no avanzaba.

La CEDH emitió una recomendación, pero aún así es la fecha en que la investigación ahora no cuenta con tres puntos elementales para que se concluya; el agresor sigue libre, los padres no quisieron tener contacto con la directora, confiaron en las autoridades y hasta el momento continúan a la espera de tener una respuesta que les permita considerar que se hizo justicia.

“Es por conciencia, si eso le hizo a mi hija y se lo hizo a otras niñas quiere decir que puede continuar haciendo lo mismo”, expresó Ingrid N.

Dijo que ella no quiso volver a dialogar con la directora ni con la maestra de su hija, pues su intención no es llegar a ningún arreglo económico. “Lo que pido, exijo, es justicia”, clamó.

Aldo Flores Noticias

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