-No quería ser cualquier monjita, quería ser Madre Superiora -me dijo Azucena Isabel mientras espulgaba en los archivos más remotos de su memoria. Para bien de nosotros, el noviciado lo ejercieron sus dedos en el claustro del piano, después, del ejercicio de las teclas pasó al oficio de la voz y hoy, esa urgencia del corazón y de la garganta que la apremiaba desde la infancia, ha soltado sus amarras y vuela cada vez con mayor altura.

El arrocito negro

San Luis Potosí
San Luis Potosí

Yo soy de San Luis Potosí, nací en mayo del 86 y desde chiquita ya cantaba, decía que quería ser cantante cuando fuera grande, bueno, quería ser muchas cosas, quería ser cantante, quería ser Madre Superiora (risas), no quería ser cualquier monjita, quería ser Madre Superiora porque tengo una tía que es monjita y yo veía cómo gozaban, se la pasaban haciendo pasteles y galletitas, las escuchaba cantar alabanzas, en Navidad preparaban villancicos, iban a cantar a mi casa y me encantaba; la maestra que les ponía el repertorio era alumna del maestro [Jorge] Martínez Zapata entonces les ponía arreglos increíbles, yo no sabía nada de música pero decía las monjitas se la pasan súper, yo quiero cantar y cocinar (risas).
Y entre otras cosas que me gustan están las matemáticas, me encantan y quería ser físico-matemático pero me decían no, eso no es para ti entonces tenía que buscar una carrera «de verdad» y lo más artístico que hay en la Universidad Autónoma de San Luis es diseño gráfico, las artes plásticas también me llaman mucho la atención y dije sí, voy a estudiar diseño, me encanta pero saliendo de la prepa tomaba clases particulares de inglés y mi maestra me preguntaba:

Azucena Isabel de niña
Azucena Isabel de niña

-¿A ti qué te gusta?, ¿qué vas a hacer?
-Pues me gustan muchas cosas, me gusta bailar, me gusta la música, la pintura pero voy estudiar Diseño Gráfico
-¿Por qué no buscas una carrera artística?
Y te juro que fue hasta ese momento que dije es cierto, ya voy a ser mayor de edad y puedo tomar mis propias decisiones. Es que crecí con esa idea de que no había nada más, en mi casa nadie se ha dedicado al arte, soy el arrorcito negro (risas), y a esa edad me puse a buscar una escuela donde pudiera hacer todo, bailar, cantar, pintar pero no encontré mucho y tenía que decidir algo y aunque la danza es otra de mis pasiones, me imaginaba de viejita en un piano y dije, si Dios me concede larga vida, de viejita me veo más en un piano y cantando, que bailando (risas).

Del negrito en el arroz, al Negrete de la voz

Me metí a una escuela de iniciación musical que se llama Julián Carrillo donde daba clases la maestra Martha Negrete que es la que le ponía las canciones a las monjitas, era una súper cantante y era directora de un coro que se llama Domus Cantorum, me metí al coro y al piano, llevaba Historia de la Música y todo eso, fue súper interesante.

Mtra. Martha Negrete
Mtra. Martha Negrete

Cuando iba a salir de la prepa vine aquí a la Facultad de Música, todavía no existía JazzUV, y fui a la Escuela Superior de Música pero ya no había posibilidades para mí por la edad entonces me fui a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Querétaro y entré al año preparatorio pero en ese año jamás me dieron clases de piano, fue muy triste.
Una chica que iba en quinto semestre me dijo:
-Azu, si quieres salir adelante tienes que buscar clases aparte porque aquí, en la escuela, te dan las bases pero nada más. Yo tomo clases afuera de armonía, de coro y de piano
Yo dije bueno, si voy a tener que estar aquí en Querétaro pagando renta, comida y transporte y aparte clases particulares, pues no está padre y justo en ese tiempo abrieron una carrera en el Instituto Potosino de Bellas Artes y tan pronto supe me regresé.

Azucena Isabel al piano
Azucena Isabel al piano

Iba a ser una licenciatura de cinco años pero, como era primera generación, a los tres años no se pudo por cosas administrativas y los problemas que siempre hay, y quedamos a nivel técnico, terminé como Técnica Profesional Instrumentista de Piano (lo dice con una circunspección deliberadamente impostada y después suelta una de esas carcajadas que viajan con ella por la vida).
En Bellas Artes había clases de danza y también me llamó mucho la atención porque bailaban de todo, mambo, twist, tango, tomé clases y bailé de todo y, como era la consentida de mi maestra, me daba chance de entrar a sus clases de contemporáneo, de ballet y de jazz.

Clair de Lune

Me encanta el romanticismo y el impresionismo, cuando estaba en Bellas Artes lo que más me gustaba tocar en el piano era Chopin y Debussy pero tenía un maestro que me enseñó unos acordes que me llamaban mucho la atención y yo decía guau, ¿qué es eso? Él me decía ¿te gusta el jas? (pronunciado así, con j) porque le molestaba que existe una danza que se llama jazz y entonces a la música le decía «jas» para diferenciarla. Este maestro me dijo acércate al maestro Martínez Zapata y cuando terminé en Bellas Artes lo busqué y estuve tomando clases particulares con él y fue el que me introdujo al mundo del jazz, me presentó a Miles [Davis], a [John] Coltrane, a Bill Evans, estuvo padrísimo.

Jorge Martínez Zapata
Jorge Martínez Zapata

El maestro Martínez Zapata tiene una metodología en la que empiezas a estudiar desde cero, yo había estudiado la carrera técnica en Bellas Artes y nos íbamos rápido porque ya tenía esas bases pero él prefería mil veces agarrarte desde cero por eso de las lagunas que pudieran haber quedado, está padrísimo porque, como te digo, me encantan las matemáticas y él te explica de dónde viene todo; el círculo tonal, modulación y toda esa onda de la armonía con él estaba súper claro, eso sí, nos ponía planas y planas y planas de ejercicios, yo veo mi libreta con su caligrafía difícil de leer y me da mucha nostalgia). Esas son las matemáticas en la música.

Iraida Noriega, Azucena Isabel
Iraida Noriega, Azucena Isabel

Estuve poco más de año y medio con él, primero tuve que ver teoría, historia, como te digo, me fue presentando los personajes, y después ya empezamos con el piano, la técnica y todo eso y, en ese momento, empezó el Laboratorio de Jazz en el Centro de las Artes entonces dejé de tomar sus clases particulares y entré al Laboratorio de Jazz en piano porque ese era mi perfil aunque siempre me ha encantado cantar.
El Centro de las Artes de San Luis Potosí es la escuela más padrísima en la que he estado, la idea del maestro es que hubiera una licenciatura en jazz pero era muy difícil (siempre me tocan primeras generaciones), faltaban programas, maestros y nada más estuve un año, entiendo que ahora su hijo Samuel ha seguido con lo mismo y ya hay el nivel para que los que salgan de ahí puedan venir a JazzUV o ir a la [Escuela] Superior [de Música].
Cuando estaba en el Centro de las Artes fueron a dar un curso Iraida [Noriega], Enrique Nery y Aarón Cruz, ahí le enseñé a Iraida una rola que estaba componiendo y ella me alentó y me ayudó a terminarla. Iraida es mi gurú, me ha impulsado mucho a cantar y a componer, la amo.

Me voy del pueblo, hoy es mi día…

Enrique Nery, Azucena Isabel
Enrique Nery, Azucena Isabel

Después fueron Emiliano [Coronel], Vladimir [Coronel] y algunos de los maestros de San Luis que estuvieron en el Conservatorio de Puerto Rico, dieron un curso y nos llevaron la información de que en el 2010 se iba a abrir la licenciatura en JazzUV. Ese curso fue en julio o agosto del 2009 y le dije a mi mamá:
-Quiero ir a estudiar la licenciatura y ya me quiero ir para instalarme, conocer, ver qué tal va a estar el examen de admisión, prepararme y todo eso.
Había las dos opciones, México y Xalapa y dije bueno, aunque Xalapa sea más lejos, es más seguro (mi familia vivió mucho tiempo en México y salieron huyendo de ahí por la inseguridad y tanta cosa).

Aarón Cruz, Azucena Isabel
Aarón Cruz, Azucena Isabel

Mi familia, hasta la fecha, no está convencida dicen ¿cómo que vas a estudiar música?; lo normal (risas) pero mi mamá siempre me apoyó:
-Bueno, pues si eso es lo que quieres, adelante
Y heme aquí.
La licenciatura no comenzó en el 2010 pero en ese tiempo había cuatro cursos de nivel preparatorio y dos diplomados, entré directo a los diplomados, cursé los dos y estuve preparándome hasta el 2011 en que se hizo realidad el sueño de la licenciatura y ya me falta poquito para terminar, por fin.

(CONTINUARÁ)

SEGUNDA PARTE: Ella y Ejazz

TERCERA PARTE: Azucena, voz de luna plena


 

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