Las fuertes lluvias que se han sucedido esta semana en el norte y centro de China han dejado ya, al menos, 111 fallecidos y 110 desaparecidos, entre ellos varios niños, según han informado las autoridades. Además, según las cifras del Gobierno, se han evacuado de sus casas a más de 400 mil personas. Y las protestas ciudadanas se han multiplicado por la respuesta del Ejecutivo ante las inundaciones.

Hebei, una provincia que rodea a Pekín, es una de las zonas más afectadas por el temporal, donde se han contabilizado ya 105 muertos y 104 desaparecidos, según los últimos datos publicados por las autoridades locales. Además, cerca de 310 mil personas han tenido que dejar sus casas, que se suman a las más de 100 mil que ya fueron desplazadas esta semana en la otra provincia afectada, Henan, en el centro del país.

Las inundaciones y los corrimientos de tierra han provocado el colapso de más de 52 mil viviendas y han dañado otras 160 mil.  A su vez, 700 mil hectáreas de cultivos se han perdido por las lluvias, lo que ha provocado pérdidas económicas por valor de unos 2 mil millones de dólares, según los datos oficiales.

Como es habitual en este tipo de desastres en China, las cifras publicadas por el Gobierno han sido confusas y en cuestión de horas se ha pasado de informar de 26 muertos a más de un centenar.

En Hebei han comenzado a producirse protestas, protagonizadas por ciudadanos que se quejan de la actitud del Ejecutivo, que supuestamente no activó la alerta con suficiente antelación. De hecho, en la ciudad de Xingtai tardó varios días en informar de los daños o de la existencia de víctimas.

En esta urbe industrial, de 500 mil habitantes y a unos 400 kilómetros al sur de Pekín, se produjo un enfrentamiento entre la ciudadanía y las fuerzas de seguridad desplazadas al lugar, cuando los manifestantes cortaron una avenida principal como protesta, según informa el South China Morning Post.

Los cortes de comunicaciones, de electricidad o el parón de servicios aéreos o ferroviarios han sido comunes esta semana en estas zonas. También en Pekín o Tianjin, donde de momento no se ha informado de víctimas. La capital, que este sábado amaneció de nuevo envuelta en una grisácea capa de polución pero sin lluvias, también sufrió graves inundaciones que llevaron a la cancelación de 237 vuelos, 60 trenes y 14 rutas de autobús público.

Con información de El País.