¿Qué pensarán todos los militantes de la izquierda que fueron perseguidos, acosados y agredidos por un Secretario de Gobernación violento y represor? ¿Qué dirán aquéllos del movimiento del Frente Cardenista –muchos de ellos hoy incrustados en Morena- a quienes les fue arrebatada la Presidencia de la República? ¿Qué opinarán aquéllos que lucharon por liquidar al viejo régimen priista y hoy defienden con pasión desenfrenada la corrupción de uno de sus personajes más emblemáticos?

Todos ellos han quedado exhibidos por un Manuel Bartlett que es un monumento viviente a la corrupción y el cinismo, y por una Secretaría de la Función Pública que –por órdenes del Presidente- se ha convertido en una patente de corso de la impunidad. Se lo merecen.

Este jueves, en un dictamen que ya todo mundo esperaba, la Secretaría de la Función Pública (SFP) determinó que no hay irregularidades en las declaraciones patrimoniales de Manuel Bartlett, titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y también descartó que haya algún conflicto de interés por el cargo que tiene y las empresas de sus familiares o de la persona con que tiene una relación sentimental.

Es decir, el ex gobernador poblano dio la misma explicación que Enrique Peña Nieto respecto de la casa blanca: se trata de un asunto de su esposa y de sus ingresos que nada tiene que ver con su desempeño en la administración pública. Tanto Peña como Barttlet endosaron a sus cónyuges la responsabilidad de una parte de sus inexplicables fortunas personas

Irma Eréndira Sandoval, titular de la SFP, aseguró que este es el resultado de la investigación sobre Bartlett –algo así como la “verdad histórica”, luego de las denuncias recibidas tras la publicación de un reportaje, que cuestionó los ingresos y los bienes que tiene el funcionario. Es decir, los bienes existen pero ¡no son de él, sino de su esposa!

Como se recordará, todo el asunto inició con un reportaje periodístico, de la misma forma que en los asuntos espinosos de la casa blanca de Angélica Rivera y la casa de Malinalco, propiedad de Luis Videgaray.

En esta ocasión, fue en el programa del periodista Carlos Loret de Mola y en su página web, donde se dio a conocer una investigación de la periodista Arelí Quintero, donde se señala que Bartlett declaró que tiene “una fortuna de 51 millones de pesos e ingresos anuales por 11 millones”, aunque en realidad, según la investigación, presuntamente su patrimonio “es 16 veces más grande… sólo en propiedades”.

El reportaje agregó que Bartlett, a través de “familiares, empresas y presuntos prestanombres se ha hecho de un imperio inmobiliario de 25 propiedades (23 casas y dos terrenos) con un valor aproximado de más de 800 millones de pesos”. Sin embargo, la SFP descartó que Bartlett haya incurrido en conflicto de interés, o que haya ocultado datos relevantes en las declaraciones sobre los bienes que posee. (Animal Político).

Al parecer, como en un sonado caso en Veracruz, bastó con comparar las credenciales de elector del director de la CFE y de su esposa para darse cuenta de que no había asunto que perseguir y que todo se trataba de una desafortunada coincidencia.

Los señalamientos en contra de uno de los favoritos del Presidente alcanzó notoriedad internacional. En septiembre pasado, el diario El País se España citó:

“La figura del Manuel Bartlett vuelve a verse ensombrecida por denuncias de irregularidades, ocultación de información y conflictos de interés. Una investigación periodística reveló este martes que el director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ocultó en su declaración patrimonial la existencia de 12 empresas, algunas incluso relacionadas con el sector eléctrico, registradas a nombre distintos familiares suyos. Bartlett, un veterano priísta cuyo nombramiento al frente de la segunda empresa pública más grande del país causó un fuerte revuelo, ya tiene abierta desde agosto una carpeta en la secretaría de la Función Pública tras otra denuncia que le acusaba de haber ocultado cientos de millones de pesos en su declaración patrimonial.” Hoy no hay delito que perseguir.

En un gobierno que aborrece la corrupción y tiene un absoluto respeto por la libertad de expresión, resulta que Manuel Barttlet ha sido exonerado y Loret ya no está más en Televisa.

Las hordas morenistas ya preparan la marcha al Zócalo por la dignidad de Manuel Barttlet.

Las del estribo…

1.    Presupuesto en suspenso. Hasta la noche de este jueves, ni siquiera el grupo legislativo de Morena había alcanzado consenso para sacar adelante el presupuesto estatal 2020; el resto de los partidos no conocían el dictamen. Recortes a la Fiscalía, la Sedarpa y la eliminación del subsidio al IPE habían dividido a los morenistas. La sesión convocada para este viernes podría no incluir el dictamen del presupuesto y enviarlo –como el año pasado- allá por el día de los santos inocentes.

2.    Al parecer, la Fiscal encargada no mide el alcance de sus palabras. Ayer en un encuentro con periodistas refirió que había 300 aviadores y 400 plazas sin ocupar; si a eso sumamos los cambios que se han dado, quiere decir que se tendrían al menos unos 800 nuevos funcionarios en la dependencia, lo que implicaría una renovación profunda. Entonces, ¿quién ocupó esas plazas?

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