Xalapa es una ciudad preciosa con una poderosa vida cultural, que se ha convertido en un lugar atractivo para artistas y escritores; su Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil es una de las más reconocidas del país y una de las más alegres, así lo aseguró José Carreño Carlón, Director del Fondo de Cultura Económica.

Presente en la inauguración de la 27ª edición, al lado del alcalde Américo Zúñiga Martínez, dijo que durante la mañana de este viernes acudió a saludar a la calle de Pino Suárez, al escritor Sergio Pitol, “un viejo amigo” e insistió en que la actividad cultural de Xalapa, su Universidad, el IVEC y todos sus atractivos le gustan mucho, “por lo que me gustaría quedarme más tiempo”.

Carreño Carlón dijo que para el Fondo de Cultura Económica (FCE) es de gran orgullo estar en esta feria y participar en el marco del 25 aniversario de la colección de A la orilla del viento, que recibirá un reconocimiento especial este sábado, a las 17 horas en el Salón de Actos del Colegio Preparatorio.

En días dramáticos, la palabra, vehículo de armonía

Durante su discurso de inauguración y al continuar con la reflexión del alcalde Américo Zúñiga, dijo que en estos días, con frecuencia dramáticos, que vive el mundo, el país, nuestras comunidades, incluso las más próximas a nuestras vidas cotidianas, nunca como hoy, parecen tan necesarios los libros, el libro, las palabras, la conversación, la discusión, realmente informada.

“Donde quiera que se quiera desbordar el poder de la violencia o se desborden o polaricen las luchas de intereses, de partidos, de grupos, de ideologías, valen la pena estos esfuerzos para promover e instalar el poder de la lectura, el poder de la escritura, del dibujo, de las artes gráficas, el poder de la palabra en todos sus lenguajes, como vehículos de reconstitución del tejido social, como vehículos de armonía”, aseveró.

Dijo que las instituciones necesitamos de las voces de todos, lectores y autores y comentó que lo más importante de una feria del libro es lo que sigue: sus efectos, el hecho de que después vayamos sistemáticamente a las librerías, a las bibliotecas, para continuar con este hábito a la palabra que nos hace mejores seres humanos.