Con venta de alcohol, tráfico y kilómetros de aserrín iniciaron en Xico las festividades en honor a Santa María Magdalena.

Este domingo la Santa paseó por las principales calles de la ciudad con procesiones de gente pidiéndole ayuda para algún enfermo, otros para un desahuciado y muchos más agradeciéndole los apoyos recibidos este año, la salud o simplemente para externarle su amor.

Doña Rosa Hernández Espejo señala que el pasear a la virgen por las calles del pueblo da fortaleza a los xiqueños ante los tiempos de inseguridad y crisis económica que se están viviendo por todos lados.

La tradición de la alfombra permanece desde hace 40 años.
La tradición de la alfombra permanece desde hace 40 años.

“El verla pasar por la calle nos reconforta, nos llena de optimismo, ella sabe que la amamos y en reciprocidad nos cuida, vela por nuestros hijos y en general pide y ora por los problemas de todos los veracruzanos y la gente que nos visita año con año”.

Armando Hernández Méndez, perteneciente del grupo elaborador de la alfombra en el barrio de Guadalupe, explicó que esta tradición lleva 40 años y son necesarias casi 200 personas para hacerla y mantenerla.

“El sentido de la alfombra como tradición tiene unos 40 años, nosotros como grupo del barrio de Guadalupe tenemos unos 23 años haciéndola. Primero la hacían gente de Huamantla y ya después nosotros agarramos la hechura”.

Se trata de 150 personas base que pintan la alfombra y luego la rellenan con el aserrín pintado y los brillos. Después la rocían cada media hora para que se mantenga pegada al suelo.

Desde las 5:00 de la mañana los xiqueños salieron de sus casas para ver pasar a la Virgen. Algunos decidieron acompañarla hasta su llegada a la iglesia.

Otros comenzaron a buscar los lugares adecuados para guardar los toritos donados, esos que se convierten en un espectáculo nocturno cuando les prenden fuego y la pirotécnia que contienen sale disparada al cielo.

La mayoría prefirió comenzar a sacar su oportunidad de ganarse unos pesos extra durante los días de fiesta. Micheladas en 50 pesos, morita y toritos en 70 pesos. Barbacoa en 40 pesos y mole xiqueños para preparar desde 30 pesos.

Para los elaboradores de la alfombra, la ganancia es únicamente el orgullo de dejarle una ofrenda a la Santa, apoyados económicamente por el ayuntamiento para la compra de los materiales y reconocidos por los turistas y vecinos.

“Es una ofrenda de parte del pueblo, algunos ofrecen su parte de la alfombra por algún milagro que les hizo, nos piden que les demos una parte para ayudarnos. Viene gente de Xalapa, Veracruz, Poza Rica, Coatzacoalcos y hay gente del Distrito Federal que ya viene cada año”.

 

 

 

 

 

 

 

Rosalía Hernández/AVCNoticias