Los meses que le restan al gobernador serán un verdadero infierno como lo fue en la administración duartista. Se supone que Yunes Linares hizo todo correcto, también presumió cuidar las finanzas de Veracruz como nadie lo había hecho, no le iba a dar tiempo de cumplir en 2 años ese Veracruz que nos pintó en campañas.

Los ciudadanos ya sabemos de lo que son capaces de prometer en campañas por un voto, ahora los candidatos saben de lo que son capaces los votantes molestos por no cumplir promesas, entre otras circunstancias. Parece que se repite la historia de hace dos años, cuando no debería ser así. El gobernador no tiene razones para estar molesto con los empresarios.

Recuerdo un foro de cámaras donde asistió el hijo del gobernador y los otros candidatos, las preguntas estaban controladas, leían las que consideraban prudentes ante los medios, pero no contaban con la empresaria valiente que se levantaría y haría la pregunta que le interesaba a todos los presentes ¿para cuándo los pagos? A lo cual el hijo sólo contestó que debían tener paciencia.

Lamentablemente Yunes Linares está sacando el cobre y no se ve bien haciendo declaraciones en las cuales intenta afectar la imagen de los empresarios, algo así como quitarles el papel de víctimas, diciendo la relación que sus empresas tienen con ex funcionarios, eso es de ardidos, ¿por qué hasta ahorita nos da esa información? El gobernador se comprometió a pagar, esa es la realidad.

Sean ciertos o no los vínculos con exduartistas, mientras tengan todos los papeles en orden, aquello que solicitó esta administración para registrarlos y reconocer la deuda, ¿cuál es el problema? Lamentable actitud la de Miguel Yunes, la paciencia se le termina y no está pensando con claridad, si realmente los panistas quieren recuperarse de esta caída, el gobernador debe serenarse.

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