En este entrega, Ángel Luis Guerrero nos narra su formación “callejera”, su formación académica y su experiencia en los estudios de grabación

Ay, cómo rezumba y suena el manantial de arena

Tuve la suerte de tocar con muchos músicos muy buenos, y de todos ellos aprendí mucho.
Toqué, algunas veces, con Combo Ninguno y con Rico Melao, que eran los grupos más representativos de la salsa en Xalapa. Participé en algunos formatos de jazz con Marcelo Dufrane. Estuve en el grupo Pirámide, con Cecilia Ladrón de Guevara, Franco Bonzagni, Sergio Martínez, Iván Martínez y Arlan Harris. Después ese grupo se llamó Jazzimiento, ahí también estaba José Miguel Flores en los teclados. Estuve un tiempo con Orbis Tertius, supliendo a Lucio que se fue de año sabático a España. También toqué con Rafa Jiménez. Una vez tuve la oportunidad de tocar el grupo Jazz Latino, con el maestro Ponchito Martínez.

Mi experiencia con Alci Rebolledo fue muy importante porque yo estaba muy inexperto y él me daba grabaciones, me daba música tradicional y fusiones. Él también fue una pieza clave en mi formación.
Otra etapa muy buena fue con Beto Martínez, un músico de la línea de Humberto León, de hecho fue su alumno; es de los músicos que no leen música, pero tienen un oído y una memoria musical increíbles y envidiables. Con él tocábamos muchos temas de Fredy Noriega y cosas así, populares, pero con influencia de jazz, con armonía más complicada. También toqué con Lucio, hicimos algunos duetos de bajo.
En fin, tuve la oportunidad de tocar con todos los jazzistas de la generación anterior a la mía: Adolfo, León, Javier Cabrera, Franco, El Picos, con todos. Yo soy más joven y para mí, tocar con ellos era súper importante, y me motivaba mucho porque admiraba mucho todo lo que hacían ellos.
Con todos estos músicos aprendí el jazz. Después vino el maestro Eugenio Toussaint a dar un curso que se llamó Los lenguajes del jazz. En ese curso participamos con Enlace y le gustó mucho. El maestro Eugenio siempre fue muy accesible y muy sencillo, además de un gran músico.

Los bostonianos

Después vino la etapa de los Seminarios de Jazz de Berklee, que organizaba el maestro Javier Flores. Fue la gran cosa aquí en Xalapa; para entonces yo ya tenía una cierta experiencia y un acercamiento al jazz más profundo. Ya conocía más la armonía y todo eso, pero como había aprendido como podía, siempre había huecos y huecos que no eran fáciles de llenar, y cuando vinieron los maestros de Berklee, con toda su pedagogía musical, pues nos abrieron el panorama a los músicos autodidactas.
Cuando llegaron ellos fue como un abrir de ojos; el panorama se amplió y empecé a entender más al jazz tradicional, a darme cuenta de toda su riqueza, de todo lo que se puede aprender de él, de todo lo que es; al comprender algo mejor, tu gusto por eso se acrecienta. Empecé a interesarme más por el jazz tradicional y mi gusto por él sigue vigente y me gusta practicarlo, pero a mí, como músico, me interesa más dedicarme al jazz fussion.

Grabando, que es gerundio

He participado en varias grabaciones; como músico, como arreglista y como compositor.
Cuando estaba en la Corte de los Milagros, grabamos un disco en vivo; esa grabación la distribuyó Pentagrama.
Con Enlace tenemos tres grabaciones. Cuando estaba en La Corte de los Milagros, los elementos de Enlace éramos Hugo Pérez en el piano, Héctor Espinosa en el sax tenor, Iván Martínez en la batería y yo en el bajo. Tocábamos en cuarteto, pero a veces Alci se integraba con nosotros, y con él hicimos una grabación en estudio que él editó y puso en circulación.

Después se integró Marlon Hernández, un músico muy creativo que introdujo la guitarra eléctrica con efectos y procesadores. Con esta formación empezamos a planear la primera grabación, ya en forma, de Enlace: Agua Viva.
A mí me gusta mucho la composición. Desde muy joven fui muy influenciado por Carlos Tercero, que componía y hacía arreglos, y a mí me interesó mucho eso. En Agua Viva, casi todas son composiciones mías, con excepción de dos piezas de Marlon Hernández.
También me empezó a interesar fusionar el son jarocho con el jazz e hice un arreglo a El Cascabel, que también está grabado en el disco. Hicimos la grabación con Miguel Galicia, él la patrocinó. Tuvimos algunas dificultades para sacarlo, pero salió unos años después.
Tenemos un segundo disco de Enlace que todavía está en la congeladora porque estoy buscando los recursos para sacarlo adelante; pero es muy interesante; es un proyecto más latino; el gusto de los músicos se inclinaba más allá; a mí me gusta más el lado del funky, del rock, del jazz rock y todo esto, pero también me gusta lo latino, entonces me adapté un poquito más a los músicos.
En esta grabación participaron Héctor Espinosa en el sax. Luis Rodríguez, que ahora es maestro de JazzUV, en el piano; Daniel Ávila en la batería, Beto Montiel en la percusión y el maestro Rodolfo “Popo” Sánchez, como invitado en dos piezas.
En este disco también tengo varias composiciones y arreglos originales; aquí incluyo arreglos de 500 Millas, de Chick Corea, y Footprints, de Wayne Shorter. Hice una composición que se llama Fantasma nocturno, que está dedicada a toda la gente del son, es como un homenaje a ellos. Presentamos esa composición en un seminario de jazz de los que organizó Javier Flores; en esa ocasión incluimos una bailarina y una jarana, e hicimos una fusión del sonido del son tradicional con un grupo de jazz.
Participé en dos discos de la Orquesta de Música Popular, bajo la dirección del maestro Popo Sánchez; grabamos algo de bolero jazz. Se hizo la grabación, pero no se llegó a concretar la producción.
También grabé con Lenin Zurita, un músico tabasqueño de trova que ahora radica en Canadá. Me invitó a participar en su disco como bajista y como arreglista.
Participé en el CD Soy Filipina, de la cantante Raquel Berlind; el disco fue producido su esposo, Alexey Berlind. Ahí colaboré con el arreglo de una pieza y compartí créditos con músicos latinos radicados en San Francisco, California
Tengo una grabación reciente con un nuevo proyecto: el Nuevo Son Trío, un grupo formado por Kevin Zabdiel en el arpa, Smirna Prieto en la percusión y yo en el bajo.

(CONTINÚA)

PRIMERA PARTE: Los del bajo
TERCERA PARTE: La escuela y la secuela

 



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