Hace un par de semanas publiqué la columna Galeano y los imaginantes sin sospechar siquiera que adelantaba un homenaje póstumo. A él y a Günter Grass, que han partido juntos, dedico la colaboración de hoy

Con palabras que hallaste en las esquinas
o tiradas bajo las bellasombras
construiste, Galeano, las alfombras
con que huimos, volando, de las ruinas.

Tú también, Günter Grass, cuando caminas
por un siglo que con tu voz trasnombras
horadas las honduras de las sombras
sacando luz de vidas anodinas.

Por distintos caminos Günter Grass
y Galeano tejieron esos lazos
que son como la punta del compás

para trazar el mundo con retazos
de abyección, de infortunios y de paz,
de tambores de hojalata, de abrazos.


 

CONTACTO DE FACEBOOK        CONTACTO EN G+        CONTACTO EN TWITTER

 

Te puede interesar:
Ennio Morricone y el jazz

En 1962, Chet Baker publicó en disco Chet Is Back! En 2006, se remasterizó y se publicó en cd, esta Read more

Vida, estamos en jazz | Buen viaje, Víctor Ruiz Pazos «Vitillo»

—Lástima que no traigo una copia —si no, te la daría— de las cosas que he escrito de mi vida, Read more