Cuando era niño, mi abuela organizaba un juego de mesa que a todos nos gustaba mucho: reunía al mayor número posible de participantes, dotaba a cada uno de lápiz y papel e iba haciendo un cuestionario. Al responder cada pregunta debíamos hacer un doblez en la hoja para ocultar la respuesta, pasársela al jugador de la derecha y recibir la del de la izquierda. Al final, cada quien desdoblaba el acordeón que había quedado en sus manos y lo leía en voz alta, los resultados solían ser muy chuscos. Años más tarde supe que estábamos haciendo cadáveres exquisitos.

Cadáver exquisito es una obra colectiva que hacían los surrealistas, entre otras maneras, a partir de ese juego, la Enciclopedia Virtual Wikipedia nos informa: «[el cadáver exquisito] se basa en un viejo juego de mesa llamado ‹consecuencias› en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración.

«Se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona sólo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. El nombre se deriva de una frase que surgió cuando fue jugado por primera vez en francés: ‹Le cadavre – exquis – boira – le vin – nouveau› (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo). En resumidas cuentas se combinan cosas de una idea agregando elementos que pueden o no pertenecer a la realidad.»

Este nuevo afán de Facebook de recordarnos diariamente todos los pasos que hemos dado desde que caímos en sus garras, me hizo recordar que hace cinco años vi que alguno de mis contactos proponía un juego: Juguemos al 3, vayan a la página 33 del libro que estén leyendo (o de cualquiera) y transcriban la línea 3.

Me llamó la atención y lo puse en una página que administro que se llama Para viajar lejos no hay nave mejor que un libro. Empecé el juego con una cita de Borges, no recuerdo de cuál de sus libros la tomé: «(…) tarde cuando vivieron nuestros labios en la desnuda y triste intimidad de los besos». Obtuve 10 respuestas, agradecí la participación y me olvidé del asunto. Hace unos días, cuando el Caralibro me lo recordó, repetí la propuesta y comencé con una cita de Enrique Serna extraída del libro El orgasmógrafo: «(…) de amplias calles adoquinadas, pletóricas de restaurantes».

Siete fueron las respuestas, todas ellas de mujeres, en esta ocasión. Con el material de ambas publicaciones se me ocurrió hacer un par de Cadáveres exquisitos y, para no romper la regla del juego, inventé un tercero. Estos son los resultados (pongo en negritas las citas textuales)

1 Martín se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá

1 Para viajar lejos…: «(…) de amplias calles adoquinadas, pletóricas de restaurantes». (Enrique Serna. El orgasmógrafo)
2 Clau Páez Godoy: Y dijo que no, pero naturalmente recubrió su cuerpo con seda y se marchó a la guerra (Luces en el campo, Octavio Avendaño).
3 Viri Mendoza: Vasconcelos admite que hay una pregunta que con frecuencia hacen las muchas personas (José Vasconcelos: Los años del águila. Claude Fell)
4 Coti Quiroga: Por lo que consideramos enemigos a los distintos y proscribimos o perseguimos a los que difieren. (Política para Amador, Fernando Savater).
5 Loreto Silva Fuentes: El crujido le hizo vibrar los huesos. Descubrió que sólo esa pared se movía (Correr y morir. James Dashner)
6 Kathy Méndez: … del comedor. Un cuadro de Santa Claus negro estaba colgado (Ciudades de papel. John Green)
7 Irene Rosas del Angel: Pero era la una y cuarto, quedaban todavía dos horas de clase y… (Memorias de un Amigo Imaginario, Matthew Dicks)
8 Ôseļ Pa̧: Hasta Martín se quedó cojudo con la cantidad de huevos y todo el mundo aplaudió (Un mundo para Julius. Alfredo Bryce Echenique)
La clase, como todos los viernes, se hacía en el interior del comedor. Un cuadro de Santa Claus negro estaba colgado en la pared del fondo. Una nueva explosión retumbó a espaldas del profesor y el cuadro calló estrepitosamente, haciéndose añicos a sus pies. El crujido le hizo vibrar los huesos. Descubrió que solo esa pared se movía pero mantuvo la calma y prosiguió:
Vasconcelos admite que hay una pregunta que con frecuencia hacen las muchas personas que no soportan ser cuestionadas: ¿me agrede solamente porque no soy como él quiere que sea? Así razonamos cuando preferimos evadir nuestra propia realidad antes que asumirla y enfrentarla, suponemos agresiva cualquier observación que nos resulta incómoda por lo que consideramos enemigos a los distintos y proscribimos o perseguimos a los que difieren -dijo con ese tono solemne que adoptaba siempre que tocaba ese tema.
-La comodidad que me proveen un empleo seguro y un «prestigio» en esta sociedad hipócrita y mediocre pone en riesgo mis principios. Anoche releí un poema de José Emilio Pacheco y me quedé pasmado al descubrir que empieza a convertirse en mi espejo, se llama Antiguos compañeros se reúnen y consta de solamente dos versos: Ya somos todo aquello / contra lo que luchamos a los veinte años. Pero ha llegado el momento de la verdad, he renunciado a todo para ir a donde se está construyendo la vida, si alguno de ustedes es capaz de abandonar este bello lugar de amplias calles adoquinadas, pletóricas de restaurantes y tiene el arrojo suficiente para seguirme, estará forjándose un futuro esplendoroso en el que no habrá lugar para individualismos, estará aproximándose al hombre nuevo.
Hasta Martín se quedó cojudo con la cantidad de huevos y todo el mundo aplaudió pero era la una y cuarto, quedaban todavía dos horas de clase y el profesor jamás saldría antes de tiempo, había tiempo para pensarlo.
Exactamente a las tres de la tarde con quince minutos, volvió a decir.
-Ahora sí llegó la hora, ya no hay plazos, ¿alguien ha decidido irse conmigo?
El más rebelde de los estudiantes se puso de pie y dijo que no, pero naturalmente recubrió su cuerpo con seda y se marchó a la guerra con su odiado profesor.

2 El nacimiento del VERBO

1 Para viajar lejos…: (…) tarde cuando vivieron nuestros labios en la desnuda y triste intimidad de los besos. (Borges)
2 Daniel Haize: Conmigo no dará resultado. (Bradbury)
3 Karla Aravena: A última hora de la tarde cogí la Schwinn para derrapar con ella por primera y última vez. (Khaled Hosseini)
4 Cristina De La Fère Du Vallon: -Te felicito-gritó-. A ver si por fin ese gallo le hace el favor a tu mujer. (G. García Márquez).
5 Maythé Servin: El pasado, el presente y el futuro formaban un libro roto, con las hojas dispersas, y no sabía por dónde empezar a rehacerlo (Hong Ying)
6 Bieno Jiménez: La enfermedad humana básica está relacionada con el sexo, la locura básica del hombre está dirigida hacia el sexo. (Osho)
7 Beatriz Sánchez Rosado: Subsistema límbico del cerebro donde reside la inteligencia emoçional (Siliceo Aguilar, Liderazgo: el don del servicio. Mc Graw Hill)
8 Paola Treviño: Y si te propones ir a través de cada experiencia, llegará la muerte, la más intensa de las experiencias (Osho)
9 María José López Moraga: Formaban parte de ella los 58 estados miembros (Stephane Hessel. ¡Indígnate!)
10 Mariló Llopis Cano: Con ese repetido apoyo, los modos potenciales del verbo, pudieron ingresar en la eternidad (Borges)
11 Rosy Loz: Le prestaré mis ojos cuando quiera llorar (Sabines)
A última hora de la tarde, cuando vivieron nuestros labios en la desnuda y triste intimidad de los besos; a última hora de la tarde, cogí la Schwinn para derrapar con ella por primera y última vez, anotó en esa libreta en la que escribía sus memorias no como vulgar terapia sino en un intento de reconstruirse y reinventarse a partir de sus recuerdos y sus anhelos. No podía alterar los acontecimientos pero podía matizar o exaltar su papel en la trama y condenar o absolver al resto de los personajes pero no le resultaba fácil, el pasado, el presente y el futuro formaban un libro roto, con las hojas dispersas, y no sabía por dónde empezar a rehacerlo. Por esa mujer lo había dado todo, había soñado con ella desde la infancia pero empezó a adorarla en la secundaria, cuando se tomaron de la mano por primera vez. Por ella luchó, por ella abandonó familia, amigos, todo y se fue del pueblo para construir una carrera brillante y entregársela como ofrenda, para labrarse un futuro luminoso para vivirlo con ella y ahora que regresaba triunfante se topaba con el rostro grotesco de la traición.
El calor era agobiante, se aproximó a la ventana para despejarse un poco justo en el momento en el que él pasaba por la acera de enfrente ostentando esa belleza que le resultaba tan insultante. Caminaba con gallardía de triunfador como la del gallo de pelea que llevaba entre los brazos. Su sangre llegó al hervor y no pudo evitar espetarlo:
Te felicito -gritó-. A ver si por fin ese gallo le hace el favor a tu mujer. La enfermedad humana básica está relacionada con el sexo, la locura básica del hombre está dirigida hacia el sexo, tienes una tara en el subsistema límbico del cerebro donde reside la inteligencia emocional y si te propones ir a través de cada experiencia, llegará la muerte, la más intensa de las experiencias.
Conmigo no dará resultado su estrategia, a mí no va a lastimarme con sus ofensas y sus palabras rebuscadas –respondió con desquiciante serenidad-. Lo entiendo, su orgullo está herido porque ella prefirió casarse conmigo pero no es mi culpa y no voy a responder a sus insultos. Qué pena, de veras, que una persona tan preparada se comporte de esa manera pero no se preocupe, no pelearé con usted, siempre lo entenderé y, si hace falta, le prestaré mis ojos cuando quiera llorar.
No respondió, volvió al interior de la habitación y se tumbó en el sillón, abatido. No concebía que esa mujer idolatrada hubiera preferido a un hombre joven y hermoso pero ignorante y baladí, sin embargo la realidad estaba frente a él y debía aceptarla, no valía la pena seguir luchando.
Al apagar el cigarro decidió que sus ojos no llorarían más por un amor individual, era demasiado egoísta, consagraría su vida al amor social.
Creó la fundación Voz que Enarbola la Razón para Borrar el Oscurantismo (VERBO), formaban parte de ella los 58 estados miembros de la Sociedad Internacional que presidía desde hacía exactamente tres años con tres meses, tres semanas y tres días. Su proyecto consistía en crear mecanismos efectivos para terminar con la trata de personas y los delitos de índole sexual, todos los miembros se comprometieron y con ese repetido apoyo, los modos potenciales del VERBO, pudieron ingresar en la eternidad.

3 El yin y el yang

El tercero es un poemínimo que hice a partir de sendos versos de dos de los más notables representantes de nuestra canción popular, Agustín Lara y José Alfredo Jiménez:

Yo nací con la luna de plata
y me iré con el sol cuando muera…

 

Y ya.

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