Pame Larré es hija de la música, su padre es (sigue siendo, siempre lo será, por eso habla de él en presente) el entrañable Alci Rebolledo, cuya guitarra ha guardado silencio desde principios del año pasado pero seguirá resonando siempre.

En sus recuerdos más remotos, Pame se ve tirada en el piso del estudio de su padre observándolo poner discos y casetes, ajustando el ecualizador y el volumen para iniciar un ritual sonoro que la tocó desde que tenía, quizá, tres años cuando escuchó Pass It On, de Yellowjackets, pieza que le causó tal impacto que se puso a llorar porque, la cito, «sentí demasiado el feeling de esa música. Ese disco tiene un nombre pero mi papá, a lo largo de toda mi vida me decía ‹vamos a poner el disco Cuando lloré› porque, de verdad, me provocaba un sentimiento peculiar, eran notas menores disminuidas pero luego salía a mayores y yo tenía una reacción física y emocional, cuando cambiaba, en la misma canción, a mayores, yo me ponía alegre y empezaba a sonreír».

Con esa sensibilidad y esa tutela, evidentemente tenía que terminar en la música. Inició participando en los coros de la escuela primaria, después estuvo en el CIMI (Centro de Iniciación Musical Infantil UV), donde hizo sus primeros estudios formales. Más tarde ingresó a la Facultad de Música pero la rigidez de la formación clásica no cumplió sus expectativas.

Abandonó la facultad pero no la música, debutó en la Orquesta Renegado Pop, proyecto de Sergio Martínez, cuando tenía 14 o 15 años, ahí hizo sus primeras presentaciones como solista. Después inició un recorrido por grupos de música pop con los que se presentó en cafés, bares y antros interpretando covers.

Aunque desde muy pequeña tenía el gusto por la escritura, nunca había incursionado en la composición de canciones. Pero era un paso obligado en su camino y un día llegó, las letras y los acordes se encontraron y su voz personal empezó a fluir. En colaboración con su actual productor, Jesús Flores, talentoso músico xalapeño actualmente radicado en Costa Rica, con el que coincidió en los grupos de cover, comenzó su carrera en la composición.

Actualmente tiene varias canciones, algunas de las cuales grabó en Estados Unidos para su primer disco, Pedacitos de mí, producción que será lanzada muy pronto. Aquí lo comentaremos pero entre tanto llega ese día, este sábado podremos tener un adelanto ya que Jesús Flores vino de vacaciones a Xalapa y, aprovechando su estancia aquí, Pame le dijo:

«-Oye Chucho, vamos a armar algo
-Perfecto, lo hacemos, yo encantadísimocartel

«Y vamos a presentar mis canciones el sábado 29, a partir de las 9:00 de la noche, en La Culpa (Barragán 5, entre Allende y Zaragoza). Va a estar él en la guitarra, Mariana Flores Zeleny en el bajo, ya ha estado conmigo en presentaciones anteriores. Comúnmente trabajo con Helio (Martín del Campo), el de Sonex, pero esta vez tiene una presentación entonces va a acompañarme un percusionista que se llama Michael Gutiérrez, es excelente, estudió en la Facultad de Música. Va a estar otro guitarrista, Rafael Hidalgo Leyva, él trabaja con algunos artistas y trabaja también conmigo en los covers.

«Todos son excelentes personas y excelentes músicos, les ha gustado mi música y se han identificado con ella, eso es muy importante porque se nota a la hora de tocar. Espero que nos acompañen».

La cooperación será voluntaria, no dudo que su voluntad será muy grande porque todos sabemos que aquello de que los artistas viven del aplauso, es una metáfora. Veámonos ahí. ¡Salud!

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